Key of Heaven, Impresiones

Una aventura mágica en la China medieval será la encargada de aplacar la sed de Action-RPG que los usuarios de PSP venimos sufriendo. En marzo, Tenchi no mon, Key of Heaven en estas tierras, llegará distribuído por Sony. Con la beta final, te contamos cómo se las gasta...

Una aventura mágica en la China medieval será la encargada de aplacar la sed de Action-RPG que los usuarios de PSP venimos sufriendo. En marzo, Tenchi no mon, Key of Heaven en estas tierras, llegará distribuído por Sony. Con la beta final, te contamos cómo se las gasta...

Único en su especie

Uno de los géneros que aún sufre una casi completa dejadez en PlayStation Portable es el RPG, ya sea en su variante de acción o en la más pausada en la que los combates se desarrollan por turnos. Bien es verdad que ya existen en el mercado títulos como Untold Legends o X-Men Legends II, pero éstos son RPG de acción 'a la americana', basados más en la estructura de títulos como Diablo o Baldur's Gate: Dark Alliance -quienes a su vez le deben mucho a ese clásico intemporal llamado Gauntlet- que en la de un Zelda o similares, por lo que se descuidan bastante elementos como el argumento, la exploración o la interacción con otros personajes, al tiempo que se centra todo el protagonismo en la acción pura y dura.

Afortunadamente, el vacío en lo que a RPGs orientales se refiere comenzará a ser cubierto en meses sucesivos gracias al desembarco de títulos como Breath of Fire III, Tales of Eternia, Magna Carta o el juego que ahora nos ocupa: Key of Heaven.

Dado que aún falta mucho para que aparezca el que a todas luces se convertirá en el rey indiscutible del género en PSP, Final Fantasy VII: Crisis Core, Key of Heaven parece destinado a convertirse en la mejor opción para los meses sucesivos en lo que a títulos de rol se refiere. Tras unas cuantas horas de juego con la versión europea, estamos en condiciones de brindaros un primer y revelador anticipo de lo que nos deparará este prometedor título distribuido por SCEE. Así que, sin más dilación, señoras y señores, pasen y lean.

A las puertas del cielo
El 21 de julio del pasado año vio la luz en Japón un notable RPG de acción exclusivo de PSP llamado Tenchi no Mon, programado por Climax, desarrolladores que cuentan en su haber con recordados títulos dentro del género como Dark Savior o LandStalker. Varios meses después, concretamente el 15 de noviembre, el juego apareció en tierras norteamericanas bajo el renombrado título de Kingdom of Paradise. Y será al fin, el próximo 24 de marzo del presente año, cuando los sufridos usuarios europeos asistiremos a la aparición en el viejo continente de este prometedor RPG de acción. Para la ocasión, el juego volverá a cambiar de nombre, pasando a denominarse Key of Heaven. Afortunadamente, la carátula norteamericana -de inferior calidad a la original nipona, como no podía ser de otra manera- permanecerá por una vez en su país de origen y no llegará a cruzar el charco. Ojalá sucediera lo mismo con otros juegos de PSP de próxima aparición, como el esperado Street Fighter Alpha 3 Max.

Afortunadamente, pese al largo tiempo transcurrido desde que Tenchi no Mon viera la luz en Japón, todo apunta a que la espera merecerá la pena. Bien es verdad que Key of Heaven no es un título que vaya a pasar a los anales de la historia del género, aunque el cuidado que Climax ha volcado en todos sus apartados -especialmente el técnico, donde la desarrolladora aprovecha el potencial de PSP para ofrecernos un nivel gráfico sobresaliente- lo convierten en un juego muy a tener en cuenta.

Primeros pasos
Al poco de introducir el UMD en nuestra portátil -así mismo, durante el resto del juego las cargas son pocas y no demasiado longevas, gracias en parte al transcurso en tiempo real de los combates- aparecerá ante nosotros la pantalla de selección de idioma, en la que podremos escoger cinco opciones para los textos -castellano incluido, afortunadamente- y dos para las voces -además del consabido inglés, los diálogos hablados se ofrecen en japonés, algo que alegrará a los puristas-. Por desgracia, los nipones se siguen negando en redondo a doblar sus juegos de rol a otros idiomas que no sean el suyo y el anglosajón, así que, desgraciadamente, no ha habido sorpresas en este sentido.

