LAUREUS 2020

Kipchoge: "Lo que hice en Viena no fue con una maquinita"

El keniano (35 años) aspira al Laureus a mejor deportista. La norma de World Athletics que veta sus zapatillas Alphafly no le preocupa.

Kipchoge: "Lo que hice en Viena no fue con una maquinita"
Boris Streubel Getty Images for Laureus

Eliud Kipchoge (35 años) aspira esta noche en Berlín (19:00, TDP) al Premio Laureus a mejor deportista de 2019. Frente a Rafa Nadal, Leo Messi, Marc Márquez, Tiger Woods y Lewis Hamilton luce su 1h 59:40, su gesta de romper la barrera humana de las dos horas en la maratón en el Reto Ineos, sobre las rectas del Prater de Viena el pasado 12 de octubre. Un registro inhumano, que le da la condición de extraterrestre pero que no tuvo oficialidad, al no tratarse de una carrera reglada, frente al 2h 01:39 que él mismo registró en Berlín en 2018.

¿Podrá bajar de las dos horas en los 42,195 km se le pregunta? Y el keniano, todo paz, altera un poco su espíritu zen para contestar: “Lo que hice en Viena no fue una simulación con una maquinita, bajé de dos horas corriendo toda la distancia. Es un error decir eso. Antes, nadie había corrido una maratón por debajo de las dos horas y todavía se tendría que celebrar que un ser humano lo consiguiera".

En ese reto de Ineos, el campeón olímpico de la distancia en Río 2016 (antes fue plata y bronce en Atenas y Pekín en 5.000) calzó las polémicas Alphafly de Nike, que podrían aportar hasta un 6% de mejora. World Athletics (la federación internacional) las acaba de vetar para Tokio 2020, donde sí podrá utilizar las 4% que usó en Berlín. Calma. “Las que utilicé son correctas. No veo ningún gran problema ni razón por los que centrarnos en las zapatillas”, dice evitando polémicas quien otras veces ya recordó que “quien corre es el hombre, no las zapatillas”.

“Me gusta alargar los límites del ser humano”, cuenta, y explica por qué sonríe mientras corre: “Es como me siento libre”. Sus dos próximas paradas serán la maratón de Londres, el 26 de abril donde se medirá en la ‘carrera del siglo’ a Kenenisa Bekele (corrió a dos segundos de su récord el año pasado en Berlín), y el reto de revalidar oro olímpico en verano. “En Londres no habrá táctica, se trata de correr y no pienso en la marca. Y en Sapporo (se trasladó desde Tokio para evitar el calor extremo) espero una carrera dura en la que intentaré dar lo mejor de mí”, expone tranquilo. Toda la energía la reserva para volar sobre el asfalto.