NATACIÓN

A Tokio se va por Castellón

La natación española se cita este fin de semana para ganarse el billete a los Juegos Olímpicos en el que será el estreno de Mireia Belmonte.

Mireia Belmonte y los concentrados en Sierra Nevada.
Fred Vergnoux

Con la certeza de que los Juegos Olímpicos de Tokio se celebrarán en julio en la capital japonesa, la natación española conocerá este fin de semana los primeros nadadores clasificados. Así lo decidió la dirección técnica de la Real Federación Española de Natación (RFEN), encabezada por el irlandés Sean Kelly, después de que se invalidarán las mínimas obtenidas el curso pasado. "En un año pasan muchas cosas", alega el nuevo mandamás de la natación española.

Por ello, cada grupo ha diseñado un plan específico de entrenamiento para llegar al pico de forma en la competición que arrancará este sábado (9:45 las eliminatorias y 17:30 las finales, por Teledeporte) en la piscina olímpica de Castellón. Esta competición supone el regreso de Mireia Belmonte, después de sus intervenciones en dos hernias inguinales en julio que le obligaron a detener su preparación. Junto a ella, el resto del equipo de Fred Vergnoux, que no ha competido aún en la nueva temporada.

Mireia competirá en varias pruebas aunque la que puede tener más acceso a la mínima es los 1.500 libre que se nadará este sábado, teniendo en cuenta que requiere menos fuerza y velocidad, los puntos que necesita trabajar más Mireia con vistas a los Juegos después de sus últimos problemas físicos. Junto a ella estará su compañera de equipo Jimena Pérez, quien también obtuvo la mínima en diciembre de 2019 y ahora espera repetir.

La Selección, en Castellón.

En el último campeonato de España de piscina corta los nadadores del CN Sant Andreu demostraron su excelente estado de forma. Por eso mismo se espera un reguero de mínimas, como las de Joan Lluís Pons (400 estilos), Jessica Vall (100 y 200 braza), Lidón Muñoz (50 libre) o África Zamorano (200 espalda). Nadadores como Hugo González, César Castro o Juan Segura intentarán también asaltar las mínimas.

En caso de que no lo logren los nadadores que aspiran a ello, tendrán dos nuevas oportunidades. La primera de ellas será en el Open de Sabadell que tendrá lugar entre marzo y abril, aún con fecha por determinar, mientras que la última parada para obtener el billete será en el Europeo de Budapest de mayo. Los criterios son más permisivos que el año anterior, aunque la pandemia ha hecho mella en la preparación de los nadadores. Este fin de semana la natación saldrá de su particular invierno. Ya se ve Tokio al fondo.