España
36
FIN
30
Túnez

BALONMANO | MUNDIAL

España se pone las pilas para acabar líder de su grupo

Gonzalo Pérez, Fernández y Marchán tuvieron un gran papel en la victoria ante Túnez que ratifica el paso a la segunda fase con tres puntos

Ángel Fernández,10 goles desde el extremo.
KHALED ELFIQI AFP

Los grandes equipos, en los momentos de crisis, cuando sienten la presión en el cogote, reaccionan como lo hizo hoy España, que lleva disputando finales desde el primer encuentro del Mundial, pero que ante Túnez era definitiva para no acabar antes de tiempo. Victoria, 36-30 (17-14), líder de grupo y con tres puntos a la segunda fase, mejoría del juego, y dos nombres propios por encima de todos, Gonzalo Pérez en la portería y Ángel Fernández en el extremo, con Rubén Marchán de excelente noticia.

Gonzalo aportó 18 paradas. No es inhabitual para él destacar. Lo ejecuta desde hace años, aunque en la primera parte su éxito obtenía poco resultado, porque España se fue al descanso con la misma renta que en todos los partidos, tres goles. Ángel Fernández es letal cuando le dan balones, y es un extremo veloz, que se desdobla, que es un seguro: 10 goles de 13 tiros, los dos últimos fallos fueron seguidos y al final. Y Rubén Marchán, porque se necesita un pivote poderoso para que las defensas no salgan a los tiradores, y en la primera parte le llegaron cinco balones, y los cinco fueron goles.

No se puede decir que la Selección firmase un partido excelso, no, pero sí que va mejorando, y que la crisis le duran menos: cuando llegó a los cinco tantos en la segunda parte, parece una renta maléfica, porque tanto Brasil como Polonia remontaron desde ahí; pues hoy, igual, pero el cortocircuito duró menos, y se pudo enderezar la situación sin agobios,

El 6-0 español, para evitar los uno contra uno de los tunecinos fue irregular, porque Darmoul, como ya se sabia, fintó y penetró, y marcó, y generó dudas. Como se controló bien a Sanai, no hubo tanto peligro, aunque no se controló el movimiento de sorpresa que siempre intentaba  Jaballah en el pivote.

Otro debe es que España sufriese dos exclusiones por errores de cambios. Eso no pasaba en los últimos tiempos. Ahí se nota el punto de ritmo que le falta a la Selección. Y otro aspecto a mejorar, las pérdidas de balones, excesivas para Álex Dujsebaev, que ayer creó mucho juego, asistió a su extremo, al lateral contrario y al pivote Figueras;: quizá en otro partido no podría permitirse tanto riesgo en su generosidad,

Con todo, España acaba líder de grupo, Túnez que se jugaba la vida la perdió ante un rival al que nunca gana en unos Mundiales. No es para poner las campanas a repicar, pero la primera misión ya está cumplida, y, además, en una dinámica de menos a más. La próxima cita, el jueves para comprobar si se mantiene la dinámica