PÁDEL | WPT

Virginia Riera: "Mis ahorros los invertí en competir en el WPT"

En el Open de Vigo jugó y venció en su primera final en su cuarta temporada como profesional. Hacía siete años que no ganaba una argentina.

Virginia Riera en la final de Vigo,

En la tercera prueba de la temporada Virginia Riera (Argentina, 32 años) debutó en una final del WPT, y levantó el premio. Es la primera argentina en siete años que gana una final. Lleva cuatro años en el Circuito profesional y por tanto no estuvo ni de espectadora en la vez que ganó una compatriota. Su victoria al lado de Paty Llaguno llegó por sorpresa y ante las número uno del año (Ale Salazar y Gemma Triay), pero aparentemente no le provocó ninguna emoción: "Es que no soy de lágrima fácil, y no exteriorizo mucho las emociones, pero estaba muy contenta, feliz con la victoria que ahora quiero disfrutar. Era un sueño, el de jugar una final, que estaba ahí, que era posible, pero que en realidad no veía muy factible".

Cuenta Virginia que su madre juega al pádel en Argentina, que ella es su referente aunque sus inicios fueron en el tenis "no de manera profesional, pero si con muchos entrenamientos", hasta que el pádel pudo más. Estudió arquitectura y diseño gráfico "pero no acabé ninguna ninguna", comenta, y sí que su sueño era jugar como profesional del pádel "y para eso hay que estar en España".

Un día tomó la decisión de cruzar el Atlántico, y lo meditó durante seis meses. "Tenía un trabajo en una oficina y estaba ahorrando para construirme mi casa, así que en un momento determinado decidí dedicar esos ahorros a venir a Madrid y ver si podía vivir del deporte. Y no me arrepiento, porque el pádel me ha permitido conocer a muchas personas y vivir momentos como el del domingo en Vigo", asegura Virginia.

Las dos temporadas anteriores las disputó al lado de la portuguesa Sofía Araujo con la que se estableció en la zona media alta del ranking, "pero a la pareja le faltaba algo, una jugadora experta que tirase de la otras en momentos cruciales". Por eso cambió de compañera dando ella el paso de llamar a Paty Llaguno, una de las números uno del WPT. "Siempre la he considerado la mejor, y cuando ya se sabía que no iba a seguir con Eli Amatriain decidí escribirle. Parecía que sería más lógico que diese ella el paso, pero tampoco quería dejar pasar la ocasión si había alguna oportunidad. Le dije que estaba interesada en jugar a su lado, para que lo tuviese en mente, y a los pocos días me contestó que sí", explica Virginia, que está viviendo toda una experiencia al lado "de una tremenda compañera, excepcional en todos los sentidos"

-¿Y ahora?

-Pues a seguir trabajando. Todo está muy competido como se ve en que no se repiten ni títulos ni finales. Es un paso más. La competencia es tremenda.