BOXEO

El Joshua vs Fury, en peligro: ordenan una trilogía con Wilder

El juez Daniel Weinstein, que cumplía la función de mediador entre los equipos de Fury y Wilder, ordena una tercera pelea entre ambos antes del 15 de septiembre.

Un juez decreta una trilogía entre Wilder y Fury.
Reuters

El combate entre Anthony Joshua y Tyson Fury, si se llega a dar, dará para un libro. Las negociaciones se han dilatado mucho más de lo esperado, pero la luz parecía que había llegado. El campeón WBC, afirmó este domingo que el acuerdo para verse las caras con AJ (posee los cinturones WBA, IBF y WBO del peso pesado) estaba "cerrado al 100%". Ha costado, pero se verían el 14 de agosto en Arabia Saudí y cada uno de los contendientes se llevaría 75 millones de dólares. Al fin... o no. Este lunes todas las partes se han encontrado un nuevo revés.

Daniel Weinstein, exjuez y quién actuaba como mediador entre Tyson Fury y Deontay Wilder, se ha pronunciado sobre el problema contractual entre ambos púgiles. El inglés y el estadounidense pelearon por primera vez en diciembre de 2018. Hicieron nulo y eso condujo a una segunda pelea en febrero de 2020. Como es habitual en estos casos, y ante la gran expectación generada, las partes firmaron ya la tercera pelea para julio de 2020. La pandemia lo hizo inviable y el caso se acabó alargando. Desde el equipo de Fury entendieron que el plazo había expirado y que era libre. Ahí empezó a negociar con Joshua. Wilder entendió que el contrato se había incumplido y llevó la resolución por el cauce judicial.

Ahora, tras meses de estudio, Weinstein ha decretado que Fury debe dar la trilogía firmada antes del 15 de septiembre de 2021. Una resolución que de acabar dándose echaría al traste con el Fury vs Joshua... de momento. Los equipos legales de todas las partes están estudiando el caso, según confirmó el Daily Star (primer medio en confirmar la noticia), y todo puede pasar. Fury tiene opción de recurrir y también existiría la posibilidad de que el 'Gipsy King' compensase económicamente a Wilder por hacerse a un lado.

El terremoto en el peso pesado es bestial. Lo lógico sería que hubiese un acuerdo y que Fury perdiese parte de los 75 millones, una opción que ya barajaban pese a entender que actuaron dentro de la legalidad, para salvar la megapelea que todo el mundo quiere ver. Si el plan no fuese viable, los dos ingleses podrían emplazarse a final de año. En ese caso, Joshua tendría que verse las caras con el aspirante oficial WBO, Olek Usyk, quien tiene previsto disputar la faja interina de ese organismo frente a Joe Joyce. No es el camino esperado, pero la previsión ya está sobre la mesa. Es tiempo de trabajo, más aun, en los despachos. Una de las máximas del boxeo es que hasta que dos púgiles están en el ring puede pasar de todo y una vez más se ha vuelto a cumplir. El Joshua vs Fury sigue en el aire.