WATERPOLO

"Ojalá el caso de Cavallo sea el primero de muchos en el fútbol"

Víctor Gutiérrez, waterpolista que hace dos semanas fue nombrado secretario del departamento LGTBI del PSOE, analiza su nuevo cargo en AS.

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Pedro Sánchez y Víctor Gutiérrez.
JOSE CUELLAR

La vida de Víctor Gutiérrez (Madrid, 1991) giraba en torno al waterpolo y al activismo LGTBI desde que declarara su homosexualidad. Siempre fue un deportista que luchó por obtener más derechos y acabar con los clichés, incluso el pasado abril denunció un insulto homófobo del serbio Nemanja Ubovic en un partido de waterpolo. Fue la primera sanción por este tipo de comentarios en el deporte. Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno, le ha nombrado director del departamento LGTBI, de nuevo cuño. Cuelga de momento el bañador para pelear por su otra pasión.

Antes de hablar de su nuevo cargo, ¿cómo valora la noticia del primer futbolista en activo en explicar su homosexualidad?

Es una noticia que celebrar y festejar. En el deporte es difícil que haya este tipo de noticias, y en el fútbol más. Josh Cavallo tuvo la valentía, dijo que estaba cansado de esconderse. Nos debe hacer reflexionar, hay más deportistas que van dando pasos, pero en el fútbol sigue siendo muy difícil. Le mando un abrazo fuerte y muy emocionados desde nuestro departamento. Todos se han volcado con él. Ojalá sea el primero de muchos. No merece la pena esconderse dentro del armario.

¿Qué hacer para que se produzcan más casos aquí?

Es cierto que hay pocos casos, no son representativos de la sociedad. Pero no pondría el foco en el deportista, cada uno está en su derecho de hacer público o no, lo que nosotros debemos hacer es propiciar un entorno seguro y con derechos. Y, a día de hoy, no existe, por lo que tenemos que trabajar para conseguirlo. Seguro que de esa manera habrá más deportistas que no tengan miedo en poder expresarlo.

"Pero no pondría el foco en el deportista, cada uno está en su derecho de hacer público o no, lo que nosotros debemos hacer es propiciar un entorno seguro y con derechos. Y, a día de hoy, no existe".

¿Y eso ayuda?

Sí, mucho. Pongo mi ejemplo. Cuando era adolescente creía que no podría llegar a ser jugador de waterpolo porque no veía a un referente en mi deporte que fuera homosexual. Al final pude serlo y creo que eso ayuda. He recibido muchos mensajes de jóvenes a los que les sirve de ejemplo y me lo agradecen. Y eso me llena de orgullo.

¿Cómo surgió su nombramiento como secretario del departamento LGTBI del PSOE?

Fue una sorpresa. Ya hace tiempo que decidí militar en el PSOE por todo lo que representa para el movimiento LGTBI y para poder hacer un activismo vinculado a un partido debido al aumento de la extrema derecha. Me invitaron al Congreso de Valencia, donde únicamente debía dar una conferencia sobre el asunto. Pero al llegar me reunieron y me comunicaron que querían que fuera la cabeza visible de ese nuevo departamento. Era una oportunidad que no podía dejar pasar.

¿No dudó?

No. Ha habido en los últimos tiempos un aumento de las agresiones a las personas LGTBI y considero que hay mucho trabajo a realizar y ahora puedo ayudar todavía más. Siempre fui una persona muy activa, que ha peleado por erradicar comportamientos y por conseguir más derechos, pero al final las decisiones se toman en política. Hablé con mi club, el CN Terrassa, y entendieron mi decisión. Tenía dos años más de contrato, pero llegamos a un acuerdo. Les quiero agradecer su predisposición. Allí he pasado mis mejores años como jugador, estaba a un gran nivel, pero creo que ahora lo mejor es centrarme en mi nuevo cargo.

¿Cree que puede perder ese activismo ahora que tiene un cargo?

Es una de las cosas que me han preguntado amigos últimamente. Creo que no. Yo no vengo de la política, vengo de otro mundo, y esto para mí es una oportunidad, por lo que ahora desde dentro mis ideas y mi activismo pueden tener más efecto.

¿Qué retos inmediatos tiene?

Tenemos que aprobar la Ley LGTBI y la Ley Zerolo, muy importantes ambas para seguir avanzando a nivel social y en derechos. Trabajaremos para que se penalicen por fin las actitudes o los insultos homófobos en un recinto deportivo, que hasta ahora se producían sin ser sancionables. El otro día en un estadio de fútbol le llamaban “maricón” a un rival o al árbitro y eso está totalmente permitido y aceptado a día de hoy.

¿Qué más cosas quiere cambiar?

Como vengo del deporte, quiero centrarme mucho en él. Siempre he pensado que la educación es muy importante. Recuerdo de niño que venían a hacerme charlas al colegio de alimentación o para prevenir el consumo de drogas, pero nunca nadie habló sobre orientación sexual. Creo que es importante que puedan existir estas charlas en colegios o clubes deportivos para erradicar esos comportamientos y que todos crezcan desde ese respeto.

¿Qué países hay por delante de España en derechos LGTBI?

Pues España es uno de los países que está a la cabeza. El PSOE fue pionero al permitir el matrimonio homosexual y en dotar de derechos. El orgullo de Madrid es uno de los más populares, y creo que en Europa, por ejemplo, estamos a la cabeza. Vemos otros países como Hungría o Polonia donde hay una discriminación muy elevada. Tenemos que seguir avanzando.

¿Volverá al waterpolo?

Me queda todavía mucho waterpolo. Ahora debía dejarlo porque tengo que trasladarme a Madrid y viajar por toda España, tengo que centrarme y ordenarlo todo. Pero cuando esté asentado me gustaría poder compaginarlo en algún club de Madrid como el Real Canoe. Tengo claro que el waterpolo me encanta y que aún puedo rendir varios años más.