Crash Tag Team Racing
Crash Tag Team Racing
Carátula de Crash Tag Team Racing

Locas carreras en pareja...

Se acercan las Navidades. Los grandes almacenes sacan sus campañas de regalos. Se empiezan a capturar el marisco que devoraremos entre tableta y tableta de turrón. Y Crash Bandicoot vuelve a sus locas carreras para que los niños y algunos no tan niños disfruten. Todo un clásico que vuelve a las andadas, y esta vez, en pareja.

Cuando supe que me encargaría de analizar otro nuevo juego de la serie de carreras de Crash lo primero que pensé fue: 'que bien, otra excusa para una juerga de consolas para el fin de semana'. Existen dos grupos de usuarios a los que va enfocado un juego de este estilo. El primer grupo es el de los usuarios más jóvenes a quienes les atraen los juegos sencillos y coloridos. El otro grupo es donde me incluyo, los que entre tanta marea de juego de alto nivel técnico buscan un juego simple para disfrutar con los amigos. Con ello no quiero decir que esté ante un juego de menor calidad, pero sí que es de esos juegos a los que los usuarios más adictos no le dedicarían tanto tiempo de juego como a un God of War, un Halo o un Metroid Prime.

Observa Crash Tag Team Racing en movimiento en este vídeo.

Crash Tag Team Racing es un juego de karts, entendiendo como tal los arcades de carreras sobre un 'cacharro' con un cierto parecido, más por su tamaño que por otra cosa, a un kart y no los pocos simuladores de karts reales que existen. Esto quiere decir que se basa su fórmula en una serie de personajes montados en vehículos del estilo de los Autos Locos, que dan vueltas en un circuito de escasas dimensiones y de ambientación inusitada, disparándose y lanzando trampas entre ellos con el fin de ser los primeros en cruzar la meta. Y ahora seguramente estés pensando, querido lector, 'sí, todo el mundo ha jugado a un Mario Kart en su vida, cuéntame algo que no sepa'.

Pues no, Crash Tag Tean Racing, en adelante CTTR para acortar, no es otro clon de Mario Kart. Está muy basado en el anterior Crash Nitro Kart en cuanto a modos de juego, aunque ahora se incluyen más mini-juegos y, sobretodo, tiene la novedad del Tag Team, o cómo realizar equipos improvisados durante la carrera para machacar a los rivales. No es que sea una gran novedad, pero al menos no es el mismo estilo que Mario Kart.

Gráficos y sonido

Haré una excepción y esta vez juntaré todo el apartado técnico en una sola sección. Básicamente, porque tampoco hay mucho de lo que hablar. Si habéis jugado a Crash Team Racing o Crash Nitro Kart, ya sabéis lo que os vais a encontrar. Los que no, deciros que CTTR no es un juego que brille por su nivel técnico. Gráficamente es correcto en cuanto a que tampoco veremos nada que nos haga caer de la silla. Pero a la práctica no exprime ni el 50% del potencial de cualquiera de las plataformas donde funciona, aunque en GameCube parezca tener algún que otro problema más que en sus compañeras sin justificación alguna.

Los modelados son grandes, los escenarios de tamaño correcto. Como siempre, son coloridos e imaginativos. Las ambientaciones son de lo más diversas, dentro del estilo que siempre ha tenido Crash. O sea, playas, junglas, volcanes, nieve, etc. Cuando estamos en el modo de selección, estamos en un entorno exactamente igual al de los Crash Bandicoot de siempre, de escenario abierto donde tenemos que andar y saltar y pelearnos con esa cámara que nunca esta donde queremos y que hace que repitamos el mismo salto 8 veces antes de conseguirlo.

El nivel de detalle de las texturas parece ser la lacra que acompaña al señor Crash por todas las desarrolladoras por la que pasa. Aunque de lejos parece dar una ligera impresión de dibujos, realmente estamos admirando unas texturas de impresionante baja calidad que provoca que, como siempre, el escenario esté más bien poco definido. Eso no implica que tenga bastantes detalles en los que generalmente reina el humor, como las mil y una formas en las que nuestro personaje morirá debido a las trampas.