Tras seleccionar idioma pasaremos a la intro del juego, en la que nuestros oídos comenzarán a ser obsequiados con uno de los más destacados aspectos del título: la deliciosa música de corte oriental compuesta por Tetsuo Ishikawa y Yoshifumi Lio, que encaja como un guante en la temática y ambientación de Key of Heaven. Por otro lado, la verdad es que la intro es bastante floja. Nada de espectaculares gráficos CGI; tan solo una sucesión de imágenes emulando pinturas y jeroglíficos, mezcladas con los nombres de los principales desarrolladores del juego. En lo que se refiere a opciones, nada que destacar salvo la llamada 'Descarga', de la que nos ocuparemos más adelante.

Una vez hayamos dado inicio a la aventura, comenzaremos a ser testigos de la que sin duda es la mejor baza del juego: su apartado gráfico. Key of Heaven es un desarrollo exclusivo de PSP, nada de conversión directa de un juego de consola de sobremesa, ni una versión más de un título multiplataforma, y la verdad es que eso se nota. Los escenarios destacan por su indiscutible belleza. Oníricos paisajes orientales en los que se suceden montañas, aldeas, templos, pueblos, ríos o lagos pasarán ante nuestros ojos para dejarnos embelesados, todo sin atisbo alguno de brusquedad o ralentización, y con una resolución en las texturas mucho más alta de la que suele ser habitual en un juego de PSP. Una lástima que el sistema de cámaras sea fijo y no exista posibilidad alguna de manipular la perspectiva a nuestro antojo.   


Tras asistir a una sesión de entrenamiento en solitario de Shinbu, protagonista del juego y, por lo tanto, nuestro personaje a controlar, el joven se dirigirá tranquilamente al pueblo en el que reside. Por el camino se cruzará con una joven, la cual parece huir de tres tipos armados con no muy buenas intenciones hacia ella. Por supuesto, nuestro protagonista no dejará pasar la ocasión de ayudar a una damisela en apuros, así que plantará cara a sus perseguidores, con lo que tomaremos control de Shinbu por primera vez y deberemos enfrentarnos a ellos.

En un principio sorprende la brusquedad con la que deberemos pasar a entablar combate, ya que no tendremos idea alguna de cuales son las habilidades iniciales de nuestro personaje o qué botones deberemos pulsar para realizar sus acciones. Éste es, a todas luces, uno de los grandes fallos del juego: la completa y absoluta carencia de tutoriales. En ningún momento se nos ofrecerá información sobre qué hacer para efectuar los ataques, gestionar los hechizos, o equipar con ítems a nuestro personaje, como si se diera por hecho que sabremos de antemano cómo hacerlo. Dado que el UMD recibido en redacción es la versión completa del juego, tal y como aparecerá dentro de un par de meses en las tiendas, es de suponer que este defecto no será corregido.

Eso sí, bien es verdad que aún no poseemos el manual de instrucciones que acompañará al título, por lo que es de esperar que todo lo que necesitemos saber antes de comenzar a jugar nos será explicado con pelos y señales en él. Así que, cuando llegue el momento, os recomendamos encarecidamente que lo leáis antes de comenzar a jugar a Key of Heaven.

Tras pulsar a toda velocidad los botones de nuestra PSP antes de que los enemigos se abalancen sobre nosotros, nos daremos cuenta de que podremos efectuar ataques normales con el círculo, así que, tras un breve combate, nuestros adversarios huirán acobardados, por lo que podremos intercambiar impresiones con la chica a la que perseguían. Gracias a esta primera conversación comenzaremos a conocer los primeros detalles del argumento. En esencia, la acción de Key of Heaven transcurre en un continente llamado Ouka, el cual se encuentra dividido en cinco regiones: Suzaku meridional, Kirin central, Byakko occidental, Genbu septentrional y, nuestro punto de partida, Seiryu oriental.

