Mario Tennis Aces
Mario Tennis Aces
Carátula de Mario Tennis Aces

Mario Tennis Aces, Análisis

Sergio C. González Sergio5Glez

Excelso en lo jugable pero limitado en contenido para un solo jugador, esta nueva entrega de la saga de Camelot eleva el listón a niveles de Nintendo 64. Preciso, cómodo, divertido y preciosista. Su modo online se plantea como su principal foco a largo plazo.

Desde que Camelottomase los mandos del tenisen Nintendo allá por el año 2000 en Game Boy y Nintendo 64, la saga Mario Tennis ha experimentado altos ybajos. La excelsa época a nivel jugable de esta primera pareja, seguido a laconsagración del concepto RPG deportivo en Game Boy Advance gracias a susrespectivas entregas de tenis y golf, hicieron que los amantes del deporte dela raqueta esperasen con ganas un título para Nintendo DS, pero nunca seprodujo. Por algún motivo, las tornas cambiaron; algo sucedió en lasdirectrices de la empresa japonesa para que tanto 3DS como Wii U firmasen títulosreconociblemente mediocres ya no dentro de la saga sino del deporte en general.

Veníamos de MarioTennis Ultra Smash, una producción desaprovechada de arriba abajo, así queera normal llegar con los ojos entrecerrados a Mario Tennis Aces para NintendoSwitch, porque en caso de acertar se podía dar en el blanco; mientras que encaso de fallar, la situación ya sería alarmante. Vamos a ser claros desde elprincipio: el buen tenis ha regresado a las oficinas de los de Kioto, trayendode vuelta muchas de las costumbres de hace más de quince años y obviando losextraños experimentos de las dos últimas entregas. También tenemos que sersinceros a la hora de valorar este producto, claramente enfocado al online, quedeja por el camino contenido para un solo jugador a pesar de apostar por unmodo aventura.

Durante las semanas que hemos tenido para realizar esteanálisis, los servidores del juego hanpermanecido cerrados; ha sidoimposible jugar online más allá de la beta a la que todos pudimos accederel mes pasado. Dadas las circunstancias, no hemos tenido más alternativa quededicar horas (muchas) tanto al modoaventura como al torneo y esenovedoso modo “realista” del quehablaremos más adelante.

 

Una aventura con sabor a calculado tutorial

El argumento de la historia no es nada del otro mundo, unconflicto en búsqueda de la legendaria raquetadel templo de Solarius, cuyas cinco gemas pueden desatar un poder fatalpara la humanidad. El mal se cierne sobre el Reino Champiñón, obligando a Marioa recorrerse la región en búsqueda de dichas gemas y restablecer la calma. Apartir de este momento se van desbloqueando pruebas sobre un mapeado querecuerda a un plataformas tradicional del fontanero. Podríamos decir que estemodo, que apenas dura cuatro horas, es un tutorial largo para interiorizar lasmecánicas jugables, velocidad etérea o disparos dirigidos. Todo gira en torno ala barra de energía, así que es harto recomendable completar la aventura decara al modo en línea, que es donde verdaderamente residirá el reto y ladificultad.

Algunas pruebas son únicamente de aguantar un peloteo de200, 300 o incluso 800 intercambios con apenas un par de fallos; otras están máselaboradas, pero las que verdaderamente merecen la pena son los jefes de finalde zona, a destacar uno en la recta final que justifica con creces haberllegado hasta ahí. Ni el último nivel es muy complicado ni los encuentros tradicionalessuponen un reto superlativo, pero insistimos que es una vía adecuada paraintroducirse en Mario Tennis Aces. El único problema que presenta este modo esque, aunque se introducen detallespropios del RPG como la subida de niveles y mejora de atributos, estos cambiosno se materializan en casi nada durante los encuentros. Son cambiosimperceptibles más allá de la potencia del saque. No hemos notado diferenciaspalpables en la velocidad de Mario ni su aceleración se aprecia a la hora de llegara bolas complicadas. Las raquetas también tienen tres grandes atributos: ataque,defensa y durabilidad.

