DOPAJE | OPERACIÓN ADERLASS

Un médico alemán confiesa dopaje sanguíneo masivo

Mark Schmidt, detenido en 2019 durante una redada en los mundiales de esquí de Austria, se sienta en el banquillo. Petacchi, Preidler o Denifl, entre sus clientes.

Un médico alemán confiesa dopaje sanguíneo masivo
PASCAL GUYOT AFP

La Operación Aderlass (‘sangría’, en alemán) llegó al juzgado. Mark Schmidt se sienta en un banquilo en un juzgado de Múnich para responder junto a su padre, una enfermera y un auxiliar sanitario sobre una trama de dopaje con 150 ‘clientes’. El médico alemán de 42 años, que está en prisión preventiva desde 2019,  confesó, de entrada, haber practicado dopaje sanguíneo con más de un centenar de deportistas (de invierno, ciclistas y atletas principalmente) desde 2012. Pero negó haber puesto en peligro sus vidas o haber actuado con afán de lucro. Reconoció las prácticas con la mayoría de deportistas señalados por la fiscalía en un listado. 

"El dopaje está a la orden del día", advirtió Schdmidt, que dijo haber actuado por su "fascinación" por el deporte de élite y haber ayudado a saltarse las normas a los deportistas como "un hobby".

Schmidt fue detenido en 2019 tras una redada en los Mundiales de esquí en Austria, donde la policía pilló 'in fraganti' al esquiador de fondo Max Hauke sometiéndose a una transfusión. Después, cayeron ciclistas como Georg Preidler, Stefan Denifl o Alessandro Petacchi. En la instrucción, los investigadores identificaron tramposos “de cinco deportes” y de “ocho países diferentes”.