Cada una de estas regiones es protegida y gobernada por un clan guerrero. Los miembros de estos clanes poseen una fuerte afinidad a una clase determinada de elemento -madera, fuego, tierra, metal o agua-, gracias a lo que son capaces de ejecutar poderosas técnicas Chi -el equivalente a las magias en Key of Heaven-. Pues bien, gracias a un intercambio de palabras con Sui Lin -así se llama la jovencita a la que acabamos de salvar-, nos enteraremos de que Shinbu pertenecía al clan de guerreros Seiryu, aunque fue expulsado debido a una falta grave de disciplina. La joven también nos informará de que el clan Kirin central ha asaltado por sorpresa el templo Seiryu, matando a todos los guerreros excepto a Sui Lin, quien se ha convertido en la única superviviente.

Tras esto ya os imaginareis los derroteros por los que transcurrirá la aventura: Shinbu se verá en la obligación de acompañar a Sui Lin en un largo viaje que llevará a ambos jóvenes a buscar la espada ancestral de su clan primero, y a averiguar qué motivos se esconden tras el ataque de Kirin central y el exterminio de los Seiryu después. Esto les llevará a visitar todas las regiones del continente hasta, como no, lograr salvarlo de las fuerzas malignas que pretenden sumirlo en las tinieblas.

Desde luego, el argumento no es ni mucho menos tan enrevesado, complejo y absorbente como pueda serlo el de un Final Fantasy. Pero lo cierto es que, para tratarse de un RPG de acción, Key of Heaven posee una historia lo suficientemente atractiva como para seguirla con un mínimo de interés. Algo que llama bastante la atención son los diálogos entre los personajes, los cuales incluso contienen en ocasiones fuertes insultos y palabras malsonantes, algo raro de ver en un RPG japonés, más aún si éste es de acción. 

Menús y aldeas

Tras un primer intercambio de palabras, Sui Lin y Shinbu se dirigirán a la aldea donde reside éste último. Aquí volveremos a tomar control del protagonista, así que, cuando al fin disfrutamos de un poco de tranquilidad por primera vez, será el momento idóneo para echar un primer vistazo al menú del juego que se despliega pulsando el botón Start.

En él nos encontramos con varios apartados: 'Estado', donde podremos repasar las características de nuestro personaje, la cantidad de dinero que portamos -la moneda de Ouka se denomina Taichi- o el tiempo de juego transcurrido, entre otras cosas; 'Pergaminos Bugei', desde donde podremos editar y configurar el catálogo de golpes y movimientos de nuestro personaje; 'Ajustes Técnicas Chi', donde se nos dará la posibilidad de hacer lo propio con las magias; 'Notas de Shinbu', lugar en el que se nos darán pistas sobre el siguiente emplazamiento al que tenemos que ir o la próxima misión a cumplir; 'Mapa del Mundo', donde se nos mostrará el mapa del continente de Ouka, en el que se reseñará tanto nuestra ubicación actual como la de los lugares o caminos que hayamos visitado -existe otro mapa que nos muestra una pequeña sección del sitio donde nos encontramos, el cual aparece en la esquina inferior derecha mientras jugamos y es muy similar al mostrado en Final Fantasy X-; 'Equipar', donde podremos proveernos hasta de cinco objetos diferentes para usarlos en tiempo real durante el combate, así como cambiar de arma o accesorios; 'Objetos', para gestionar y ordenar los ítems que consigamos durante la aventura; y 'Sistema', sección en la que se nos dará la posibilidad de cargar o guardar partida -podremos salvar en cualquier momento del juego, algo muy de agradecer teniendo en cuenta que nos encontramos ante un título destinado a consola portátil-, así como el acceso a un menú de opciones en el que modificar diversos parámetros del juego.

En definitiva, un menú bastante bien estructurado y ordenado. Además, podremos acceder a un listado de ayuda en la navegación pulsando el botón Select, aunque se nos antoja bastante escueto, sobre todo en lo referente al apartado Pergaminos Bugei. Una razón más para desear que en el manual de instrucciones de Key of Heaven se nos ofrezca toda la ayuda posible.