Aprovechamos a colación para explicar qué es eso de la durabilidad y por qué creemos que notermina de gustarnos su implementación. Las raquetas se desgastan en MarioTennis Aces cuando llegamos apurados a disparosdirigidos y especiales del rival, haciendo que si se agota la vida de laraqueta se termine rompiendo y, si nos quedamos sin vidas, seamos descalificados.Por lo general tenemos más de cinco vidas (suficiente como para no perder por descalificación),pero si sucede como en el torneo online de hace unas semanas donde había soloun par de ellas, es bastante injusto quedar fuera del encuentro por estacircunstancia. Pueden darse casos donde estés ganando holgadamente un partido yque, después de dos golpes desafortunados, estemos eliminados. En cualquiercaso, esta función se puede desactivar cuando jugamos contra un amigo o desdela partida libre. Visto desde el lado positivo, introduce un cierto grado deestrategia, obligándonos a medir muy bien a qué bolas arriesgar y a cuáles no.Está por ver cómo recibe esta medida la escena competitiva, aunque tambiéndecimos que en el torneo de medios que se celebró en las oficinas de Nintendoen Madrid esta función fue desactivada por consenso general. 

Reminiscencias de Nintendo 64 y GBA

Mario Tennis Aces esjugablemente excelente. No habíamos tenido estas sensaciones con un títulode la saga en consolas de sobremesa así desde el original de Nintendo 64, y esoes un buen síntoma. La ventaja es que esta vez se puede jugar tanto ensobremesa como en portátil con una calidad técnica tan soberbia como en MarioKart 8 Deluxe. Un placer audiovisual perfectamente adaptado a ambasvertientes. Decimos que se siente como en N64 porque las físicas de la bola sesienten muy reales, respondiendo con diferentes tipos de bote en cadasuperficie e incluso también en la velocidad de la misma.

Jugar en tierra batida implica que la bola no solo será máspesada al impactar en el suelo sino que después del bote lleva menos altura. Lasdiferencias entre una cancha de cemento y una de hierba son tan perceptiblesque introduce implícitamente un altogrado de estrategia, obligándonos a elegir en todo momento el tipo de golpea realizar. Como siempre, pulsar varias veces el botón antes de efectuar elraquetazo hace que imprima algo más de potencia en las vertientes de liftado,cortado o plano. Además, se elimina la incomprensible posibilidad de ejecutarun tipo de golpe automático cuando pulsábamos un botón en el lugar adecuado.Aquí sigue habiendo una estrella que refleja la proyección del bote de laspelotas altas, aquellas con posibilidad de mate o disparo dirigido, lo cual esun verdadero acierto.

Los disparos dirigidos son junto a la velocidad etérea parte de la magia de los puntos, porque son unejemplo de cómo el jugador es capaz de gestionar la energía acumulada en losintercambios de golpes estándar. Supongamos que llegamos a una de estas bolasdespués de un globo por parte del rival: si nos posicionamos en el lugarpreciso y tenemos suficiente energía, al pulsar el gatillo derecho dispondremosde un par de segundos para dirigir una potente bola allá donde queramos. ¿Estáya ganado el punto? Ni mucho menos, no al menos si el rival gestiona como debesu energía para hacer de una buena defensa el mejor de los ataques.

Salvar a tiempo un disparo dirigido a través de la velocidadetérea es realmente gratificante, da unasegunda vida a un punto perdido y deja claro que un peloteo no finaliza hastaque lo dice el juez de silla. Mario Tennis Aces es brillantemente impredeciblea la vez que justo. Por suerte, habrá bolas (pocas) que se vayan a la red,otras que terminen en el pasillo de dobles… No es una jugabilidadpredeterminada a estar siempre intercambiando golpes dentro de la pista. Y esose agradece. Por citar, en ocasiones los rallies se hacen demasiado largos, conintercambios de más de 30 ó 40 golpes; y aunque esto sea completamenteinnatural en el tenis real, es también parte de la esencia de un títulodeclaradamente arcade como éste. El trabajo a nivel mecánico es sensacional.

