BALONMANO

Dueñas: "El bronce en Londres marcó el nombre de Guerreras"

El entrenador vasco ahora dirige a Brasil, destaca el trabajo de Carlos Viver y apunta la igualdad en la competición femenina

Jorge Dueñas.

Si el balonmano femenino español tiene un nombre masculino de referencia ese es el de Jorge Dueñas (Bilbao, 57 años) ahora seleccionador de Brasil, pero que durante diez años se encargó con éxito de dirigir a las Guerreras. Con él empezó todo, el tiempo en el que España comenzó a subir a los podios mundiales y europeos, con el inolvidable tercer puesto en los Juegos de Londres. "Aquel partido es inolvidable, por lo que significó el ganar la primera medalla de la Selección femenina en unos Juegos, y por la épica con la que se logró, que de alguna manera significó refrendar para siempre el título de Guerreras que se le había puesto al equipo", ha contado hoy el vasco en una conferencia on line organizada por la Federación Española.

Su sucesor, Carlos Viver, logró en diciembre la medalla de plata en el Mundial, donde Brasil tuvo un papel discreto. De Viver, Dueñas opina que "ha conseguido un juego estable después de dos años de ir introduciendo jugadoras, con rotaciones que mantienen el nivel en los cuatro tiempos de un partido. Buen ataque, contraataque, balance, pero eso no es suficiente para garantizar las medallas, porque en el balonmano femenino la igualdad es máxima, y estar en el podio obedece a matices, una buena forma de las jugadoras, algún detalle..."

Y de Brasil, su selección actual, estima que cuando entró fue haciendo cambios "poco a poco, porque no se puede meter uno como un elefante en una cacharrería", y era un equipo ya muy asentado en el que poco a poco "se han ido introduciendo cambios, fundamentalmente en tener a más jugadoras participando; antes esa el déficit de Brasil, que jugaba con nueve, y en la primera línea un cambio como mucho". 

Ahora estima que Brasil "estaba listo para hacer unos buenos Juegos, no sólo para desfilar sino para ir por las medallas", y del retraso de un año explica que "a todos les viene mal porque hay que reajustar todas competiciones mundiales", y a su selección no le beneficia esa espera "porque todas las jugadoras ya tenían experiencia, y, sin embargo, en 2021 a las veteranas ya les llega un poco justo de edad, y con un año más también hay incertidumbres con las lesiones".

Sostiene que su contrato está condicionado "con los Juegos Olímpicos", y por eso considera que está obligado a pensar en Tokio 2021 donde aspira a medallas, "pero habrá elecciones en otoño, y no se sabe qué querrá el que entre en la presidencia, y si cuenta conmigo o no", reflexiona un entrenador que considera que le está costando "introducir algunos conceptos defensivos en Brasil, como la anticipación, porque los equipos no los trabajan, y hay poco tiempo en la selección".

De la polémica en la final del Mundial de Tokio, que le impidió el triunfo a España por la decisión de una jugada que estimaron las árbitras como ilegal y penalti contra la Selección, también cree que "fue una decisión un poco compleja, y de hecho esa norma ya se ha retirado", y cree que "en las grandes competiciones hay que ayudarse de la tecnología"  aunque no piensa que las federaciones discriminen el balonmano femenino respecto al masculino, "sino que a día de hoy el balonmano masculino simplemente tiene más visibilidad", y de hecho pese a sus catorce años en el balonmano femenino no descarta "volver al masculino, que es balonmano, el mismo deporte".