España
36
FIN
28
Hungría

BALONMANO | MUNDIAL

Hungría renuncia al combate y España elige a Noruega

Los magiares dejaron en la grada a sus tres estrellas pesando en el futuro, y el encuentro quedó descafeinado y senclllo para los de Ribera

Gonzalo Pérez, MVP del partido.
ANNE-CHRISTINE POUJOULAT AFP

La estrategia del Mundial de los entrenadores magiares dejó al partido España-Hungría prácticamente desnudo de interés. Cuando retiras a tu columna vertebral (portero, central y pivote) y la dejas en la grada para que descanse, es muy complicado que tengas a otros tres de la misma calidad, y sobre todo con el mismo ritmo, para mantener el juego habitual. Total, que España decidió ganar el partido (36-28) y elegir rival en los cuartos, Noruega, mientras que los magiares se apuntan a ernfrentarse con Francia,

Cuando acabe el Canperonato se podrá valorar si sentar a Mikler, a Lekai y Banhidi, y a Pedro Rodríguez, para que lleguen descansados con cuatro días (uno más que los franceses) a los cuartos de final es una buena decisión, o si es mejor apostar por Francia que por Noruega. A fin de cuentas los franceses llevan un tiempo irregular, y los noruegos son los vigentes subcampeones del mundo.

No se trata de criticar las decisiones de Hungria, sino que por ellas salió el partido que salió: aburrido cuando se esperaban chispas entre dos selecciones que llegaban invictas a este último encuentro de grupos, Sin esa adrenalina quedó un choque plano, tedioso, que dominó España, que lo ganó por su capacidad de contragolpe, con Gonzalo Pérez soberbio en la portería, y sí, también con errores que te hacen saltar de la butaca,

Que España en una inferioridad y en ataque sin portero reciba tres goles en menos de dos minutos por errores en el pase es para comerse los dedos, y que su fluidez, pese a los tantos, en ocasiones sea tan poco esponjosa, es un aviso. Porque si España juega así el miércoles ante Noruega no va a tener tantas facilidades.

No se oculta que en un partido rebajado en la tensión también se ceden grados en el nivel de concentración, y eso puede explicar algunos errores de bulto en un choque en el Jordi Ribera probó su 5-1 de entrada, y luego el 6-0 con distintas combinaciones en el centro, para acabar con la clásica de Morros y Guardiola. Incluso en ataque apostó por Sarmiento, que siga jugando minutos porque a partir de ahora su concurso es imprescindible y le combinó con Entrerríos, los dos juntos en ataque durante muchos minutos.

Los que disfruraron fueron los extremos diestros: la primera parte para Solé (8 tantos) y la segunda para Gómez (7). Si una posición te garantiza 15 goles con un fallo en total ya tienes mucho ganado. Esa es la mejor noticia del partido para España. Las otras, que se mantiene invicta, que no hubo lesionados, que se rotaron a todos los jugadores, que se dosificaron los esfuerzos, y que todo el mundo puede sentirse importante ahora que llega la hora de la verdad, que comienza el miércoles ante Noruega.