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GOLDEN TRAIL SERIES | AS EN NEPAL

Aterrizaje en Nepal con la élite del trail

La élite del trail con Kilian Jornet a la cabeza se encuentra en plena cuenta atrás para la final del viernes de las Golden Trail Series.

Katmandú vista desde el avión asoma como un enjambre inmenso de casas y edificios grises sin rematar. Por las carreteras, prácticamente todas de tierra, avanzan a duras penas coches y motos en una suerte de alineación mágica de los elementos. Son las 17:30 y la última luz del día da contra la cordillera del Himalaya. Es una impresionante puesta de sol de ochomiles. La mejor bienvenida a Nepal. La misma que tiene el joven Davide Magnini, llamado a ser, salvando las distancias, el próximo Kilian Jornet en el mundo del trail. Viaja acompañado de su padre. "Es mi mayor inspiración. Él también fue deportista de montaña", cuenta. Él será en la madrugada de este viernes (a las 05:30 hora nepalí, 10:45 hora española) una de las figuras a batir en la gran final de las Golden Trail Series junto a la élite mundial.

Competirá con Kilian Jornet, líder y máximo favorito para ganar el campeonato y que sale prácticamente a récord por prueba. "No me siento favorito", pero Magnini luchará también junto a corredores tan talentosos y rápidos como Sebastian Remi, Stian Angermund-Vik, Nadir Maguet o Aritz Egea, el único corredor español en la cita y que confiesa no contaba con clasificarse: "No esperaba estar aquí, la verdad. Me metí en la penúltima carrera y mira. Compaginando mi trabajo y la competición". El noruego Stian Angermund-Vik traslada un mensaje "Ahora mismo me tomo estos días como el cierre a una temporada. Disfruto de Nepal, no me obsesiono con correr y entrenar ahora porque sé que llego en forma. El viernes activaré seguramante el modo de competición", añade.

La suiza Judith Wyder llega a la cita compartiendo la misma visión serena del Angermund-Vik. Embalada después de un curso complicado, como líder de la clasificación femenina, pero sin convertir la final en una obsesión. "He tenido una temporada dura. Encadené varios procesos virales hasta que por fin pude coger ritmo. Nunca he corrido 42 kilómetros, así que me tomó esta final sin mayor ambición. A ver cómo sale", explica. Es la gran favorita con permiso de la neozelandesa Ruth Croft y la suiza Maude Mathys, ambas corredoras incansables.

El top ten masculino y el top femenino se prepara así, intercalando madrugones con entrenamientos y jet lag, con alguna que otra visita turística y algo de interacción con la población local. Ellos, junto a otros corredores invitados y locales, pondrán toda la emoción en una carrera que contará con casi 4.000 metros de desnivel y vistas al Annapurna.

Viaje en el bus con Kilian Jornet

Mientras los preparativos se ultiman para poner rumbo a Pokhara, centro de operaciones para la gran final, el primer día en Katmandú asoma a su fin con una agradable charla con Kilian Jornet en el autobús. De camino al templo blanco de Buda, que se supone volverá a este mundo dentro de 5.000 años, el corredor catalán nos ofrece la mejor introducción de Nepal. "Es un país diferente. Por las montañas espectaculares. Porque hay jungla, altiplanos y también por la gente. Es un país muy pobre situado entre dos gigantes como India y China. Y aquí la gente lo da todo. Siempre están con una sonrisa. Te sientes como en casa aunque no hayas estado nunca", explica.

La conversación va de los sherpas a las cinco etnias del país, de su vuelta a los entrenamientos de calidad y un calendario de carreras muy escogido a cómo le cuesta llevar la popularidad o cómo deben trabajar los deportistas su retirada de la élite. En un autobús que se bambolea con cada bache y un ruido infernal de fondo por el tráfico se descubre el Kilian Jornet más sociable. Seguramente porque se siente como en casa. Está rodeado de corredores. Esperan grandes montañas.