VELA | SAIL GP EN CÁDIZ

Gran susto: el F50 español vuelca y tiene que abandonar

Los seis tripulantes están a salvo. "Por fallos nuestros en la primera maniobra de arribar se nos descontroló el barco", dijo Trittel. Gran Bretaña volcó, también, en la final.

Cádiz
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Gran susto: el F50 español vuelca y tiene que abandonar

Sueño truncado. El F50 Victoria no gana para disgustos y este domingo vio cómo sus opciones de éxito y alegría en el Gran Premio de Cádiz de SailGP llegaron a su fin a 85 minutos de iniciarse la última jornada. El equipo español volcó y por ello le fue imposible competir porque sufrió graves daños en la vela. Eso sí, los seis tripulantes se encuentran bien y no sufrieron lesiones. Aunque España no fue el único barco que volcó. Gran Bretaña, patroneado por Sir Ben Ainslie, sufrió la misma fortuna en la Gran Final.

Como ya sucedió hace dos Gran Premios, en Dinamarca, el F50 Victoria ha vuelto a constatar que el mar no da tregua. Si en aquella ocasión rompió una orza, este domingo vio destrozada la parte superior de su vela mayor. Tras desvolcar se vieron los importantes daños que sufrió la embarcación y ello hizo que se viese obligado a volver a puerto. "Salimos y había mucho viento y por fallos nuestros en la primera maniobra de arribar, que es también la más arriesgada, se nos descontroló el barco y pinchamos de proa acabando en una volcada. Y esa volcada hizo que se rompiera el ala y, como consecuencia, muchas más partes el barco. En el momento de volcar sabíamos que se había acabado. Desde aquí pedimos un enorme perdón a todo el mundo que vino a ver el show y no se lo pudimos dar. La volcada de Dinamarca fue una muy progresiva y despacio y la de hoy fue más brusca y extrema", comentó un Florian Trittel que en el momento del accidente salió volando, como Diego Botín: "Salimos disparados hacia el ala (vela), pero vamos atados y eso hizo que no nos lesionásemos. Estamos todos bien, no hay daños personales, sólo de material, lo que es una muy buena noticia, pero queríamos dar espectáculo. Lo hubo, aunque sin el barco español", añadió Trittel.

Antes de salir al agua todo fueron sonrisas y buenas sensaciones, pero tras empezar a navegar todo cambió. El accidente les hizo regresar a puerto antes de hora y la decepción se apoderó de la expedición española. No había bromas ni consuelo, todo se hizo pequeño, minúsculo, como una ameba, dado que la intención inicial era hacer historia en casa. Florian Trittel comentó, a primera hora del día, la ambición por alcanzar la final, pero este deseo se vio truncado a las pocas horas. Los fuertes vientos y la inestabilidad fueron fatales para el equipo español. Antes de iniciar la jornada ya detallaron vientos cercanos a los 20 nudos, con el paso de los minutos fueron a más, y la intención de los navegantes era lucir una vela pequeña, de 18 metros, pero SailGP les instó a hacerlo con una intermedia, de 24 metros. "En Bermudas tuvimos velocidades superiores porque llevábamos alas más pequeñas, lo que pasa es que esto permitía que el barco fuese más estable, poder llevarlo a sus límites... Esta vez se ha optado por un ala mayor por parte de la central y no teníamos opción de un ala más pequeña y creo que fue ahí donde empezó todo porque ya íbamos a disgusto con el material que nos imponían. Era, sin duda, demasiada superficie de vela para las condiciones que teníamos porque no te permite ir a tu máxima velocidad y te hace un efecto como de péndulo porque el centro de gravedad está más alto y tienes mucho menos control", detalló Andrea Emone, analista de datos, táctica y grinder del F50 Victoria.

Australia se impone en el SailGP de Cádiz

La jornada de este domingo estuvo marcada por el fuerte viento y los accidentes de España y Gran Bretaña. Australia fue la que demostró adaptarse mejor a las condiciones que se dieron en el puerto de Cádiz (los vientos y rachas superaron los 40 km/h) y se impuso tras ganar en la Gran Final a Estados Unidos, segundo, y Gran Bretaña, tercera. El barco patroneado por Tom Slingsby no dio opción a sus adversarios.