PELOTA

Ciclón Altuna

El delantero de Amezketa arrolló (5-22) a Rezusta, sustituto del lesionado Artola en la final del Manomanista, para lograr su segunda txapela.

Ciclón Altuna
Aiol

La tunda que Jokin Altuna le pegó a Beñat Rezusta en el Bizkaia de Bilbao (5-22) le convirtió en doble campeón del Manomanista. A los 25 años, el artista de Amezketa atesora ya dos txapelas en el acotado (2017 y 2020) y otras dos en el frontón completo (2018 y 2021). Rezusta, ganador en el encuentro por el tercer puesto ante Zabaleta, sustituyó en la final a Iñaki Artola, lesionado en el dorsal, y poco pudo hacer con la que se le vino encima: un repertorio de quilates en ataque y en defensa, milimétrico y lleno de potencia.

Si Altuna marcó territorio en el primer tanto, con un exigente saque y preciso gancho al ancho, en el segundo dejó claro a Rezusta quién iba a mandar. Después de un peloteo en el que movió por toda la cancha al zaguero, que bastante tenía con intentar devolverlas, cerró el 0-2 con un dos paredes de categoría. Jokin se llevó al rival a su terreno, a los cuadros delanteros, y ahí le mareó a base de entrar de aire, de dejadas y de sopapos al rebote. Tras una tacada de siete puntos seguidos, el zurdo consiguió su primer tanto gracias a un error de Altuna, al que se le marchó el cuero demasiado arriba.

Sin embargo, Beñat no llegó a meterse nunca en el choque. Trató de bombardear atrás, pero no gozó en sus golpeos ni puso en apuros a su paisano guipuzcoano. Únicamente realizó dos puntos consecutivos, el 3-10 y el 4-10, los dos con buenas paraditas. Luego empezó a fallar, Altuna continuó en modo martillo pilón y Rezusta desconectó, arrollado por un ciclón. El 5-22 reflejó la inmensa superioridad de Altuna III, seguramente el pelotari más en forma de la actualidad. Desde Patxi Ruiz, en 2003, ningún zaguero ha conquistado el Manomanista. Jokin quiere más: “Ojalá logre más txapelas”.