EUROPEO DE BUDAPEST

La inspiración de una sincro que se despide con cuatro medallas

La seleccionadora ha intentado mantener el nivel competitivo del equipo con historias o charlas de superación con otros deportistas, como la de Rikako Ikee.

España.
ATTILA KISBENEDEK

Desde el Mundial de Barcelona 2013 la sincronizada española no se despedía de un campeonato con al menos cuatro podios, como ha ocurrido en este Europeo de Budapest eclipsado por las consecuencias de la pandemia, el Preolímpico que tendrá lugar en Barcelona en junio y la renuncia de algunos países. Todo ello ha quitado brillo a la competición, en la que en algunas pruebas apenas han contado con participación. Sea como fuere, la natación artística ha mordido cuatro medallas, tres platas (dúo mixto técnico y libre y equipo libre) y un bronce (equipo técnico), al menos una recompensa a los 22 meses sin una gran competición.

En este periodo, la seleccionadora Mayuko Fujiki ha tirado de imaginación para evitar la desconexión, organizando actividades diferentes, como la que recientemente trató sobre la nadadora japonesa Rikako Ikee, quien superó una leucemia y el aplazamiento olímpico le ha ayudado a poder regresar a la competición y participar en los Juegos de su ciudad. "Era una chica que estaba muy cerca de conseguir la medalla y que estaba luchando muchos años por ello, pero le cambia toda la vida de un día para otro. Tuvo que llevar ese espíritu a fuera del agua, demostró que los límites los pone cada uno. Delante de esas adversidades, siguió luchando, y finalmente podrá competir", remarcó Meritxell Mas, la capitana del equipo.

Rikako Ikee.

Blanca Toledano se encargó de hacer las traducciones al castellano y conoció a fondo la historia de la nadadora. "Ella había controlado todo para llegar a los Juegos, pero hay cosas que uno no puede controlar. Demostró una gran fuera mental", recuerda. También Ona Carbonell, que ha regresado a la competición después de dar a luz el pasado verano, comentó que "me impactó muchísimo, empezamos a llorar. Estábamos haciendo pesas y siguiendo el vídeo que nos prepararon por la pantalla. Hablé con Mireia, que la conoce. No tenía ni idea de la juventud de la nadadora y jamás me hubira imaginado como acaba la historia. Hay distintos caminos para llegar a un objetivo".

La solista española, que ahora ha participado en la rutina de equipo dando paso a una nueva transición, trasladó la moraleja del vídeo a su caso: "Mi año está siendo diferente, pero he conseguido llegar. La conclusión de esta historia es que a veces tenemos mucho ego y no valoramos vivir. Hay que mirar menos el ombligo y ver más allá", comentó. Unos valores que tiene el equipo de sincronizada, según Mas: "Somos un equipo que nos adaptamos a las adversidades. Este año lo hemos visto positivo, nos hemos centrado en perfecionar nuestras rutinas y dar mejor imagen".