BALONMANO | CAMPEONATO DE EUROPA

Ariño: "Me tuve que reinventar para estar en la élite"

Aitor Ariño es el campeón del mundo español más joven en lograrlo tras abandonar el puesto de central “por la altura” y pasar a extremo.

Ariño: "Me tuve que reinventar para estar en la élite"
AFP

Aitor Ariño (27 años) nació en Inglaterra donde estaban sus padres trabajando, pero tenía que ser jugador de balonmano para seguir la tradición (su padre jugó en el Granollers y en el Barcelona) y la impronta de su nombre, porque lo Aitor le viene por Aitor Etxaburu, compañero de equipo y amigo de Ariño padre. Es licenciado en INEF.

-Usted iba para estrella, al menos el Barcelona eso pensaba, en el puesto de central. Y, de repete gana en 2013 la medalla de oro Mundial como extremo.

-Yo venía jugando en esa posición de central en las categorías inferiores, y en las selecciones juvenil y júnior, con Solé, con Cacheda (retirado por las lesiones prematuramente) y Álex Dujsebaev, por ejemplo; ganamos cuatro medallas entre mundiales y europeos. Pero luego parecía que me quedaba pequeño, que no daba la talla para el puesto de central y tuve que evolucionar a la posición de extremo, y adaptarme. Vamos, que con 1,87 me reinventé para seguir en la élite.

-Ahora hay centrales en las grandes selecciones más bajos que usted.

-Era la moda del momento, la apuesta por centrales altos. Y ahora tenemos ahí a Cindric o a Karacic, los croatas, que no son más altos que yo.

-Se convirtió usted en el jugador más joven de la historia del balonmano español en ganar un Mundial rodeado un poco de polémica porque no se entendía que entrase usted y no Juanin García en la lista de Valero Rivera.

-Yo tenía 20 años y era ajeno a cualquier polémica. Me llamaron y fui para echar una ayuda, como siempre.

-¿Por qué desapareció usted de las convocatorias con Manolo Cadenas?

-Me convocó, sí, pero no para las grandes citas. Jugué partidos con España, pero no de Europeos o Mundiales. Siempre he tenido mucha competencia en mi puesto, porque he compartido posición con Juanín García, Ugalde, Valero Rivera, Stranovski, Sigurdsson, y ahora con Mortensen, que lleva un año lesionado y estoy aprovechando los minutos. La llegada de Jordi Ribera me ha vuelto a abrir las puertas de la Selección.

-Lo cierto es que usted es el joven más veterano de la Selección, con un doblete, Europeo y Mundial.

-En el Europeo de Croacia yo entré a última hora, por la lesión de Ángel Fernández. A ver si repetimos en Estocolmo y ya sería en el equipo desde el principio.

-Con la retirada de Entrerríos, con Victor Tomás a las puertas del adiós al Barça… puede ser usted el futuro capitán azulgrana.

-Estoy encantado en el club, pero lo de ser capitán ni me lo planteo; es que soy un jugador de no llamar la atención más allá del juego. Quizá haya otros jugadores más caracterizados para esa posición cuando llegue el momento. Lo que sí quiero es seguir en el Barça hasta donde pueda.

-Es uno de los especialistas en el 5-1 en la Selección, una de las variantes constantes de Jordi Ribera.

-Sí, en la Selección sí. En el Barça no jugamos tanto con esa opción, pero sí me utilizan bastante en las mixtas, o cuando hay que hacer una defensa más adelantada-

-¿Está contento de cómo le van las cosas en el Europeo?

-Pues estamos en semifinales, que era nuestro primer objetivo, y ya está cumplido. Todos estamos colaborando. No se puede pedir más. Ahora bien, le voy a decir una cosa, que me hubiese gustado una charla con usted sobre fútbol, porque soy un apasionado y ferviente seguidor de la Liga española, y me veo todos los partidos que puedo. Soy del Barça, claro, y de su juego, aunque debo reconocer que me encantaba el contraataque del Real Madrid con Cristiano, Benzema y Bale, no se crea.