Gestión de energía, clave para la victoria

Decíamos en el encabezado de estos epígrafes que hay tambiénreminiscencias a Game Boy Advance en el frenetismo de los puntos. Quienes hayanjugado a dicha entrega (Mario Power Tennis – 2004, GBA) conocerán la mecánica de la energía, muy similara la de esta entrega. La diferencia es que allí los golpes especiales ofensivosy defensivos estaban personalizados para cada personaje, dándole un toque muchomás personal a cada uno de ellos. Aquí todos los disparos dirigidos coniguales, una suerte de cañón con mira subjetiva; la diferencia radica en elgolpe verdaderamente especial, ése que se activa solo cuando la barra deenergía está al completo. Aquí dará igual dónde esté la bola, si se encuentra acuatro metros del jugador o si ya es un punto prácticamente ganado: en elmomento en que lo activamos, efectuamos este casi imparable disparo cuya formade contrarrestarlo es con otro golpe especial (o con mucha suerte si se le vafuera de la pista).

No es tan exagerado como el ítem de Champiñón Gigante deMario Tennis Ultra Smash, pero seguramente haya quienes lo vean algo roto. Hemos de decir que con el paso delas horas entiendes cómo hacer un buen uso de la energía, salvando bolas queinicialmente daríamos por muertas. Llegamosa la conclusión, por ende, de que Mario Tennis Aces es un título muy defensivo.Puede sonar contradictorio al disponer de tantas formas de lanzar disparos atoda velocidad, pero la realidad es que lo más recomendable (será un pilarfundamental en el online) es tener siempre algo de energía para entrar en la velocidadetérea y llegar a un bote inalcanzable en condiciones normales.

Como os podéis dar cuenta, esta entrega es profunda en sujugabilidad, dinámica, veloz, diferenciada entre superficies y, por supuesto,justa. Porque nunca se dan situacionesdonde la suerte tenga más peso que la habilidad del jugador, como tampocomomentos donde un personaje esté muy por encima del resto. Aquí tenemos unroster de 16 personajes –habrá dosmás de forma gratuita en julio y agosto así como otros de aquí a final deaño– con claras diferencias entre sí. Nada tiene que ver el efecto que inflingenlos golpes de Boo o Estela con lo rectos de los golpes de Mario o Bowser. Estose agradece porque permite que cada cual adapte su estilo de juego a un jugadordeterminado. Lo ideal hubiese sido como en Nintendo 3DS, por citar un casoreciente, donde el Mii se podía configurar a nuestro antojo; pero ya sabemos enqué lugar han quedado los Mii. No es óbice sin embargo para haber introducidopersonalización real en los personajes del universo Mario, bien fuese a travésde la selección de alguna de las raquetas que desbloqueamos en la aventura ocon el clásico triángulo de habilidades. No hay nada de eso. Por faltar, no haysi quiera personalización estética.Es una oportunidad perdida no haber aprovechado esta ocasión –primera dondealgunos personajes visten con ropa de jugadores de tenis– para crear una tiendacon viseras, camisetas, raquetas, zapatillas… Prendas, en general, para dar esecierto toque personal en tu Yoshi (como en Mario Kart 8 en el caso del color,por ejemplo), de forma que pasase a ser tu propio Yoshi y no el dinosaurio quetodos conocemos.

