BALONMANO

Julen regresa a Artaleku

Julen Aginagalde dejó el Bidasoa cuando aún era un proyecto y regresa como una estrella a los 37 años. En la última década ha sido de los más importantes en Champions.

Entrevista a Julen Aginagalde tras su fichaje por Bidasoa.
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Cuando en 2005 dejó el Bidasoa por el Ademar, Julen Aginagalde (37 años) era un proyecto de pivote dominante, el relevo natural de Rolando Urios, que acababa de ganar el Mundial de Túnez con España. Ahora este pivote de 1,95 metros regresa a casa con un Mundial y dos Europeos con España, con la Champions, con premios individuales, con el reconocimiento general de mejor jugador vasco de la historia. Su hermano Gurutz, con el que jugó en el Bidasoa y un partido en la Selección, es el presidente del club irundarra y el que le ha traído de vuelta a casa.

"Con mi hermano no hubo negociación al uso; durante un tiempo nos tiramos pildoritas, que él quería que viniese y yo quería volver, y así lo hicimos. Pero si me preguntas en qué momento y cómo lo hicimos, no sería capaz de dar una fecha o una conversación", reconoce Julen, que mañana vuelve en la Liga Asobal ante el Bada Huesca en Artaleku con la camiseta con la que debutó en la élite. "Me ilusiona, claro, pero aparco lo sentimental. Estoy en un equipo con un juego definido y los nuevos tenemos que adaptarnos. Yo sé que la gente me va a ayudar, porque si lo hacía cuando no estaba aquí, ahora será más sencillo, aunque la pena es que la presencia de público esté limitada", explica Julen.

En la última década, Julen Aginagalde ha sido uno de los jugadores más importantes en la Champions, en el Ciudad Real, Atlético de Madrid o Kielce polaco. Con el Bidasoa deja la súper élite, pero apunta: "Con la Liga Europea ya tenemos suficiente. Y la semana que viene, el martes contra un equipo croata". La segunda competición continental en la que el jugador pone su atención "porque es uno de los objetivos del club".

Su vuelta a casa desde el Kielce no lo plantea como un año previo a su retiro. "No sigo en activo porque los Juegos se hayan aplazado. Ya tenía el contrato de un año con el Bidasoa, y no tenía previsto retirarme. Y por ahora tampoco. Eso sí, ya voy teniendo una edad, y claro, los objetivos y las perspectivas son a más corto plazo. Habrá que ir viendo año a año hasta dónde puedo llegar" comenta el jugador.

La semana anterior, por cierto, un gol suyo en Pamplona, en el último ataque del Bidasoa, le sirvió a su equipo para ganar. No le da importancia, "porque es una anécdota del partido; te llega el balón en ese momento, y ya está; pero le puede llegar a otro compañero".

Y si se le pregunta que si es especial el partido del domingo en su vuelta a la Liga en casa, Julen no oculta su satisfacción: "Jugar en casa siempre es muy gratificante, y es un año duro".