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El K4 500 se cuelga el oro en la Copa del Mundo

La embarcación estelar del equipo español, tripulada por Craviotto, Cooper, Germade y Arévalo, se impuso a alemanes y bielorrusos en Szeged (Hungría).

El K4 500 se cuelga el oro en la Copa del Mundo
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Los 4 fantásticos españoles del K4, Saúl Craviotto, Marcus Cooper, Carlos Arévalo y Rodrigo Germade, se colgaron la medalla de oro en la prueba de 500 metros al dominar con un tiempo de 1:22.15 en la Copa del Mundo que se está celebrando en Szeged (Hungría).

La embarcación española, en su última competición antes de los Juegos de Tokio, dejó claras sus aspiraciones para la cita olímpica dominando con claridad la prueba. La segunda plaza fue para Alemania con Max Rendschmidt, Ronald Rauhe, Tom Liebscher y Max L con un tiempo de 1:22.80 y la tercera, para Bielorrusia con Aliaksei Misiuchenka, Uladzislau Litvinau, Mikita Borykau y Dzmitry Natynchyk ya más lejos con 1:23.93.

"Llevábamos año y medio sin competir internacionalmente y estrenarnos así da mucha moral", comentó Saúl Craviotto. "Ahora queda mes y medio para los Juegos y los alemanes se pondrán las pilas", explicó sobre los grandes rivales de España. "Estamos haciendo un trabajo muy bueno, somos un cuarteto que vamos muy bien compaginados y compenetrados. Hemos salido muy fuertes y no nos han podido seguir el ritmo. Luego al final nos han apretado, pero nosotros también hemos apretado. Sabemos lo que valemos y esto nos da un extra de motivación", apuntó Marcus Copper.

Carlos Arévalo reconoció sentirse "muy contento" con la victoria lograda en Hungría. "Ha sido una experiencia muy buena. Nos hemos encontrado muy bien desde el primer momento y las sensaciones han sido estupendas. Nos ha salido la carrera perfecta". "Sabemos que queda mucho camino, hay mucho trabajo que hacer. Esto ha sido un punto de paso más que nos ha servido para constatar que estamos haciendo un buen trabajo. Estamos contentos y tenemos que seguir así, pero la vista está puesta en Tokio", concluyó Rodrigo Germade.

"Siempre es bueno empezar de esta manera, pero sabiendo de donde venimos, con la pandemia y después de un año y medio sin competir, pues la puesta en escena ha sido perfecta", explicó el técnico del equipo, Miguel García.

"Necesitábamos una buena referencia y un buen puesto, no para nadie, sino para nosotros, para seguir pensando que podemos y que el objetivo que nos marcamos hace cuatro años sigue en su sitio. No vamos a cejar en el intento, vamos a luchar hasta el final por sacar una medalla y si puede ser de oro mejor", contó a la Real Federación Española de Piragüismo.

Sobre cómo transcurrió la prueba, García apuntó que todo salió según lo planeado. "Teníamos preparada una puesta en marcha desde hace tiempo y los chicos la ejecutaron a la perfección. El resultado es impresionante, pero tenemos que tener los pies en el suelo", apuntó. "Hay una euforia que es contenida y que tenemos que utilizar para llegar bien a los Juegos". Y para acabar mandó un último mensaje. "No podemos fallar ni perder esta oportunidad", además de valorar la felicitación del equipo alemán, el gran rival de los españoles. "Han venido a felicitarme sus dos técnicos. Es algo muy especial".

Jacome y Otero, plata

Antía Jacome y Antía Otero se colgaron la medalla de plata en la final de C2 200 con un tiempo de 46.03 segundos, solo por detrás de la dupla rusa que hizo 45.23. Jacome y Otero apenas una hora antes habían participado en la final de C2 500 metros en las que fueron sextas con un tiempo de 2:05.95, lejos de Ucrania que venció la prueba con 2:00.72. La medalla de plata es una escasa recompensa tras la decepción de no haber logrado plaza olímpica también en Szeged hace apenas un par de días.