Donkey Kong: King of Swing
Donkey Kong: King of Swing
  • Plataforma GBA 5.5
  • Género Plataformas
  • Lanzamiento 04/02/2005
  • Desarrollador PAON
  • Texto Español, Inglés
  • Voces Español, Inglés
  • +3
Carátula de Donkey Kong: King of Swing

Mucho ruido y pocos plátanos...

Will van Dijk

Donkey Kong y compañía vuelven a estar presentes en un título innovador de Nintendo. En esta ocasión las novedades están en el control, que se centra en los gatillos para desplazarse, trepar, balancearse y cualquier otro movimiento. Ya sabes, ¡dale meneo!

Donkey Kong y compañía vuelven a estar presentes en un título innovador de Nintendo. En esta ocasión las novedades están en el control, que se centra en los gatillos para desplazarse, trepar, balancearse y cualquier otro movimiento. Ya sabes, ¡dale meneo!

Al anuncio de Jungle Beat, la nueva aventura del simio para GC, Nintendo se lanzó rápidamente a darnos también un pequeño guiño de lo que podríamos encontrar en su consola de sobremesa. Porque realmente no estamos ante otra cosa, y que además la compañía nipona cedió a otra subcompañía (algo parecido a lo sucedido con Sword of Mana  Super Mario Ball).

Mucho ruido, quizás demasiado, y pocas nueces. No tenemos otra forma de definir uno de los juegos más esperados y que nos han dejado con un sabor de boca tan agridulce. Tanto, que acaba sorprendiendo que llego a enganchar en las primeras horas de juego para luego llegar a aburrir. Y es que pese a que su innovación se centra en la amplia gamma de movimientos, no llega a convencer en el resto de aptitudes necesarias para todo buen juego.

El ritmo de la jungla

Nintendo sigue buscando fórmulas alternativas de juego y Donkey Kong vuelve a ser el personaje ideal para ponerlas en práctica. King of Swing propone controlar al popular gorila exclusivamente con los gatillos R y L de la consola. Aunque pueda parecer limitado, este método ofrece muchas posibilidades ya que nos permitirá desplazarnos de izquierda a derecha, saltar, golpear, tomar impulso, y lo más interesante, agarrar objetos con una u otra mano. Esto es la base del control y una vez coordinado el movimiento, las posibilidades son muchas, cosa que se pone en práctica en los minijuegos que se incluyen.

Y es que King of Swing es principalmente, un compendio de minijuegos. Si bien hay modo historia - con su correspondiente mapa incluido-, que consiste en recuperar unas medallas que ha robado K. Rool, este se sustenta en competiciones de los minijuegos. Que como ya os comentamos consiguen entretener, aunque su escasa duración se convierte en una lacra demasiado dura como para poder enganchar sin miedo a desperdiciar el dinero gastado.

Centrado en los más pequeños de la casa

La política de Nintendo ya es conocida por todos, sobran explicaciones de pasados ejemplo como el del primer Yoshi de Nintendo 64 -el supuesto primer Mario que finalmente acabo convirtiéndose en otra cosa totalmente diferente-, acusado por un exceso de simplicidad que pese a todo era condenadamente divertido, además traído de la mano de Miyamoto. Fue machado a críticas, incluso aún así se hacía demasiado divertido para su corta duración. Además de su apartado gráfico. Y era Yoshi.

Pues bien, este King of Swing acusa exactamente eso: su simplicidad. No sólo a nivel jugable, sino también en lo que a aspecto técnicos se refiere como ya os comentamos posteriormente. La facilidad para controlar al simio y el planteamiento del cartucho, que si bien es bastante innovador y usa en sus plenas capacidades el engine de la GBA no lleva a convencer del todo por arrastrar algunos defectos que probablemente lo acaban lastrando de interés. Esto, a los más jóvenes, no importa en absoluto, y dada la facilidad de la aventura, queda sentenciado el público al que va dirigido.

