JUEGOS OLÍMPICOS | NATACIÓN

Carrerón de Hugo, sexto en 100 espalda con su mejor registro

Hugo González, en su primera final olímpica, peleó por las medallas hasta el final y logró su mejor marca personal (52.78). Rylov, Kolesnikov y Murphy, en el podio.

0
Hugo González.
Eric Alonso

Mientras Kilment Kolesnikov, el portento ruso, y Ryan Murphy, el plusmarquista mundial, dirimián un maravilloso duelo en las calles 4 y 5, Eugeny Rylov prograsaba por la calle 2. A su estela, Hugo González, que tuvo buena liebre para no perder el ritmo de la carrera y completar una final mágica a la que le faltó la medalla. Tiene 22 años, le quedan los 200 estilos en Tokio y un gran futuro por delante. Nadó con talento y madurez, completando su mejor carrera de siempre en la distancia (52.78). Mejoró su marca en 12 centésimas.

Una prueba de 100 depende de muchos factores. Al equilibrio entre el primero 50 y la vuelta, se tienen en cuenta el viraje, quizás el único freno que impidió que el mallorquín estuviera más cerca del bronce, que se lo llevó el estadounidense con 52.19. Hugo González, por la calle 1, pasó séptimo a los 50 empatado con el australiano Mitch Larkin y a solo cuatro décimas del tercero. La vuelta es su fuerte, pero después del viraje perdió unos metros con Rylov que fueron determinantes. Detalles por pulir para el nadador del Real Canoe y de la Universidad de Berkeley, donde ha finalizado su preparación antes de llegar a Tokio.

La vuelta de Hugo fue de 27.14, por 27.02 del nuevo campeón olímpico, que estableció el récord de Europa (51.98). Segundo fue Kolesnikov, que era el favorito, con un tiempo de 52.00. El ROC (Comité Olímpico Ruso) sigue sumando medallas. Murphy, que fue campeón olímpico en Río 2016 cuando estableció el récord mundial, se conformó con el bronce (52.19) con una marca dos décimas por encima de su récord mundial.

A partir de mañana, el nadador competirá en su mejor prueba, pues llega con la quinta mejor marca del año, los 200 estilos. Meterse en la final es el primer objetivo de Hugo, quien se está mostrando muy sólido en Tokio.