PIRAGÜISMO

Chourraut: "La perseverancia me hace creer que puedo mejorar"

La campeona olímpica de piragüismo Maialen Chourraut desveló este miércoles algunos rasgos de su carácter en una conferencia online de la RFEP.

Chourraut: "La perseverancia me hace creer que puedo mejorar"
DIARIO AS

La campeona olímpica de piragüismo Maialen Chourraut desveló este miércoles algunos rasgos de su carácter, como el de la "perseverancia", y una forma de ser que compartió en la conferencia online 'Preparación mental previa al 3,2,1', organizada por la Federación Española de Piragüismo (RFEP). La palista española, oro en Río 2016 y el bronce en Londres 2012, compartió su experiencia con el italiano Daniele Molmenti, campeón en Londres. Chourraut explicó esa exigencia de mejora en cada nuevo intento, que hay que saber controlar, y se refirió a las enseñanzas que ha ido recabando de los libros, gracias a tener un padre librero que "siempre acertaba" con sus recomendaciones.

Uno de esos libros iba sobre la regla de dedicar 10.000 horas a una tarea porque "haciendo eso, ya está". Y es que la medallista mundial y europea reconoció gustarle ese "punto masoca" vinculado a la competición que le hace "sufrir pero también disfrutar". Para llegar al objetivo, Chourraut superó la sensación de que se iba "haciendo más pequeña" ante el "bombardeo de pensamientos negativos" que la acechan previos a la competición. "Me di cuenta de que todos esos pensamientos vienen conmigo. Entonces empecé a tener estrategias, pensé que tenía que concentrarme en lo que debía de hacer en ese momento, por ejemplo, coger la pala", confesó.

"Todo cambió" tras el nacimiento de su hija Ane, con el cambio que ello supone y adaptarse a "dormir menos y tener otras atenciones". "Esa perseverancia me hace creer que la próxima vez lo puedo hacer mejor", apuntó, como manual de caerse y levantarse, desde que ingresó en el equipo español júnior de eslalon en 2000. Ni los mayores éxitos ni las decepciones apartan del camino de superación a Chourraut. En 2009 fue quizá el año en el que más entrenó, por el mal sabor que le dejó Pekín 2008. "Me salió fatal. Me dolió tanto que me dio muchísima fuerza", dijo. Pero es que después de las medallas también quiso más.

Después de Londres aprovechó para ser madre y sentía que el bronce "podía haber sido mejor", le "quemaba". Después de ganar el oro, fue una sensación "extraña". "Había cosas que quería mejorar. Además tuve muchas obligaciones que no me gustaban nada, y luego empecé a sufrir vértigo. Lo pasé falta", afirmó. Chourraut, que recibió muchas preguntas de entre la selección española, se refirió a un posible exceso de euforia antes de una salida. "Intentar aprender más en cada entrenamiento me hace sentirme más segura en cada competición", dijo, desvelando las ayudas de su padre y las lecturas que le influenciaron como los libros de Pep Guardiola y Andre Agassi.