El sonido no es más que una repetición de los ya machacados efectos sonoros de siempre, mientras que la música muy alegre y llamativa invita tras unas horas a improvisar por nosotros mismos un banda sonora un poco menos cargante. No quiero decir que sea mala, pero sí pesada y aburrida después de tantos juegos de Crash iguales.

Jugabilidad

Para que triunfara, los chicos de Radical sabían que se necesitaba algo novedoso porque en este tipo de juegos está todo bastante visto. Y se han inventado el Tag Team. ¿Cómo se puede hacer un equipo jugando con karts? Pues muy sencillo, dos de los karts se fusionan en un solo vehículo, el de abajo conduce y el de arriba dispara. Cuando te fusionas puedes dedicarte a limpiar el camino de rivales desde la torreta de disparos improvisada. Sino, puedes dedicarte como siempre a conducir, esquivar y lanzar ítems, aunque teóricamente la mejor forma de ganar es la de la fusión

Los ítems son los habituales, armas de lo más absurdo posible y las clásicas cajas de dinamita. También disponemos del turbo, como siempre. En este aspecto digamos que siguen en la tónica del anterior Crash Nitro Kart, porque como viene siendo por costumbre, si algo va bien como está, mejor dejarlo. En todo caso, como ya he dicho, la conducción es más bien anecdótica, y el hecho de pillar buenas armas y ser bueno esquivando o no es un factor tan decisivo en la carrera. Aunque no es difícil, el juego se basa en que si no hacemos nuestras fusiones correctamente no conseguiremos adelantar al resto de jugadores así que la táctica de siempre de correr mucho y saber esquivar nos sirve para ganar.

Pero aquí enlazamos con el verdadero potencial del juego, que es multijugador, con pantalla partida o en LAN. Lamentablemente, no existen opciones online, pero a diferencia de otros muchos juegos, estos multijugadores si no tienes a los amigos al lado no es lo mismo. Sin embargo, como ya es clásico, primero deberemos completar el modo de un jugador con el fin de desbloquear las pistas, personajes y extras disponibles, que son unos cuantos. En el modo solitario no sólo dependemos de carreras, sino de mini-juegos y múltiples modos que pasan desde contrarreloj a recoger objetivos.

Para acceder a cada pantalla deberemos recorrer un escenario tal y como en la versión de plataformas de Crash, desbloqueando accesos y hablando con personajes. Esto conduce a varios caminos a seguir, y algo de habilidad extra para desbloquear el 100%. Pero es fácil y corto. No le llevará mucho tiempo al jugador medio avanzar lo suficiente para poder tener un juego con la mayor parte de las opciones disponibles para poder usarlas en multijugador. Y si realmente os cuesta pasarlo, indicará que realmente es mejor no tener nada desbloqueado para que los amigos no puedan ganarnos tan fácilmente.

LO MEJOR

  • El humor que conlleva la saga
  • Multijugador, como siempre
  • Tag Team

LO PEOR

  • Aspecto técnico sencillo
  • Pocas novedades para un género muy visto
  • Solo justifica la durabilidad en multijugador.

CONCLUSIÓN

[image|nid=1459066|align=right|width=150|height=113] Crash Tag Team Racing (PS2, XBOX, GC)Volviendo al principio del texto, existen dos razones fundamentales para adquirir CTTR. La primera es un bonito regalo de Navidad para los pequeños de la casa que se divierten con estos juegos. Es sencillo, fácil de jugar y avanzar y muy entretenido. El segundo es que seamos alguien a quien realmente le gustan estos juegos y le divierten aún sabiendo que no están entre los mejores del catálogo de cada consola. [image|nid=1458974|align=right|width=150|height=113] Crash Tag Team Racing (PS2, XBOX, GC)A estos últimos compradores la única motivación extra que trae el juego es las partidas multijugador que títulos como Mario Kart o Mashed traen consigo. Una vez liquidado el juego normal, no extremadamente difícil, solo justifica el seguir jugando los retos y partidas contra amigos, lo cual no hace que el juego sea siempre una buena inversión. Si aún así el lector piensa adquirirlo, que sepa que al menos se divertirá un buen rato. - Tag Team- El humor que conlleva la saga- Multijugador, como siempre