FÚTBOL SALA

El enigma de Juan Emilio

El pívot de 23 años dejó el Cartagena para alistarse al Ejército y ahora juega en Tercera. "Tiene una cláusula de penalización de tres años", dicen desde el club a AS.

El enigma de Juan Emilio
@JimbeeCartagena

EI Jimbee Cartagena formó este verano una plantilla ilusionante para aspirar a luchar por los títulos. Una amplia lista de fichajes, entre ellos Bebe y Andresito, con las que el propio club parecía que daba el mercado por cerrado, pero días después anunciaron la llegada más estelar: Juan Emilio.

De tan solo 23 años y de la cantera del Barça, el pívot almeriense estuvo el pasado año en las filas del Gazprom Ugra, equipo al que llegó procedente de Peñíscola en febrero de 2019. Internacional con España, no tuvo un buen año en Rusia. Le costó adaptarse e incluso se perdió alguna convocatoria con la Selección "porque no respondía", decían en su momento desde la Federación (RFEF).

Juan Emilio con España en Madrid

Era evidente que su experiencia no estaba siendo positiva, pero es difícil sacar de allí a un jugador con contrato en vigor. El Cartagena lo hizo. Sin embargo, todas las ilusiones se rompieron en apenas un par de meses. Tras arrancar la temporada lesionado, debutó ante Burela, mostrando sus dos caras: gol y expulsión por dar un cabezazo a un rival.

Pocos imaginaban entonces que ese gol sería el primero y el último de Juan Emilio con la camiseta del Cartagena tras haber firmado por tres temporadas. El pasado 14 de noviembre se anunció la ruptura: "Juan Emilio rescinde de mutua acuerdo el contrato con el club". El jugador alegó que había perdido la ilusión de jugar y quería luchar por su sueño: entrar en el Ejército español. "Conocíamos su trayectoria y sabíamos que los últimos meses lo paso mal. Estuvo lesionado, tuvo coronavirus... teníamos fe en él, aunque desde el principio de las conversaciones nos dijo que no se sentía a gusto en nuestro deporte", explica a AS Juan Jiménez, gerente del club.

Juan Emilio ante Burela, rival al que anotó su único tanto con el Cartagena

"No nos arrepentimos de fichaje. Éramos conscientes de que era una apuesta arriesgada. Es un jugador buenísimo y es una pena que no siga, pero tampoco queríamos que fuese un juguete roto. Que cumpla su sueño", añade. Dos semanas después, fichó por el Gádor (3ª), club de su localidad. Debutó el pasado sábado con dos tantos, aunque con derrota. "Nosotros se lo recomendamos, que siga haciendo deporte mientras se prepara para entrar al Ejército. Eso sí, tiene una importante cláusula de penalización si ficha por cualquier club de 1ª o 2ª de Europa los próximos tres años. Nos perdemos un gran futbolista... aunque nunca se sabe, todavía es joven y personalmente confío en que el fútbol sala recupere a este talento", concluye Giménez. El tiempo dirá.