ATLETISMO

Salwa Eid Naser se libra de una sanción por dopaje por el número de su casa

La bahreiní, campeona del mundo de 400 metros, no fue encontrada en su casa por el agente antidopaje dada la confusa localización de su domicilio en Bahrein.

La atleta bahreiní Salwa Eid Naser celebra su victoria en la prueba de 400 metros en los Mundiales de Atletismo de Doha 2019.
Matthias Hangst Getty Images

La atleta bahreiní de origen nigeriano Salwa Eid Naser, campeona del mundo de 400 metros, se ha librado de una sanción por dopaje que le impuso World Athletics por saltarse tres controles antidopaje en menos de un año, un hecho que se considera como un positivo y que, por tanto, conlleva una sanción.

Sin embargo la Unidad para la Integridad del Atletismo (AIU) publicó el pasado día 14 un documento de 15 páginas en el que exoneraba a la atleta de estos cargos por un problema a la hora de hallar su domicilio para someterla a uno de esos test antidopaje que presuntamente se saltó.

Este informe recoge que Naser no se sometió a los test que tenía programados el 12 de marzo y el 12 de abril de 2019 y el pasado 24 de enero de 2020, lo que provocó que la atleta fuera suspendida de forma provisional el pasado 4 de junio a la espera de su declaración, que se produjo el pasado 6 de octubre por videoconferencia. Sin embargo, tras la reclamación de Naser, el test del 12 de abril de 2019 no cuenta como test fallido tras una rocambolesca historia provocada por la confusión de la dirección de la atleta.

El encargado de hacer el control fue el agente Enrique Martínez, que acudió a la dirección facilitada por Naser en el sistema ADAMS bajo el nombre de "nuevo apartamento de Salwa" con la siguiente dirección: "Piso 11, edificio 964, Calle 833, Bloque 908 Riffa, Bahrein" para someterla a un control sobre las 6-7 de la mañana. El encargado antidopaje llegó a las 6 de la mañana y se encontró con que el edificio 964 no existía aunque tenía una captura de pantalla de una visita previa en la que se indicaba que el edificio correcto era el 954, donde numerosos atletas viven con el apoyo de la Federación Bahreiní de Atletismo.

Sin embargo, cuando Martínez llegó a la casa se encontró con dos puertas muy próximas entre ellas. Una era una puerta de madera con el número 11 y la otra una puerta de cristal con el número 12, que muestran el número de plaza de aparcamiento. Martínez supuso que la puerta correcta era la 11, que en realidad se trataba de un almacén, y estuvo llamando cada cinco minutos sin respuesta mientras que Naser defendió que la puerta del número 12, la casa en la que reside con su novio, el también atleta Abbas Abudakar, siempre estuvo abierta

Fue entonces cuando Martínez intentó ponerse en contacto por teléfono con Naser 5 minutos antes de que terminase el plazo. Sin embargo no encontró el número de teléfono registrado en el sistema ADAMS, algo que el agente Righi había denunciado con anterioridad. Martínez llamó a un número anterior que tenía pero salía apagado o fuera de cobertura.

La propia Naser defendió que tanto ella como su novio permanecieron en la casa durante toda la mañana. Confesó que ella se quedó dormida y que su novio se había levantado a las cuatro de la mañana para rezar. La AIU reconoce que "Martínez hizo todo lo posible para localizar a la atleta y que después de encontrar el edificio correcto, llamó a la puerta equivocada. Debería haber abierto la puerta del edificio 954 y llamar a la puerta del apartamento 11 del edificio y lo hizo. No se le puede criticar. El número de puertas es muy confuso. Es un agente experimentado y muy meticuloso e hizo todo lo posible por localizar a la atleta".

En esta resolución la AIU da la razón a Naser asegurando que "la atleta, estaba en su apartamento en el momento del control y nunca oyó que se llamara a su puerta porque Martínez no llamó a su puerta. En conclusión no se reúnen los requisitos del Artículo I.4.3C del ISTI y por tanto no se puede confirmar que la atleta se saltase el test del 12 de abril de 2019".

En este documento la AIU también se muestra crítica con Naser, asegurando que "la atleta no se está ayudando a sí misma. Debería completar toda la información en el sistema ADAMS. Si hubiera actualizado su número de teléfono, habría recibido la llamada del señor Martínez antes del fin de la hora y habríamos aceptado que su teléfono estaba disponible en ese periodo. Es conveniente que los atletas incluyan su número de teléfono aunque no sea obligatorio. El hecho de que ya se le haya notificado un test fallido o un test que se ha saltado debería alertarle para que ponga cuidado. Pero parte del problema es su falta de familiaridad con el sistema ADAMS".