Iron Man
Iron Man
Carátula de Iron Man

Conversión oxidada

Pep Sánchez Pep_Sanchez

El estreno de la película Iron Man viene acompañado del lanzamiento del juego de igual nombre para todas las plataformas. A2M toma las riendas en la versión para PlayStation 2 que se muestra muy discreta.

Si en las correctas versiones de Iron Man para PlayStation 3 y Xbox 360 era absurdo retomar la discusión sobre que con todo estreno de una película basada en un cómic le acompaña el videojuego de turno, y que 9 de cada 10 veces, éste último suele ser una boñiga, en la versión para PlayStation 2 se cumple la maldita regla de tres. A estas alturas, de lo que se trataría es que, al menos, las creaciones digitales que la mercadotecnia obliga a engendrar, tengan una mínima calidad. No fue así con el último Spider-man: amigo o enemigo, ni con Superman Returns, como con tantos otros. Pero The Incredible Hulk o el mítico Spider-man 2 para Xbox han demostrado, en el primer caso, que puede hacerse incluso un buen juego basado una pésima película. Ésta, si no me equivoco, es la tercera incursión de Iron Man en el mundo videojueguil, tras una modesta entrega en 1996 para Sega Saturn de Acclaim llamada Iron Man X-O Manowar in Heavy Metal y The Invencible Iron Man para Game Boy Advance en el 2002.


Vídeo CGI de Iron Man en versión PlayStation 3

En el juego Iron Man creado por AM2 nos convertiremos en Tony Stark, personaje que interpreta Robert Downey Jr. en la película. Por desgracia no se incluye ningún nivel en el que hagamos el papel de millonario seductor chulesco que tan envidiablemente bien realiza Downey en la gran pantalla. Nos limitaremos a ser Iron Man el superhéroe, el que se ha hecho a sí mismo, porque recordemos que no tiene ningún superpoder. Todo el potencial bélico que tiene Iron Man es fruto de la inteligencia de Tony y de su habilidad para crear armas y robots.

La línea argumental se ciñe a la del film, y varios vídeos entre misiones -de una calidad gráfica para ser CGIs algo baja para la nueva generación pero correctos en PS2-, se encargarán de destripar la historia. Así que si vas a ver la peli, espérate a jugar o te arruinará la experiencia.

Se trata de un título de acción en tercera persona que no busca más que alargar la experiencia de los seguidores del cómic y, ahora, de la película. Sin embargo los poseedores de la negra más vale que esperen al más que probable estreno de Iron Man 2 en cines algún día porque dedicarle tiempo al juego será más bien destrozar al mito.

El control sobre Iron Man que, no lo olvidemos, puede correr, levitar y volar como un avión, es algo complejo, pero basta algo de práctica para ver que en realidad son tres modos de control necesariamente distintos. Algo similar a lo que pasa en Grand Theft Auto cuando vas a pie o conduces un vehículo.

El mejor método para acabar con los enemigos es levitando con los propulsores de los pies con lo que se obtiene un campo visual elevado y estático. Con L1 se asciende y con L2 se desciende y no aporta ninguna sensación de control, pues se comporta con una física de dudosa credibilidad. Combinando la levitación con R2 se vuela en posición horizontal a una velocidad que los reducidos escenarios no parecen encajar demasiado bien.

Las armas a nuestra disposición fluyen principalmente del corazón de energía que mantiene vivo a Tony Stark. Sin olvidar que el traje es un arma en sí misma. Con tres puñetazos revientas a un tanque, chocando en vuelo contra un helicóptero se le inflige bastante daño, y cayendo a plomo en el suelo la onda expansiva del golpe termina con cuantos soldados haya alrededor. Los repulsores que equipan los guantes disparan un rayo energético, nuestra arma principal, y el propio corazón lanza un monorayo pulsando el botón R1 que multiplica varias veces la potencia del repulsor manual. Eso sí, a costa de un bajón de energía considerable. Es posible lanzar también misiles que salen desde los hombros. Dependiendo del modo de dificultad elegido (hay 3) el sistema de autoapuntado para el arma principal es más o menos eficaz.


Vídeo CGI de Iron Man en versión PlayStation 3

No existen botiquines ni nada que se le parezca, el corazón de Tony es una minicentral nuclear que regenera su energía. Con lo que basta ponerse a cubierto un rato para recuperar la salud perdida en combate.

A diferencia de las versiones de Xbox 360 y PS3, no cabe la posibilidad de acabar con los enemigos cogiéndolos manteniendo pulsado un botón y partirlos por la mitad pulsando frenéticamente el mismo botón tal como muestra la pantalla. En PS2 sólo nos valdremos de los repulsores, los golpes o las armas, como ametralladoras, que hayamos podido equipar al traje.

La necesaria energía llega a su fin si no se va con cuidado o recibimos muchos impactos. De suceder esto, el corazón -mostrado por un pulsómetro en la parte superior izquierda- llega casi al paro cardíaco y caemos al suelo como un trozo de plomo. Podemos quedar inconscientes hasta tres veces por nivel, a la cuarta hay que reiniciarlo desde el principio. Aunque hay una decena de misiones, éstas duran unos quince minutos, y si quien nos tumba es el enemigo final, puede hacerse pesado tener que repetirlo todo, ya que no se puede guardar la partida a conveniencia. Dado que todo funciona con la misma energía, con la cruceta de dirección es posible desviarla a los diferentes subsistemas. Si necesitamos revitalizarnos rápidamente, o mayor potencia en las armas o una armadura mejorada, basta con seleccionar la opción correcta para realizar el desvío energético.

