Odisea, La Búsqueda de Ulises

Odisea, La Búsqueda de Ulises - El Templo y los comedores de loto

Odisea es una nueva aventura educative de Cryo, que nos traslada a la Grecia Clásica, para vivir las aventuras del héroe de La Odisea de Homero, Ulises.

EL TEMPLO Y LOS COMEDORES DE LOTO

Ya fuera del campamento Copeas nos lleva hasta donde vive Hakeo. Hablamos con Copeas hasta que se va y entramos en la casa de la izquierda. Hablamos con Hakeo, el viejo oráculo, y bebemos la poción que deja encima de la mesa. Así tenemos una visión mientras nuestro anfitrión sigue hablando hasta que se muere. Cogemos el diamante de Eolo de encima de la mesa, lo guardamos en el inventario y salimos.

Seguimos el sendero ascendente de la izquierda donde arriba vemos un Templo. Justo frente a sus escaleras vemos unos pétalos de flor, de color violeta, tirados en el suelo. Cogemos uno y entramos en el Templo. Pasamos las columnas y en el círculo central colocamos los pétalos como si fuera una ofrenda a los dioses. Tras una animación se abren los seis paneles de cada lado del Templo y de ellos cogemos los doce regalos que nos ofrece la diosa, uno en cada vitrina. Son doce cuadrados con propiedades de vientos y de cuerpos celestes. Volvemos a atravesar las columnas y cogemos las seis estatuas de los vientos de la especie de globo parada sobre el círculo en el suelo.

Entramos otra vez y vamos al fondo para quedar frente a una extraña compuerta con seis chorros de vapor. Aquí colocamos las seis piedras de los vientos sin necesidad de ninguna colocación especial ya que ellos mismo quedarán puestos en sus respectivos lugares por las buenas. Los chorros desaparecen y ya podemos pasar por el pasillo para llegar al otro lado y quedar delante de una puerta. Frente a ella vemos un pedestal y aquí es donde colocamos la estatua que "honra al viento del norte", para ver que la puerta de la derecha se abre. Cambiamos la estatua por la "que honra a los vientos" y salimos, rápido, por la derecha antes de que la puerta se cierre. Una vez fuera, frente a la estatua del dios Eolo, salimos volando por una extraña corriente que nos lleva a nuestro navío con el que llegamos al País de los Comedores de Opio.

Nuestra nave atraca en la costa y bajamos a tierra. Subimos los dos tramos de escaleras y hablamos con el tipo sentado meditabundo que no nos dice nada congruente. Entramos en otro pueblo en ruinas y bajamos al estanque central, por el lado donde está otro personaje. Intentamos hablar con el pero tampoco sacamos nada en claro. De la charca, aquí mismo, cogemos una semilla de loto.

En el centro de la ciudad se ve claramente el edificio de un Templo. Subimos las escaleras hasta arriba del todo y leemos las dos inscripciones que hay al fondo, a ambos lados de la pared, para saber que debemos preparar una especie de poción. Regresamos al inicio, a la izquierda conforme salimos a la ciudad después de subir las escaleras y cogemos un filtro sagrado (los hay en toda la ciudad, tirados por el suelo) y también una olla. Con ella en las manos bajamos hasta el mar y la llenamos de agua salada. De nuevo subimos los escalones, pasamos por la primera rampa a la izquierda y seguimos todo al fondo hasta llegar a un horno. Dejamos el pote de agua aquí, en el suelo.

Damos media vuelta y vamos todo recto hasta el otro lado de la plaza donde encontramos y cogemos otra olla (que también las hay repartidas por toda la ciudad). Regresamos al horno y dejamos la olla vacía también en el suelo. Cogemos la olla con agua salada y la colocamos sobre el fuego. Después, en la balanza de la derecha, colocamos primero el filtro y sobre él las hojas. Vamos a la izquierda de todo el mecanismo y apretamos la barra para bajar la olla sobre el mismo fuego. Esperamos un poco a que se caliente y saque algo de vapor y volvemos a darle a la palanca para levantarla.

Ahora nos colocamos de frente a la olla, algo a su derecha y empujamos otra palanca (¡las palancas ni se ven!) para verter el líquido sobre el filtro. Cogemos el pote vacío del suelo y lo usamos en el líquido filtrado para bebérnoslo.

Dejamos la olla en el suelo y regresamos a la plaza del estanque. A la izquierda, donde cogimos el pote y el filtro, nos llamará una extraña muchacha a la que seguiremos y nos hablará del loto y del culto a Osiris. Andando por la calle que queda a la izquierda del estanque y yendo todo adelante llegaremos hasta tres individuos con los que podremos hablar. Al otro lado de la ciudad está el Palacio del Gobernante, justo en la siguiente rampa de la que tomamos para llegar al horno. Encontraremos la puerta abierta y dentro podremos hablar con Diores, el Gobernante. (Veréis que aquí también hay otra olla). Subimos otra vez hasta la cima del templo y hablamos con una de las sacerdotisas, Laodomaera.

Y ahora viene una de las partes más complicadas. Debemos buscar a Crisis y esperar que nos cuente algunos de los secretos del bosque. Detrás del Templo veremos un edificio con el zócalo azul fuerte, es muy llamativo y no tiene pérdida.

Se trata de entrar por su lado derecho y darle la vuelta. A la que giremos su primera esquina veremos a Crisis que parece que se está lamentándose por algo ya que no para de mover los brazos. Una vez lo veamos hay que seguirlo a toda costa y no perderlo. Se supone que el tipo se escabulle por el segundo puente a la derecha después de que haya girado por el último recodo. Solo necesitamos orientarnos y entrar en ese puente para que automáticamente empecemos a tener unos flashes, señal que los efectos de la droga se nos están pasando, y aparecer delante de Crisis que nos hablará del bosque.

Así apareceremos automáticamente en el "Bosque del Olvido". Nos adentramos en él, siempre adelante con sus respectivos giros hasta encontrar a un mochuelo que debemos seguir dos veces. Nos llevará frente a Atenea que nos regalará un escudo. Damos media vuelta, adelante y seguimos dos veces más al mochuelo (los caminos son los mismos). Al llegar al final del camino vamos por el fondo, entre las zarzas de la izquierda y llegamos a un terreno rocoso. Subimos por él y llegaremos al Palacio de Gordon donde entramos.

Nuestro objetivo es matar a Gordon, un bicho verde, especie de serpiente erecta, que nos disparará flechas y con solo una que nos toque significará nuestra muerte. Debemos escondernos tras las numerosas piedras y esperar que se acerque. Una vez esté muy próximo hay que dejar el escudo en el suelo, que también nos puede proteger contra sus disparos al principio, y cortarle la cabeza de una tajada con nuestra espada.

Cogemos su cabeza y subimos las escaleras del fondo con cuidado de no meternos en el agua. Colocamos la cabeza en la parte alta de la piedra en forma de balanza y la charca de detrás se vaciará. Nos tiramos por el agujero que ha quedado y aparecemos en la playa hablando con Crisis. Subimos a nuestra barca y llegamos volando a una nueva isla.