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ROBÓTICA

Esta piel electrónica ayudará a los robots a sentir

Estas tiras guiadas por IA ayudarán a los robots a interactuar mejor con lo que les rodea.

mit piel

Es un hecho que los robots no pueden sentir como lo hacen los seres humanos. Están hechos de metal y circuitos, pero son incapaces de percibir el mundo más allá de lo que le indican los sensores de gravedad, acelerómetro, entrada de audio y la entrada visual. Es cierto que tienen los sensores más básicos para trabajar, ¿pero qué pasaría si los robots fueran capaces de tener tacto? eso es lo que han conseguido en el MIT con estas tiras que otorgan tacto a los robots.

Una IA les enseña el tacto a los robots

La inteligencia artificial tiene muchas aplicaciones actualmente. con este software se puede lograr que un coche circule correctamente por la calzada atendiendo a lo que pasa a su alrededor, agilizar varios procesos con una orden de voz o reconocer a una persona entre miles. Ya si se aplica al campo de la robótica podrías tener un buen ayudante que te haga las labores de casa de forma automática o incluso mecanizar un trabajo.

Sin embargo, ninguna de estas funciones es tan útil como el hecho de que estas máquinas tengan sentido del tacto. Los investigadores del MIT han dado con la solución y es el uso de esta piel mecanizada para robots. Estas tiras están hechas de silicona conductora cortada en diferentes patrones que favorecen su colocación y flexibilidad. También cuenta con una red neuronal profunda capaz de captar todas las señales externas para que el robot actúe en consonancia. Para esto se encargará una inteligencia artificial capaz de captar el estímulo externo, interpretarlo y actuar con el mejor movimiento o el más eficiente posible.

pielrobot

Esto ayudará a muchos robots a sentir el entorno y operar en consonancia para hacer más sencillo su trabajo y la interacción con lo que les rodea. Ryan Truby, investigador a cargo del proyecto, afirma que “el sistema aún no puede capturar movimientos sutiles o dinámicos. Pero al menos podría reducir la torpeza que ha avergonzado a los robots durante décadas”. Básicamente viene a decir que con esta mejora las máquinas serán capaces de mejorar su reacción ante lo que les rodea y no ceñirse a lo que ordena su programación sino a adoptar las variables externas que reciben para tomar la mejor decisión en cada situación.