BOXEO

Kerman: "No es ningún paso atrás"

La derrota ante Metcalf, tras los dos meses de preparación en Estados Unidos, le deja sin el título WBA Continental del superwelter y se desvanece el sueño mundial.

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Kerman: "No es ningún paso atrás"
AIOL DIARIO AS

Metcalf sorprendió a los asistentes, cuatro mil aficionados, concentrados ayer en Miribilla y a la cátedra tras imponerse a Kerman en la vuelta de éste a Bilbao. La pelea fue muy pareja y ninguno de los púgiles ganó los asaltos con claridad. Ambos basaron su trabajo en los golpes rectos y los 'crochets', y sus rostros quedaron muy tocados. El Revólver tenía el ojo derecho muy marcado. Puso rodilla en tierra en el tercer asalto, pero fue más por el ímpetu de un golpe no acertado que por recibir el toque del inglés. El árbitro no inició la cuenta.

Asistió Barkala, candidato a la presidencia del Athletic, que coincidió con Uria, ayudante del técnico rojiblanco, Marcelino. Ninguno de los dos protagonistas pudo imponer su ley. En el último asalto, el vizcaíno era consciente de que las puntuaciones eran muy parejas y recuperó su viejo formato de la agresividad. Pero la decisión unánime sonrió a Metcalf, por 3, 2 y 1 puntos de diferencia. La concurrencia lo vio excesivo para los méritos contraídos por el buen pegador de Liverpool, un tipo rocoso con mucha técnica que sólo ha perdido dos combates. Un nulo habría rejado fehacientemente lo sucedido. 

La derrota supone un paso atrás muy grande en la trayectoria de Lejarraga. El ambiente distó mucho de otras noches y el tirón del púgil ha bajado muchos enteros desde que le abocó a un túnel Avanesyan. Este periplo de dos meses en Las Vegas puliendo su boxeo había levantado expectación y se evapora el WBA Continental del superwelter y un buen posicionamiento para aspirar al cetro mundial.

"No hay que darle muchas vueltas. Esto es el boxeo, me ha tocado ganar en muchas ocasiones, pero a veces se pierde. Hay que tirar para delante, no queda otra", explicaba con resignación y el rostro desfigurado por los puñetazos. Le entraron muchas manos del inglés. "Me vi con algún crochet y la cabeza, es lo que ha pasado", reflejaba. Tras los dos meses en América, deberá pensar con Larrinaga cómo orientar el futuro. "No es ningún paso atrás. Seguiré trabajando con mi equipo y lo que diga Urtzi es lo que voy a hacer".