TAEKWONDO

El adiós de Joel González: "Me siento liberado, ya tocaba"

Uno de los mejores taekwondistas españoles de la historia anunció su retirada en el COE. Fue campeón olímpico en Londres 2012 y bronce en Río 2016.

Madrid
El adiós de Joel González: "Me siento liberado, ya tocaba"
PEPE ANDRES DIARIO AS

Joel González (Figueras, 31 años) pasará a la historia como uno de los mejores taekwondistas españoles de la historia. Sus conquistas así lo constatan: oro olímpico en Londres 2012 (-58 kg), bronce en Río 2016 (-68 kg), doble campeón del mundo en 2009 y 2011 y otras dos coronas continentales en 2010 y 2012. Un palmarés de leyenda. Este lunes, en la sede del Comité Olímpico Español, el catalán dijo adiós de manera definitiva al deporte profesional acompañado de Alejandro Blanco (presidente del COE) y Jesús Castellanos (presidente de la Federación de taekwondo), en el ojo del huracán tras las polémicas recientes por la exclusión de Jesús Tortosa de los Juegos Olímpicos de Tokio. "Siempre tendrás las puertas de la Federación abiertas", le dijo Castellanos a Joel, con el que apenas interactuó. El ya exdeportista apoyó a Tortosa en su "lucha" contra la Federación por estar en los Juegos.

En su despedida, el campeón olímpico se mostró visiblemente emocionado. "Es un honor que estemos aquí todos juntos. En las buenas, y en malas, el COE, el CSD y la Federación nos hemos apoyado. Es imposible llegar al éxito de manera solitaria", destacó. Ahora, reconoce que tiene "miedo" al hueco después de su vida deportiva, aunque cuenta con estudios variados. "Acabé criminología, hice dos masters, en breve presento un doctorado contra la corrupción deportiva, que me apasiona. En resumen, tengo muchas cartas encima de la mesa", añadió. Blanco le calificó como una de "las grandes leyendas del deporte español": "Esto no es una despedida, es un reconocimiento a todo lo que nos has dado", resaltó el presidente.

Joel González estuvo arropado por su familia y su gente más cercana en el acto. "Es un sabor agridulce, porque es un momento que no quieres que llegue, pero ya tocaba. Me siento liberado. Nunca es fácil rendirte, porque con la cabeza crees que puedes volver a tu máximo nivel, pero el cuerpo es el que manda. No es fácil. Siempre decía que la edad era un número, pero me di cuenta que, en los deportes de contacto, se nota mucho: ya no recuperas como antes, el estado muscular no es tan bueno... alargué mi vida deportiva todo lo posible", destaca. "Si ya no voy a estar entre los tres mejores del mundo, no me compensa seguir".

El pasado mes de abril, el catalán tuvo una salida abrupta del CAR de Sant Cugat, ya que le comunicaron por un mensaje de whatsapp que se daba de baja su beca como deportistas tras pasar 13 años en el centro. "Las formas no me acabaron de convencer, pero ahora lo que tengo que hacer es agradecer a los que me han apoyado y recordar lo bueno. Lo malo ya se recordará solo". En Tokio vivirá unos Juegos diferentes: será narrador en RTVE. "Tengo muchas ganas. Me hace especial ilusión ser comentarista, creo que puede haber sorpresas positivas y sería un placer poder narrar medallas de compañeros". La retirada de una leyenda.