ATLETISMO | EUROPEOS

Ortega: "No sé si seguir en el atletismo, ahora deseo dejarlo"

Ortega: "No sé si seguir en el atletismo, ahora deseo dejarlo"

VALDRIN XHEMAJ

EFE

El español, que tenía la mejor marca de los ocho finalistas, pagó su lento arranque y acabó cuarto por detrás de Trajkovic, Martinot-Lagarde y Manga.

Orlando Ortega terminó cuarto en la final de 60 vallas de los Europeos de Glasgow después de una temporada “magnífica”. Ortega (7.64) se quedó a una centésima del bronce (Manga, 7.63) en una carrera ganada por el chipriota Trajkovic (7.60). “Tenía que ser hoy cuando las piernas fallan, cuando los problemas personales se unen y son cosas que pasan”, contaba el vallista subcampeón olímpico, muy afectado: “No tengo muy claro lo que va a suceder a partir de ahora. Esta carrera me ha dejado muy mal. Ha sido un golpe muy duro. No sé lo que va a pasar. Sólo quiero desaparecer de este planeta, quedarme en casa y no saber nada".

Ortega sabía que “algo raro estaba pasando en el calentamiento”: “No tenía la cabeza como en las semifinales y no estaba a gusto. Estoy con deseo de dejarlo”. ¿Cuál era el problema? No quiso dar detalles. “Más adelante se sabrá, yo sólo digo que sólo no se puede. En su momento se darán cuenta ustedes mismo. No sé si seguir en el atletismo. Las cosas que uno cree que disfruta, llega un momento que dejas de hacerlo. Uno cree que todo fluye y va bien, pasan estas cosas”.

¿Algún problema con la Federación? "No, con ellos todo está muy bien, simplemente son situaciones personales difíciles de comprender. Es algo muy importante. La felicidad que tenía hasta hace unas horas… ha desaparecido".

Orlando, de 26 años y nacido en Artemisa, relató que ha pasado momentos difíciles: “Estuve solo cuando vine de Cuba a aquí, pasé muchas cosas y tuve la fuerza de salir adelante. Pero ahora estoy tocado. Quiero sentarme en mi casa ver que hago con mi vida, pero lo que menos quiero saber es del atletismo”. Un palo para Ortega, que este 2018 había ganado siete competiciones de ocho. En Glasgow se apagó su ilusión.