Entre otros detalles menores no entendemos muy bien por quéen la partida libre, lo que equivaldría a un modo Versus tradicional, no podemos seleccionar el número de sets yjuegos. Olvidémonos de disputar partidos de cinco sets y seis jugos;olvidémonos de elegir: o ‘partidasencilla’ o ‘partida normal’. Laprimera de ellas es un tie-break; la segunda es un encuentro de diferencia a dosjuegos con tie-break en caso de empate a dos. Ninguna partida de este modo sealarga más allá de los cinco o siete minutos, una lástima. También se echan enfalta más copas en el modo Torneo,únicamente tres y bastante sencillas. Si queremos un reto tenemos que accederal modo libre y enfrentarnos a jugadores al máximo nivel de dificultad, este síendiabladamente difícil. Además, hay elementos del diseño de menús algocomplejos como la imposibilidad deprevisualizar la pista en la que vamos a jugar: o te las sabes de memoria ono sabrás cuál es exactamente.

Pensado para el online: hay que llegar advertidos

Camelot ha firmado untítulo excelente en lo jugable pero muy, muy limitado para un solo jugador.Pudimos jugar al modo realista, que es una suerte de Wii Sports solo queinfinitamente más preciso. Es sorprendente lo bien que se interpreta el tipo degolpes, capaz de canalizar si hacemos un cortado, un liftado o un globo. Labola toma una proyección exacta acorde al tipo de golpe inflingido, así que lorecomendamos en caso de jugar con amigos porque no es mera anécdota sino queverdaderamente hay trabajo detrás para aprovechar las funciones del giroscopiode los Joy-Con.

Finalmente, el modo local no presenta ningún tipo de fallosni lag, por suerte. Tanto en table-top como en televisor se controla y se vefenomenal, sin caídas en la tasa de FPS ni en la resolución. Mario Tennis Aces se mueve en todos susmodos a 60 FPS con la única diferencia de que en modo portátil se queda en 720p, máxima resolución de la consola.En televisor alcanza 1080p nativos,presentando además algo más de definición en el detalle y la iluminación. Artísticamente es muy preciosista, adestacar en los escenarios nocturnos u otras pistas fantásticas de las quepreferimos no hablar para no destapar algunas sorpresas. Solo decir que comosuele ser habitual, Nintendo ha hecho plausible una cancha de tenis en lugaresaparentemente inadaptables para la práctica de este deporte.

 

[Actualización] - Modo Online tras varios días

Tal como dijimos, fue imposible acceder a los servidores en línea de Mario Tennis Aces hasta el pasado 20 de junio, de forma que hemos decidido dedicar tres días a profundizar en lo que es un apartado fundamental del título de Camelot. Y efectivamente así es, porque el grueso principal de potenciales horas invertidas reside en el online, con las ventajas e inconvenientes que esto conlleva.

Desventajas porque acentúa la carencia de modos disponibles para un solo jugador (sin posibilidad de crear un torneo personalizado con sets y juegos determinados); pero ventajas porque permite establecer la filosofía Mario Kart al hacer infinito el entretenimiento. El problema es que lo hace de forma limitada: inicialmente solo estaban las partidas libres, pero a través de la actualización 1.10 ya disponible para todos, el Modo Torneo Online calca lo visto en la beta abierta, repitiendo el mismo esquema que pasamos a detallar.

Metodología y estructura: Torneos mensuales

Los torneos son siempre iguales, sin variaciones, pero con libertad para elegir al menos el cuándo. Un total de cinco rondas (1ª, 2ª, 3ª, Semifinales y Final) sin necesidad de jugar en un momento determinado; es decir, cuando iniciamos la búsqueda de un rival en, por ejemplo, unas semifinales, se nos emparejará contra un rival que se encuentre en ese momento buscando también alguien que haya llegado a semifinales. Esto permite que dentro del ranking establecido cada usuario tenga su propio registro de victorias, derrotas y torneos ganados independientemente de lo que haya jugado el resto.

Asimismo, Mario Tennis Aces divide el ranking en los encuentros disputados en partidas normales o sencillas (sin energía ni ataques especiales) tanto a nivel mundial como regional y por amigos. Es un sistema equilibrado, justo, que se renueva cada mes. En los menús se avisa que para acceder a los nuevos personajes que llegarán en julio, agosto y demás habrá que inscribirse en los torneos mensuales, incentivando que visitemos de nuevo el título con cierta periodicidad, tal como bien hace Splatoon introduciendo elementos estéticos, armas o incluso pistas sin ningún coste.