Una vez concluida nuestra primera toma de contacto con el menú de juego, será un momento ideal para dar un paseo por el poblado. Las aldeas de Key of Heaven son las características de este tipo de títulos: tiendas donde proveernos de diversos objetos, una posada donde dormir, gente con la que hablar, etc. El nivel gráfico sigue siendo intachable en estos lugares, aunque con una salvedad: las personas que caminan por sus calles desaparecen como por arte de magia cuando nos encontramos a cierta distancia de ellas, algo que por fortuna no ocurre con los restantes elementos del paisaje, aunque sean montañas situadas en la lejanía.

En lo referente a las conversaciones con el resto de habitantes de Ouka, éstas se nos mostrarán mediante textos en la mayor parte de las ocasiones, aunque las más importantes serán habladas y ofrecidas con detallados modelos de los personajes en primer plano que incluso adquirirán expresiones faciales para la ocasión. Eso sí, quizá tan alta calidad tenga truco, ya que no existen elementos tridimensionales de fondo durante estas conversaciones en primer plano. Tan sólo se muestra una imagen estática sin ninguna clase de animación, por lo que los personajes gozan para ellos solos de toda la carga poligonal que nuestra PSP es capaz de mostrar en pantalla.

Sistema de combate

Una vez hayamos abandonado nuestra aldea, llegará el momento de comenzar a repartir mandobles mientras nos dirigimos al templo Seiryu, con el objetivo de tratar de salvar la espada ancestral de nuestro clan antes de que los despiadados discípulos de Kirin le pongan la mano encima. El combate, en tiempo real como en todo buen RPG de acción que se precie, ha sido resuelto de manera bastante efectiva. Los enemigos nos asaltarán en oleadas sucesivas mientras caminamos; por fortuna, Sui Lin nos ayudará en todo momento a deshacernos de ellos -aunque cuando el juego se encuentre algo más avanzado, la joven tomará la costumbre de 'adelantarse en el camino', con lo que quedaremos solos ante el peligro-. 

Para defendernos de nuestros adversarios contaremos con los Pergaminos Bugei y las formas Kenpu. Los Kenpu son, básicamente, tablillas en las que se detallan los movimientos que podremos efectuar, y hay nada más y nada menos que 150 distintas, una por cada movimiento. Éstas suelen ser abandonadas por los enemigos al morder el polvo. Incluso podremos intercambiar Kenpus vía Wi-Fi con nuestros amigos, lo cual hará que sea más fácil obtenerlos todos.

Pero claro, los Kenpu no sirven de nada por sí solos. Para poder usarlos necesitaremos los Pergaminos Bugei. Cada pergamino contiene un número determinado de Kenpus. Si tenemos la suerte de poseer los movimientos detallados en el pergamino, sólo tendremos que equiparlos para poder efectuarlos -con una simple pulsación sucesiva del botón círculo, así que nada de complicados combos en los que hay que pulsar varios botones distintos en una determinada candencia de tiempo-.

Así mismo, repartidos a lo largo y ancho del continente de Ouka, existen cinco pergaminos de estilo libre, los cuales se convertirán sin duda en el ítem más deseado por el jugador, ya que nos permiten equipar cualquier Kenpu que dispongamos, dándonos la posibilidad de disfrutar de combos 'a la carta'. Podremos equiparnos con hasta seis pergaminos distintos para usar en combate, que serán seleccionables mediante una simple pulsación del botón R. Es esencial equiparnos con los pergaminos una vez hayamos incluido en ellos los Kenpu, o no los podremos usar. Nuevamente, esto no nos será explicado en ninguna clase de tutorial durante el juego, como si ya se nos diera por sentado que sabemos hacerlo.

Además de los movimientos normales, efectuados gracias a los Kenpu, dispondremos de las Técnicas Chi elementales. Éstas son cinco magias diferentes que aprenderemos mientras vamos visitando los templos de cada clan. Hay que tener en cuenta que cada uno de estos Chi puede ser notablemente superior a otro, aunque también inferior. Éste sistema nos recuerda al usado en la saga Fire Emblem donde, de igual manera, una clase de magia es superior a la siguiente pero inferior a la anterior. Eso sí, en Key of Heaven estas afinidades nos son mostradas mediante un pentagrama en lugar de un triángulo, ya que contamos con cinco distintas.

