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NATACIÓN

Ona lo deja "temporalmente" y no estará en Tokio 2020

La nadadora, después de su éxito en el Mundial de Gwangju, da un paso a un lado para "ampliar la familia" pero advierte de que "más adelante quiero estar de nuevo en el agua".

Después de su éxito en el pasado Mundial de Gwangju, cuando se convirtió con 23 medallas en la mujer con más podios acuáticos de la historia, Ona Carbonell renuncia a los Juegos Olímpicos de Tokio, donde iba a competir en las modalidades de dúo y equipo (a la espera del billete en el Preolímpico). En un comunicado que ha ofrecido su agencia de representación, la barcelonesa alega circunstancias familiares, principalmente el deseo de ser madre. "Aunque el momento pueda sorprender, hay diversas circunstancias relacionadas con mi familia que me empujan. Quiero dedicarle más tiempo, cuidarla y ampliarla", comentó.

Como en su día hizo Gemma Mengual, quien lo dejó después de 2010 para formar una familia, Ona abandona la alta competición temporalmente, pero no de manera definitiva. "He decidido dar un paso a un lado", dice, mientras que advierte de que volverá en el futuro. "Esto no significa que vaya a renunciar a mi carrera como nadadora (…) Mientras esto dure no estaré lejos. Seguiré vinculada al equipo para más adelante poder volver a estar en el agua en futuros compromisos".

A sus 29 años, Ona lleva desde los 15 en la dinámica del equipo nacional y ha participado en las grandes competiciones salvo el Europeo de Glasgow de 2018, cuando decidió tomarse un año sabático. En los Juegos de Tokio, la selección de Mayuko Fujiki llega con un equipo joven y sin las mejores pretensiones para poder optar a medallas, teniendo en cuenta que en el último Mundial tanto el dúo como el equipo alternaron la quinta y la sexta posición, después de Rusia, China, Ucrania, Japón e Italia, país con el que sigue disputándose ese quinto puesto.

Para la seleccionadora, la proyección del equipo está más enfocada a los Juegos de París 2024, y Ona ya avisa que su deseo es el de regresar en futuros compromisos. Ya en Gwangju, Ona era una de las nadadoras más veteranas, pero hay ejemplos, como el de la propia Mengual, quien compitió en los Juegos de Río con 39 años, que dejan claro que también en la sincronizada se puede alargar la carrera deportiva. Hay otros ejemplos, como el de la gran diva rusa Natalia Ischenko, que también dieron un paso adelante para ser madres y después regresar a un nivel competitivo similar. Ona ha decidido dar también este paso y ya es una de las grandes ausencias en los próximos Juegos.