Dando mamporros
Empezamos escapando de la cueva del grupo paramilitar de los 10 Anillos en Afganistán, con el vetusto traje de hierro Mark I equipado con lanzallamas, siguiendo las demás misiones con el clásico traje de oro y paladio de color rojo. Finalizar las misiones proporciona mejoras tecnológicas para cada una de las partes del traje, e incluso se pueden conseguir nuevos trajes que pueden usarse al rejugar el título. El sistema de menús de PS2 implica tener que entrar en cada una de las tecnologías para descubrir qué mejora se ha ganado para poderla utilizar, lo que es algo engorroso.


Vídeo CGI de Iron Man en versión PlayStation 3

Metidos en harina y una vez se han hecho las primeras misiones, en las que se va aprendiendo a usar todos los sistemas, la esencia del título consiste en destruir todo lo que aparece en pantalla, en un orden aleatorio ya que la naturaleza abierta de los escenarios así lo permite. La dificultad en PS2 no está muy bien ajustada. Uno se siente un superhéroe algo injusto pues los enemigos, sean tanques o humanos, caen como moscas con solo que se les roce. La forma como explotan los arsenales de armas que hay que ir destruyendo, recordemos que Tony ha renegado de la industria que le ha hecho multimillonario, es casi ridículo, cualquiera diría que son petardos de San Juan en lugar de armamento de última generación. Igual como los enemigos, tras explotar, desaparecen sin dejar rastro.

En momentos críticos, puede ser un pequeño lío aclararse con el desvío de energía, lanzar misiles y controlar el monorayo mientras se intenta levitar. Esto implica usar casi a la vez seis botones más las dos palancas, con lo que hay que ser bastante ágil.

Sólo hay un modo de juego que puede rejugarse con las distintas armaduras y otro, llamado desafío bastante soso, con lo que la duración es muy corta.

Apartado Técnico
El aspecto visual en general está por debajo de lo que PlayStation 2 ha demostrado ser capaz de hacer. Los escenarios son de grandes dimensiones, pero las texturas son de muy baja calidad. Abunda el popping del escenario que tiene una distancia de dibujado muy limitada y unos diseños de las construcciones y enemigos muy discretos y repetitivos.


Vídeo CGI de Iron Man en versión PlayStation 3

Habitualmente se ve todo bastante desproporcionado en cuanto a tamaños en pantalla. Las calles parece pistas de aterrizaje y los espacios gigantescos aunque vacíos, donde los enemigos, ya sean tanques o soldados, se ven como hormigas. La inteligencia artificial de los soldados es incluso peor que en PS3 y Xbox 360. Puedes quedarte de pie al lado de uno que en ocasiones se te queda mirando totalmente estático con el fusil en ristre o sale disparando en otra dirección.

El detalle en general es bajo. Las ciudades, a pesar de ser grandes, están desiertas. Por ellas no circulan ni coches ni peatones. El detalle en los elementos arquitectónicos, andando por las aceras, es muy bajo. La excusa es que Iron Man es capaz de volar por esos mismos escenarios cual avión a reacción y sí, algo debe tener que ver con las prisas, pero por terminar el juego.

Quizás lo más molesto es la ausencia de rastro de las explosiones sobre el escenario. Apenas se puede interaccionar con los elementos del mismo. A lo sumo algún que otro barril que explota, nada de salir disparado y rebotar. La implantación del sistema de explosiones por simpatía en el juego funciona bien. Cuando algo estalla, si hay objetos inflamables a su alrededor se produce una explosión en cadena que, además, elimina a los enemigos. Esto está bien.

A nivel auditivo, tanto los efectos de los propulsores, explosiones y demás son convincentes. La banda sonora es la misma que la de la película, incluso los títulos de crédito llevan la misma canción: Iron Man de Black Sabath.

A destacar el correcto doblaje al español, que no mantiene las voces de los actores de la película, como sí hace la versión inglesa. Sólo falla la sincronía labial en algunos de los vídeos, aunque es perfectamente pasable.

Comparativa entre versiones (PS2 vs. PS3 - Xbox 360)
Aunque el juego pretende ser el mismo y los vídeos intermedios son idénticos, los niveles que ha diseñado AM2 para PlayStation 2 no se parecen en nada a los de las consolas de nueva generación. Son más pequeños, más feos, con menos detalles y con una calidad muy inferior de lo que es capaz de hacer la negra de Sony. El sistema de control difiere un poco, especialmente en el sistema de vuelo pero es casi idéntico.

LO MEJOR

  • Está doblado al español
  • La banda sonora original

LO PEOR

  • Gráficos de baja calidadEscasa rejugabilidadEscenarios gigantes carentes de vidaRepetitivo

CONCLUSIÓN

Estamos ante una nueva conversión de película de superhéroe a videojuego que no cumple con la calidad mínima exigible. Tiene un apartado gráfico por debajo de la calidad deseada para PS2 y las misiones son repetitivas. Iron Man, el videojuego, no ofrece lo que promete pues en lugar de alargar la experiencia de la película lo que hace es arruinarla. El modo principal se termina en unas cuatro horas, y luego puede rejugarse con las mejoras conseguidas. Existe un modo de juego llamado desafío, que se desbloquea tras pasar unas cuantas misiones, y que propone acabar con un número determinado de enemigos en escenarios ya conocidos en un tiempo reducido. [image|nid=1434484|align=|preset=inline] La banda sonora original Está doblado al español