Cinco hechizos distintos pueden parecer pocos, aunque hay que tener en cuenta que cada Chi posee tres niveles diferentes. Lo malo es que para efectuar estas técnicas no necesitaremos puntos de magia, ya que las podremos usar siempre que queramos; sólo necesitaremos recargarlas pulsando durante un breve tiempo el botón cuadrado para que se encuentren disponibles de nuevo. Esto, unido a que cuando una Técnica Chi alcanza el nivel tres se convierte en un arma altamente destructiva, hace que los combates sean más fáciles de lo que sería aconsejable, con lo que la balanza se inclinará a nuestro favor con demasiada facilidad en muchas ocasiones.

En cuanto al sistema de combate en sí, aunque funciona a las mil maravillas y nos da a elegir entre un enorme catálogo de golpes a efectuar -posiblemente el más extenso visto jamás en un RPG de acción-, existen algunos 'peros' a reseñar. El primero son los enemigos, poco variados y altamente repetitivos; el segundo es la imposibilidad de fijar un objetivo, para encararlo aunque nos estemos alejando de él; y el tercero es el desastroso bloqueo del que dispondremos, tan lento que más que para bloquear ataques sirve para cortar los combos del enemigo.

Otras características

Además de la historia principal, que nos dará para unas 20 horas de juego, dispondremos de un modo para dos jugadores simultáneos mediante Wi-Fi. Por desgracia éste se limita a combates uno contra uno, en los que utilizaremos nuestro personaje tal y como lo tengamos en el juego principal, con los movimientos y magias que ya hayamos conseguido. Desde luego no es mas que un relleno sin mucho interés. Habría quedado mucho mejor un modo a dos jugadores en el que se nos diera la posibilidad de compartir la aventura con un compañero, uno controlando a Shinbu y otro a Sui Lin. Pero qué se le va a hacer, otra vez será.

También contaremos con la posibilidad de descargar contenido extra a través de Internet, aunque no es ni mucho menos tan bueno como nos gustaría. En esencia, el sistema consiste en la obtención de una serie de passwords que desbloquean ataques o armas que ya se encuentran incluidos en el juego -aunque sólo son accesibles de esta forma-. Nada de nuevos escenarios para la aventura, músicas o algún personaje extra que controlar. Desde luego, la que a todas luces iba a ser una de las características más interesantes de PSP, la posibilidad de descargar nuevo contenido a través de Internet, ha acabado convirtiéndose con el paso del tiempo en la más desaprovechada de sus opciones. A día de hoy, prácticamente siguen siendo únicamente los juegos WipEout Pure y Fired Up los que aprovechan a fondo esta posibilidad. 

Primeras impresiones
Key of Heaven viene a llenar un hueco en el catálogo de juegos para PSP, y por fortuna lo va a hacer con total dignidad. Nos encontramos ante un RPG de acción cuyas mayores bazas son su apartado técnico, su deliciosa música de corte oriental y el gigantesco catálogo de golpes y movimientos que posee nuestro protagonista.

Bien es verdad que la trama argumental es algo simple, aunque se agradece el aspecto adulto que rodea a todo el juego. Acostumbrados como estamos a que los Action RPG nipones estén protagonizados por personajes Disney, figuras aniñadas, o muñequitos en Super Deformed, es de agradecer que en esta ocasión se haya huido del tópico para presentarnos un juego con un look mucho más adulto, ambientado en un mundo que hunde sus raíces en la legendaria China de hace un par de milenios. El próximo 24 de marzo, los usuarios de PSP aficionados a los RPG nipones de acción tendrán al fin un buen bocado para llevarse al paladar. Por supuesto, sobre esa fecha os ofreceremos el veredicto final sobre Key of Heaven aquí, en MeriStation.

Key of Heaven

Juego de acción y RPG muy similar en su mecánica a otros ya aparecidos como Kingdom Hearts y que se ambienta en China.
Key of Heaven