Esos gráficos, señor...

No es que sean la parte fundamental del juego, ni de ninguno, como tampoco se aspecto sonoro, aunque siempre han estado muy considerados. Cae de maduro que Nintendo aplica siempre una fórmula más o menos similar, y el resultado ofrecido lo demuestra. Muy colorista, alegre, aunque muy poco detallado como para poder ser considerado especialmente bueno, simplemente se queda en regular, algo preocupante viendo las ralentizaciones que produce el cartucho por alguna misteriosa razón.

Decimos misteriosa porque efectivamente no hay razones o motivos propios para ello. En momento cumbres notaremos un pequeño tirón en la consola, producida por motivos que se escapan a nuestro entendimiento. Hablando en plata, los gráficos no superan la calidad de los primeros juegos que vio nacer la consola, algo que acusa demasiado cuando hablamos del poco detalle del entorno. Apenas los escenarios sobre los que tenemos que escalar, los enemigos, monedas, plátanos... y poco más.

Si nos fijamos en el sonido culmina la simplicidad que también está vigente en otros apartados anteriores ya comentados. Lo de siempre, unas melodías que suenan muy pegadizas y que al menos pretenden divertir -siguiendo el estilo de Jungle Beat y compañía-, aunque se vuelven, como siempre, demasiado repetitivas y acabaremos bajando el volumen de la consola. Son pocos los juegos de GBA que consiguen hacernos decir algo diferente. Aunque viendo ejemplos de juegazos como Minish Cap o Metroid Zero Mission...

Rare y su simio

Es al menos anecdótica la curiosa evolución del Donkey a lo largo de estos últimos años, en los que Rare decidió dejarlo de lado y pasarse a Microsoft. Como el simio es propiedad 'légitima' de la compañía nipona además de uno de los principales iconos de ella, se quedó en casa. Desde ese entonces no hemos visto una aventura digna de su nombre. Bien hemos comprobado como otros, alejados totalmente de cualquier tipo de originen de Rare como los vistos en GC han obtenido buenas críticas o ventas, pero en ningún caso similares a los que vimos con Donkey Kong 64 y su inseparable expansion pack o Donkey Kong Country.

Y eso teniendo en cuenta que Nintendo no se ha quedado con las manos cruzadas y ha intentado ofrecer unas versiones más o menos dignas de las que vimos en SNES pero en la portátil que hoy nos ocupa. El resultado no fue el previsto, aunque los fans de la saga siempre han seguido fieles a que su espíritu sigue vigente. Como ya os dijimos, todo esto es algo meramente anecdótico y si se me permite una opinión personal.

Cuestión de gustos

Mucho ruido y pocas bananas. Tiene que ser así y no de otra forma el dicho porque las circunstancias lo requieren. Bromas aparte, cae de maduro que el intento de Nintendo de ofrecernos una aventura propia del simio comparándolas con las que hemos visto en su consola actual de sobremesa no ha conseguido aquello que pretendía, al menos en parte.

Su simplicidad es tanto un punto a favor como en contra de la diversión que nos pueda acarrear. Y es que acaba siendo demasiado fácil para cualquier jugador medio, y se centra en agradecer la inexperiencia de aquellos que se están iniciando o que ven los videojuegos como una forma de divertirse cinco minutos todos los días en cualquier tren o autobús. Pero es exactamente eso, cinco minutos todos los días, porque si de verdad nos engancha no nos mantendrá más de 2 o 3 horas pegados a la pantalla. No porque aburre, que también, sino por su escasa duración. Una pena.

L o  M e j o r

• Divertido
• Colorista y alegre
• Muy simple...

L o  P e o r

• ...demasiado
• Su escasa duración
• Mucho ruido... para acabar ofreciendo un juego muy básico

5.5

Mejorable

Puede tener elementos aceptables y entretener, pero en general es una experiencia que no dejará huella.