Limitaciones: por ahora algo encorsetado

En este título por ahora solo hay mención de personajes, pero la necesidad de nuevas pistas es patente desde el momento en que no podemos elegir la pista en que queremos jugar los partidos; son demasiadas las limitaciones que tenemos para jugar al no poder escoger en qué pista competir (siempre en el estadio principal cambiando aleatoriamente la superficie, que en la final es estrictamente sobre pista dura en plena noche).

Para ser el Mario Kart del tenis hace falta imitar no solo una filosofía; se antoja necesario votar antes de jugar (como en el susodicho) por algunas de las otras originales canchas que nos encontramos en el modo aventura, o las raquetas que también vamos consiguiendo en el mismo. Sigue sin estar disponible más que una skin por personaje salvo Mario, que con el parche Día 1 introduce la vestimenta clásica del bigotudo.

Y finalmente, os contamos cómo nos ha ido en estos primeros días de competición en línea, que al final es de lo que se nutre el juego. Si hay algo de lo que nos hemos dado cuenta, es que el papel de cada personaje es fundamental para asumir un rol en una presumible escena competitiva. Hay algunos que sirven de counter para los que basan su estrategia en la potencia, hay otros como Spyke que se desenvuelven mejor en superficies como la tierra batida al basar sus golpes en liftar por encima de la media… Y esto, lógicamente, afecta al estilo de cada jugador. Hemos percibido que en ocasiones los rivales abusaban de ciertas jugadas, buscando constantemente algún elemento del gameplay que rompa el equilibrio, así que esperamos que Nintendo esté pendiente para que todo el plantel de personajes se mantenga equilibrado desde el primer día en adelante.

Hemos tenido lag, mucho lag. Más de lo que nos hubiese gustado, lo cual entorpece la fluidez que requiere un título donde hay que calcular milimétricamente el punto de golpeo, la posición… Todo fluye muy rápido y es molesto que haya cierto parpadeo. Decir a su favor, eso sí, que ninguna partida se ha caído y siempre se puede elegir si aceptar o no un posible cruce al mostrarse la calidad de la señal. En Splatoon 2 o Mario Kart 8 Deluxe no hemos encontrado tantos problemas. Será el tiempo el que dictamine si sus servidores están a la altura.

Por lo demás, sensaciones notables con el modo online de Mario Tennis Aces. Los torneos son divertidos, con una estructura mensual que abre muchas posibilidades a todo tipo de jugadores, que empareja rápido y con coherencia a quién nos encontramos, pero que peca de limitado al no poder elegir (o votar) las pistas, no traer de vuelta lo desbloqueado en el modo aventura o jugar torneos en modo dobles. Estaremos pendientes a su evolución.

 

 

Hemos analizado este títulogracias a un código de descarga suministrado por Nintendo Ibérica.

CONCLUSIÓN

Mario Tennis Aces es jugablemente el título más sólido y preciso de la saga. Las físicas de la bola y las sensaciones con la raqueta son excelentes, planteando así una entrega muy recomendable para los amantes de la saga y, en general, de este deporte. Hay que tener en cuenta, no obstante, que se trata de un título pensado para jugar online, que es donde se le puede sacar el partido que merece. El modo aventura es divertido, disfrutable, pero breve y algo desaprovechado; los elementos RPG son inapreciables y apenas hay personalización. El título no está pensado como una experiencia en solitario, sino que invita a jugarse acompañados bien sea en local o a través de Internet, apartado que no puede permitirse de ninguna manera fallar a la hora de establecer encuentros o tener algún tipo de lag. Será con los servidores llenos y las partidas online pertinentes -la versión de prueba dejó un sabor agridulce en ese sentido- cuando podamos valorar el peso real del juego de Nintendo.

7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.