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Teresa Portela y Lili Fernández: dos madres en Tokio 2020

RFEP

La piragüista disputará sus sextos Juegos Olímpicos. La jugadora de vóley-playa representará a España por tercera vez.

Cada vez queda menos. Solo 10 meses para que arranquen los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y España ya conoce a algunos y algunas deportistas que la representarán en la cita olímpica. Entre las que tienen su plaza asegurada ya están Teresa Portela (37 años), piragüista, y Lili Fernández (32 años), jugadora de vóley-playa. Ambas compaginarán la preparación y disputa de los Juegos con la maternidad. La gallega es madre de Naira, su hija que tiene cinco años. Por su parte, la alicantina dio a luz hace dos a su hijo Saúl.

Teresa acudirá, por sexta vez consecutiva, a una cita olímpica y habla de ello: "Yo empecé en esto del piragüismo para aprender a andar en piragua con los amigos, pasarlo bien... Inimaginable ya ir a unos Juegos, menos ir a seis y estar 20 años en la élite". La gallega se convierte en la primera española en conseguirlo: "Refleja un poco lo difícil que es mantenerse en la élite tantos años y clasificarte para los Juegos con cribas tan importantes, ya que hay que estar entre las cinco mejores del mundo para poder ir. Ser la primera en conseguirlo fue un reto difícil y ambicioso. Estoy contenta por lograrlo".

La piragüista alcanzó la plaza tras ser bronce en el Campeonato del Mundo de Szeged (Hungría): "Esta medalla me da ese plus para seguir entrenando día a día y tener nuevos retos e ilusiones que necesito para estar mentalmente al 100%. Conseguir, además, la medalla olímpica es un reto muy ambicioso y difícil, pero me gustaría tener una en mi casa, junto a las demás". Sus participaciones olímpicas se saldaron con dos quintos puestos en Atenas; otro, en Pekín; un cuarto, en Londres y un sexto, en Río.

Por su parte, Lili se ganó la plaza en vóley-playa para Tokio (junto a Elsa Baquerizo) en la fase final del Preolímpico de Haiyang (China), disputado esta pasada semana. La alicantina habla sobre esta clasificación: "Ya fue un sueño participar en los primeros, imagínate en tres. No pensábamos clasificarnos por ninguno de los preolímpicos y eso nos da mucha alegría y tranquilidad. Es positivo porque nos permite hacer una pretemporada sabiendo que tu objetivo es Tokio. No tienes que ir torneo a torneo pensando que las que vienen detrás te pueden pillar. Ya no tenemos esa presión de clasificarnos".

Lili Fernández y Elsa Baquerizo lograron la plaza olímpica hace unos días.

"No nos esperábamos ganar esa plaza porque no estábamos muy adaptadas, ya que es nuevo este torneo. Todos los partidos eran a vida o muerte porque te daba igual caer a las primeras de cambio que perder la final. Fuimos partido a partido y con esa filosofía lo peleamos", comenta la de Benidorm. También sueña con una medalla en Tokio: "Tu meta siempre tiene que ser esa, sin presionarte. Tienes que soñar a lo grande porque este año hemos evolucionado en muchos aspectos de nuestro juego".

Las dos son deportistas de élite y saben lo que es tener un bebé. Consideran que es "muy difícil" conciliar la vida profesional con la personal, ya que "tienes menos descanso", como apunta Lili. Sin embargo, Teresa afirma que su hija le da "fuerza" para seguir trabajando. "Vivió esta medalla sintiendo un orgullo y eso es lo que más me llena, ver su cara me da la fuerza para conseguir otra y ver esa ilusión en sus ojos".

La piragüista española recalca que "es necesario hacer ver que es un trabajo más y nadie tiene que pasarlo mal por el hecho de que alguien vaya a quedarse embarazada. No se tiene que pensar que al ser madre se te van a cerrar todas las puertas, no puede ser así. Yo no tuve ningún problema, se me ayudó mucho y quiero que sea así para el resto de chicas que vienen detrás. Que ser madre no les suponga un quebradero de cabeza o un impedimento de cara a su carrera deportiva".

La jugadora de vóley-playa también ha tenido muchos apoyos: "El Consejo Superior de Deportes (CSD) tiene una ayuda para deportistas en periodo de maternidad y otra para los que tienen pequeños en edad escolar, hasta los tres años. Está muy bien porque, aunque no llega al 100% de los gastos, sí que cubre una parte. El CSD, Comité Olímpico Español (COE) y patrocinadores me apoyaron cuando me quedé embarazada. No me sentí discriminada por ser madre, todo lo contrario".

Fernández no dejó de entrenarse durante su embarazo hasta el octavo mes, pero reconoce que "se echa mucho de menos competir, ya que veía a Elsa y tenía mono de jugar. La vuelta fue dura porque pierdes ritmo". No obstante, tras un primer torneo, a los seis meses, sí notó esa falta de dinámica; a los nueve ya recuperó su nivel. Lo más difícil es pasar tiempo sin su hijo: "Cuando ha podido mi marido viajar, ha venido. Paso muchas semanas fuera y es muy duro. Cuando no ha podido, he intentado volver a Tenerife porque se hace difícil estar lejos de tu hijo. Prefiero descansar menos y estar con ellos más tiempo porque me reconforta muchísimo más mentalmente. No nos vamos a evadir de nuestras obligaciones por el deporte, ya que si hemos decidido ser padres es por una razón".

Lili considera que "se le está dando más visibilidad y reconocimiento al deporte femenino. Realmente siempre ha tenido buenos resultados, pero no se daba la visibilidad correcta. Los programas que ayudan, como los de Iberdrola, es un trabajo complementario al del COE y es necesario. También deberían hacerlo con el deporte minoritario, que tienen menos recursos y necesitan más visibilidad de cara a los medios". Teresa y Lili: dos madres españolas que lucharán por una medalla en Tokio 2020.