TRIATLÓN

"La retirada es una liberación"

Iván Raña, primer campeón mundial español en triatlón (2002), se retiró en septiembre de la alta competición. Visitó AS para hablar de su trayectoria.

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Iván Raña anunció el pasado mes de septiembre su retirada del profesionalismo a los 42 años. Pionero del triatlón, deporte en el que se proclamó campeón del mundo en 2002 y de Europa en 2002 y 2003, también ha competido en rallys, en mountain bike y en ciclismo (disputó una temporada en el Xacobeo, en 2009). El gallego visitó AS para hacer balance de su trayectoria y sus experiencias.

¿Qué tal lleva la retirada después de más de dos décadas en la élite?

Relajado, sin la exigencia de tener que negarme a hacer cosas. Por ejemplo, cuando rodaba para el Ironman de Hawái, eran cinco meses de no competir en otras carreras, no acudir a eventos o marcharme antes de cenas con amigos porque a la mañana siguiente tocaba un entrenamiento fuerte. Sigo en buena forma y me exprimo, pero ya sin pruebas oficiales. La familia lo agradece, no soy tan estricto en mis rutinas.

Ahora, ¿en qué invierte más el tiempo?

Me gusta organizar training camps de preparación con otros deportistas. Me lo tomo como un trabajo. Si consigo mejorar su aprendizaje, dar algún consejo o aportar mi experiencia, yo feliz, porque se trata de una labor que he realizado toda la vida. Aparte, sigo con mis temas de rallys o mountain bike, en nada viajaré a la Titan de Almería.

¿Se siente vértigo antes de cerrar la etapa profesional?

Hace dos años sí notaba ese vértigo, no sabía bien cómo enfocar lo que vendría y tenía muchas ganas de anunciar mi retirada. En cuanto lo dije, supuso una liberación. Salir de esa rueda de presión y disfrutar sin tensión es la leche.

¿Cómo ha evolucionado el deporte desde sus inicios?

Existe demasiada información y tecnología. Aunque no me parece mal, se debe compaginar el potenciómetro con la capacidad y las sensaciones. A veces, si no sabes que alcanzas tu límite de vatios, no piensas que te pasas de rosca y superas el umbral del dolor, lo que te deja bloqueado. La gente asocia que me encanta correr descalzo con despreocupación, y nada más lejos. Siempre actué de forma metódica, guardo 27 libretas con mis registros anotados. Consiste en unir la cabeza y lo físico.

¿Se encuentra satisfecho con los resultados logrados?

Sí. Y, de hecho, cada vez más conforme. Con una espina clavada no te ves en una situación así, contento, tranquilo y sin remordimientos. Ofrecí el 100%, alcancé un Mundial y dos Europeos. Valoro muchísimo lo obtenido.

¿También de su incursión en la carretera con el Xacobeo?

Sí. A los nueve o diez años deseaba competir exclusivamente con la bicicleta en algún punto. Mi ídolo era Miguel Indurain. Y ocurrió en 2009, encima en un equipo gallego. Impresionaba andar a 70 por hora al lado de Petacchi, o medio muerto y que Valverde fuera de charleta.

¿Y compensa el desgaste a nivel personal de cara al futuro?

Sí, era mi profesión, ayudé a la Federación y a que surgieran otros triatletas, aunque costara mucho. Principalmente fiascos con las parejas, que te mandan a paseo a los cuatro días con tanta vuelta de aquí para allá (risas). Tampoco me consideraba listo para convertirme en padre y poner mi atención en la educación de un hijo. Ahora hay tiempo y otra mentalidad, y hago lo que quiero en general.

Este sábado en Madrid, ProTour

Este sábado se reúne la élite del triatlón nacional en la Casa de Campo para disputar la exclusiva y explosiva FETRI ProTour. Iván Raña estará en Madrid, pero no para competir: “Realizaré labores organizativas y de protocolo, me viene bien coger distancia para andar más tranquilo y conocer otros aspectos”.