SALTOS DE ESQUÍ

El 'kamikaze' Kobayashi desafía a la gravedad con sus vuelos

Este domingo se disputa en Oberstdorf la primera prueba de los Cuatro Trampolines. El japonés hizo pleno de victorias en la pasada edición.

El 'kamikaze' Kobayashi desafía a la gravedad con sus vuelos
CHRISTOF STACHE AFP

En la colina Schattenberg de Oberstdorf (Alemania) se reunirán hoy más de 27.000 personas. Arranca el Cuatro Trampolines, el gran torneo de los saltos de esquí, distinguible en el mundo entero porque en su segunda fase llega a Garmisch­-Partenkirchen el día de Año Nuevo. Es ya tradición, resaca de Nochevieja, la Marcha Radetzky del Concierto de Viena y esos locos saltadores que vuelan sobre esquís a casi 100 kilómetros por hora y aterrizan en estilo telemark (a las 17:15 en Eurosport).

Entre esos excéntricos deportistas destaca Ryoyu Kobayashi, el producto más sofisticado de la escuela japonesa, conocida como los kamikazes por sus vuelos planísimos y un relativo apego a su integridad física. El primer nipón en ganar el torneo fue Funaki, en 1998. Nunca se lo apuntó Noriaki Kasai, de 47 años, que no compite esta vez, pero se llevó la satisfacción de ver coronado al joven Kobayashi, de 23 años, en la pasada edición. Ryoyu, no tan fino ahora, hizo pleno. Ganó Oberstdorf, Garmisch, Innsbruck y Bischofshofen.

El encadenado de los cuatro triunfos de Kobayashi lo logró también el polaco Kamil Stoch en 2018, otro serio candidato a este título, pero vencer todo es nada habitual. De hecho, sólo lo consiguió otro: Sven Hannawald en 2002. Y la competición, aparte de espectacular, es tradicional, porque nació en 1952.

Los saltos de esquí se catalogan por familias y una de las más potentes es la de las águilas de Austria, con Schlierenzauer, Aschenwald y Stefan Kraft, ganador del torneo en 2015, pero que sufrió una caída recientemente en Engelberg. Cosas de volar alto y lejos. “Noto tenso el cuello y dolor de cadera, pero estoy en buen momento. Cuando aterrizo en Oberstdorf se olvida todo”, dice Kraft, el mejor en la calificación. Austria se anotó 16 veces el evento.

Los mismos triunfos globales, 16, alcanzó Finlandia, con sus héroes malditos Matti Nykaenen (ya fallecido) y Janne Ahonen (el que más veces conquistó el Cuatro Trampolines, cinco). Y 16 victorias tiene también Alemania, el país que más se implica emocionalmente en la cita. Karl Geiger, uno de sus hombres fuertes y nacido en Oberstdorf: “Es como un estadio de fútbol. Oír ese zumbido de la afición resulta mágico”.

Austria, Finlandia, Alemania... y hay más familias: Noruega (con Tande), Eslovenia (con los Prevc) o Polonia (con Stoch). Todos contra Ryoyu Kobayashi... y frente a su hermano mayor, Junshiro, que ayer fue segundo por sorpresa en la calificación. Hoy empieza lo serio, en la colina de Schattenberg.