España
29
FIN
30
Holanda

BALONMANO | MUNDIAL

A las Guerreras se les escapa el oro por un final precipitado

En un partido enorme entre España y Holanda, la Selección tuvo la acción del triunfo y se le escapó la victoria con un polémico penalti

La historia se repite para las Guerreras, y también para los Hispanos, que no es cosa de distinguir sexos en la Selección: España perdió en los últimos segundos, cuando tenía las opciones de ganar, o por lo menos ir a la prórroga. Con 29-29 (13-16), y tras un enorme partido entre las españolas y las holandesas, las Guerreras tenían el balón y 20 segundos por delante. Viver paró el partido, marcó la jugada definitiva, y Alexandrina Cabral lanzó a siete segundos del límite, cuando parecía que era mejor aguantar; el balón se lo quedó la portera, Tess Wester, que intentó lanzar el contragolpe. Saltó Ainhoa Hernández, con los pies fuera del área, bloquea el tiro, pero las árbitros francesas consideran que la pivote ha metido las manos en el área, e aplican el reglamento: expulsión por roja directa, y penalti. Y Abbingh marca el 29-30 con el reloj a cero. Primera medalla de oro para Holanda, y la plata de decepción para España porque tenía un oro muy merecido en sus manos.

El partido fue magnífico por las dos partes, con jugadoras a cien por hora, con ambiente de los grandes encuentros a pesar de ser el décimo partido en 16 días. Cuando se juega un oro, y se tienen opción real, no se siente el agotamiento, por más que las españolas, luego, subieran dolidas al podio con la mayor de las amarguras.

España comenzó mandando, tomando ventajas, recuperando balones, con atención especial a las dos cañoneras, Polman y Abbing, y de ese control, aunque marcase la extremo Malestein, su única opción entonces. De esa manera se escapó España hasta tener cuatro tantos de renta, para entrar en crisis, fallar por los extremos, quedarse casi once minutos sin marcar para ceder el mando en el minuto 26 (12-13) e irse al descanso en desventaja: 13-16.

Selección de balonmano femenino de Holanda

Pintaba mal casi todo. Holanda estaba crecida. España apostaba por cambios, con Darly en la portería, con atacar con tres diestras en la primera línea (Nerea Pena, Alexandrina Cabral y Alicia Fernández), con un un 5-1, con más movimiento de las extremos para cerrar el paso a las laterales. Todo eso para empezar a remontar, a tramos cortos, con buena gestión de ataques, con las López, Marta y Sole, por fin abriendo la pista y marcando. Y en remontada, otro paso, mixta sobre Polman, el cerebro holandés, con Alexandrina y con Alicia Fernández, sucediéndose en el marcaje para llegar a los cinco minutos finales con un 26-28.

Y en ese final se encogió Holanda ante una España crecida, con empate (29-29) a cien segundos del límite, El equipo tulipán acabó lanzando sin éxito, y las Guerreras inician el ataque con medio minuto por delante, Viver para el partido para gestionar el final, y quienes llegamos tiempo en esto tuvimos un ataque de recuerdos, con Manolo Cadenas, con César Argilés, con Dueñas, con...Muy pocas veces sale esa última jugada que nuestros internacionales en la mayoría de las veces resuelven por inspiración. Y el resultado fue...una lanzamiento precipitado, no por la manera en que lanzó Alexandrina, sino por el tiempo que quedaba..