Dragon Age: Origins, Impresiones

Vuelve el rol medieval, ese en que heroicos personajes luchan contra el mal a base de capa y espada. Y nadie mejor para tratar de resucitar este subgénero un tanto caído en desgracia que los adalides de su creación. Los chicos de Bioware vuelven con ganas de volver a montarla.

Vuelve el rol medieval, ese en que heroicos personajes luchan contra el mal a base de capa y espada. Y nadie mejor para tratar de resucitar este subgénero un tanto caído en desgracia que los adalides de su creación. Los chicos de Bioware vuelven con ganas de recordar los días de gloria del género del RPG de acción.

¿Hay vida después después de Mass Effect y Baldur's Gate? Esa es la pregunta que debieron hacerse los chicos de Bioware tras sentar las bases del rol una y otra vez y conseguir siempre un éxito mayúsculo. La respuesta la tenía el mismísimo Greg Zeschuck, Vicepresidente de esta compañía de desarrollo canadiense y de la mismísima Electronic Arts. Esta vino de la mano de su nuevo título, Dragon Age: Origins. Un prometedor juego que promete devolver a la espada y brujería al trono del que nunca debió bajarse después de Baldur's Gate.

De hecho, según el propio Zeschuck 'Dragon Age es en cierto modo un Baldur's Gate en un nuevo universo y sin las reglas de Dungeons and Dragons detrás.'  Esto viene a querer decir que nos vamos a encontrar automáticamente ante una de las obras maestras del género, que no sólo aprovecha viejos laureles, sino que trata de innovar desde el primer momento. 'Para nosotros lo más complejo fue crear un nuevo sistema de reglas y normas que consiguieran que el mundo fuera dinámico y accesible tanto para nuevos jugadores como para los más versados en este tipo de títulos.' Y prosiguió 'por supuesto también haremos uso de todo lo aprendido con nuestros anteriores juegos, y algunos nuevos trucos que nos habíamos guardado bajo la manga.'

De esta manera, ya os hemos hablado en varias ocasiones de las virtudes de este prometedor juego que será lanzado para PC y consolas de nueva generación esta misma temporada navideña, concretamente el 23 de octubre. Aún así, cada nueva presentación nos deja ver nuevos detalles de la magnitud de este proyecto. Esta vez le tocaba el turno al sistema conversacional, que hace que cada una de las seis historias en Dragon Age: Origins sea complementaria al resto.

De esta manera los orígenes del personaje que hayamos elegido al comienzo de la aventura comenzarán a afectar a las situaciones subsiguientes de manera inmediata. Un simple ejemplo valdría para ilustrar a lo que nos referimos. Ante el encuentro con casi cualquier personaje no jugador, el hecho de tener un pasado resulta determinante. De este modo puede que el haber sido un villano nos obligue a tener que luchar para acceder a una zona del mapa, mientras que con otros personajes de más ilustre calado esta batalla no existiría, llegando al extremo de que uno de esos guardas llegue a unirse a nuestro grupo por tener una buena fama labrada en el pasado.

El principio y el objetivo de la aventura es el mismo para todos los orígenes, pero como llegar a ella y las vivencias de la historia difieren radicalmente según nuestra elección inicial. También hemos de decir que nuestras acciones durante el hilo argumental también influyen en el desarrollo de futuros acontecimientos, modificando o potenciando los orígenes del personaje. Una manera original de conseguir mantener vivo Dragon Age una vez que se acabe la historia. Y es que se trata de un juego para un único jugador que ha sido concebido para ofrecer la mejor experiencia en solitario únicamente.

La experiencia de juego promete diferir sutilmente entre las versiones para ordenadores y consolas. Mientras que en compatibles todo se asemeja al estilo del rol clásico, con combate en tiempo real en los que se puede pausar  la acción para dar órdenes desde una vista isométrica, en consolas todo se hace más directamente, tomando el control de cada uno de los personajes de nuestro grupo y dando órdenes casi al estilo de un juego de acción. Incluso los sistemas de menús serán distintos para cada versión (esto casi es un requerimiento). En PC haremos un uso intensivo del ratón para apuntar hacia dónde dirigir al grupo, con una barra inferior en la que ir seleccionando las acciones de batalla pertinentes.  En consolas todo se hace con los botones del mando mediante el uso de submenús y un sistema de selección circular muy similar al que se puede ver en Mass Effect.

De hecho el estilo de juego en consolas parece más cercano por momentos al anterior juego de Bioware que a una fantasía medieval. Pero esto es únicamente un espejismo, pues sigue sin ser necesario pulsar el botón con cada ataque, siendo suficiente con dar la orden al personaje para que realice el movimiento en el momento adecuado. Otro detalle que diferenciará las versiones de consola con la de ordenadores es el interés de Bioware por ofrecer herramientas para modificar el juego y la experiencia  a los propios usuarios.

De esta manera la historia de Dragon Age: Origins será más dinámica que nunca, permitiendo a los jugadores modificar casi cualquier parámetro del juego, para después poder compartirlo con el resto de la comunidad. Según Greg Zeschuck 'Este es uno de los detalles en los que estamos poniendo más trabajo, poder ofrecer una set de herramientas casi al nivel de las que usamos nosotros mismos a los jugadores.' Respecto al lanzamiento de este kit en consolas 'Estamos estudiando todas las posibilidades. Obviamente en PS3 va a ser más fácil hacer que esta característica llegue a los jugadores. Para Xbox 360 estamos aún estudiando todas las posibilidades. Incluso barajamos ofrecer las mejores actualizaciones de la comunidad de manera gratuita a través de Xbox Live. Pero todavía no lo hemos decidido.'

Para finalizar con las diferencias entre versiones, preguntamos a Greg Zeschuck sobre el aspecto final de cada versión, 'Obviamente las mejores tarjetas gráficas actuales pueden conseguir un resultado superior al que Xbox 360 y PS3 pueden mostrar. Pero nuestro objetivo es que nuestros juegos lleguen al mayor público posible. Por eso Dragon Age va a tener el mismo aspecto en todas las versiones, con algunas diferencias sutiles que no merecen siquiera ser destacadas.'

Por todo esto que pudimos ver, no podemos más que frotarnos las manos independientemente del sistema del que dispongamos. A buen seguro en los próximos meses vamos a sufrir un bombardeo constante de nuevas características de Dragon Age: Origins, pero lo que hemos visto hasta ahora es más que suficiente como para hacernos contar los días hasta el esperado 23 de agosto. Os mantendremos informados.

Dragon Age: Origins

Los creadores de Baldur's Gate y Neverwinter Nights preparan ahora su próximo título de rol ambientado en un nuevo mundo de fantasía y con más dosis de acción.
Dragon Age: Origins