ATLETISMO | DIAMOND LEAGUE

Diamond en bruto: los 'Juegos Olímpicos' del atletismo

La Diamond League vuelve este viernes (20:00, MD) en Mónaco con su primer evento de competición en 2020. Siete españoles, en un cartel de lujo. Carro habló con AS.

Diamond en bruto: los 'Juegos Olímpicos' del atletismo
PIERRE-PHILIPPE MARCOU AFP

"Leiv (Olav Alnes) me dijo ‘estos son nuestros Juegos Olímpicos’ y la verdad es que suena bien”, explicó ayer el plusmarquista europeo de 400 mv Karsten Warholm, una de las rutilantes estrellas que se darán cita esta viermes (20:00, Movistar Deportes) en Mónaco para alumbrar el regreso competitivo de la Wanda Diamond League. Las palabras del entrenador del vallista noruego definen con acierto el significado del primer evento internacional de atletismo de alto nivel al aire libre que se celebrará con cierta normalidad en un año marcado por la pandemia del coronavirus.

Habrá público en el emblemático estadio Louis I del Principado, unos 5.000 espectadores que tendrán que usar mascarillas y se sentarán con una butaca de separación, y los mejores atletas del planeta se reunirán en una misma pista por fin. Además de Warholm, habrá un buen puñado de ganadores de la Diamond, poseedores de récords y vigentes campeones mundiales, como Donavan Brazier (800), Yulimar Rojas (triple), Katharina Johnson-Thompson (altura), Noah Lyles (200), Beatrice Chepkoech (5.000), Sifan Hassan (5.000), Mondo Duplantis (pértiga), Halimah Nakaayi (800) y Timothy Cheruiyot (1.500), que se medirá a los hermanos Jakob y Filip Ingebrigtsen.

En esta nómina de muchos quilates habrá siete españoles, un hecho que habla muy bien del atletismo patrio. Orlando Ortega en 110 mv, Esther Guerrero en 5.000, Jesús Gómez en 1.500, Ouassim Oumaiz en 5.000 y Daniel Arce, Ibrahim Ezzaydouni y Fernando Carro en la última prueba del siempre prestigioso Mitin Herculis.

Carro, que logró precisamente en Mónaco su plusmarca nacional de la distancia el año pasado (8:05.69), habló con AS sobre sus sensaciones ante esta ilusionante vuelta a la gran competición. “Me encuentro muy bien, estoy en forma y me siento como cuando salí a correr a la calle por primera vez tras el confinamiento o cuando participé en el Desafío Nerja (la reunión de la élite nacional el 4 de julio). Este evento con público y televisión transmite una sensación de normalidad y nos carga de una cierta responsabilidad”, dice el madrileño de 28 años, que explica lo difícil que fue prepararse desde el pasado mes de marzo: “Nos entrenábamos como locos, sin ningún tipo de certezas, todo incertidumbres y por amor al arte, sin saber si iba a haber algo. Ahora estamos en el ‘qué vendrá’ y me veo competitivo como creo que habría estado si hubiera habido Juegos. No sé si en el grado de excelencia que requieren, pero sí para plantar cara”. Fernando, que se hizo un test PCR en Soria (negativo) y otro al llegar a Mónaco, cree que las circunstancias en las que trabajaron los atletas nacionales durante el aislamiento fueron “las peores a nivel mundial” y ahora desea que “la rueda del deporte siga girando”. “Porque lo necesita mucha gente, no sólo los que estamos en la cresta de la ola. No podemos mirar para otro lado, hay que ayudar a la base saliendo a pelear con lo que tengamos”, reflexiona.

Ambicioso

Sobre sus opciones hoy en una prueba igualada por la baja de Kipruto (positivo por COVID-19), Carro es optimista. “Por marca, emociones y sensaciones estoy arriba. Lo que necesito es que las liebres hagan su trabajo y que la carrera no salga a machete como en Doha. Ahora vuelvo a tener el pelo largo y me van a ver desmelenado”. Para el ídolo de San Blas, el resultado “será importante por muchos motivos, porque se lanzará el mensaje de que esto vuelve”. Además, no descarta mejorar su registro: “Estoy para acercarme o incluso superarlo”. Pase lo que pase, a todos no toca ya disfrutar con el mejor atletismo.