TOKIO 2020 | SUEÑOS DE ORO

Carolina Marín, la leyenda del bádminton español resurge

La tricampeona mundial y tetracampeona europea tiene como objetivo revalidar el oro de Río tras superar la lesión más grave de su carrera.

A Carolina Marín, la onubense que se convirtió en la mejor jugadora de bádminton del mundo desde un país con nula tradición como España, la vida le iba a poner su prueba más dura. Campeona olímpica en Río, tricampeona del mundo, tetracampeona de Europa... hace un año, la andaluza se rompía el cruzado e iniciaba un calvario contrarreloj con el objetivo de llegar a los Juegos Olímpicos en la mejor forma. "Era algo que vi imposible, pero sigo sorprendiéndome a mí misma", asegura a sus 26 años. Porque siete meses y medio después, la española estaba recuperada de una lesión que en principio creyó que le apartaría de las pistas un año. Pero no sólo consiguió volver a practicar su deporte de manera normal, sino que lo hizo a su mejor nivel: ganó tres torneos consecutivos, volvió al top-10 mundial y ahora mira a Tokio con un optimismo impensable. "Vuelvo a tener esos nervios propios de antes de una gran cita, ese gusanillo... pero a la vez me he convertido en una persona más fuerte que antes de la lesión. El 2019 se convirtió en una durísima prueba de superación. He tenido la lesión más grave de mi carrera y he logrado volver a un nivel muy alto".

Por tanto, ahora se plantea retos de cara a Japón. Su ritmo de competición en 2020 será muy alto para lograr ser cabeza de serie en la competición olímpica. Desde antes de Navidad y hasta el día 4, lleva a cabo una concentración en altura en Sierra Nevada para prepararse para este 2020 clave. "Debo seguir sumando puntos. En enero tengo que defender las dos finales en Malaisia (7-12) e Indonesia (14-19), que va a suponer un difícil reto. Pero hay que ver el lado positivo y como el año pasado me lesioné, el resto de torneos no defiendo nada y todo va a ser sumar", asegura.

Admiradora de Rafa Nadal, Tokio serán sus terceros Juegos tras debutar en Londres, donde fue eliminada en la fase de grupos, y tocar la gloria en Río de Janeiro. A Japón llegará con la idea clara de repetir la gesta. "Tengo que seguir mejorando y seguir creciendo. Dispongo de un gran equipo que me arropa, sin ellos no podría haber superado esto. La medalla de oro en Tokio va a ser muy complicada, pero creo que me he demostrado que puedo superar situaciones difíiciles. Tanto yo como mi gente lo vamos a dar todo para que podamos optar otra vez al oro. Si algo he aprendido con toda esta situación es que no hay nada imposible".