NATACIÓN | MUNDIALES PISCINA CORTA

Hosszu: primer oro en medio de su demanda contra la FINA

Katinka Hosszu

ROMAN PILIPEY

EFE

La húngara denuncia, junto a otros nadadores, una violanción de las leyes antimonopolio de EE UU porque la Federación no le deja participar en una Liga privada.

Katinka Hosszu, estrella mundial de la natación, ha presentado, junto a otros nadadores, una demanda colectiva contra la Federación Internacional (FINA) por incumplimiento de las leyes antimonopolio de Estados Unidos. La húngara, que ha sumado en los 400 estilos su primer oro en los Mundiales de piscina de 25 metros de Hangzhou (China) en una final en la que la española Cata Corró acabó séptima, tomo esta decisión después de que no le premitieran participar en la Liga Internacional de Natación (ISL), un evento privado con 2,1 millones de dólares en premios y dinero asegurado para los deportistas solo por participar.

Además de Hosszu, los estadounidenses Michael Andrew y Tom Shields participan en el litigio que lleva un despacho de abogados de California y que apoya la propia ISL. En el fondo de la cuestión asoma una amenaza para el control de la Federación sobre las competiciones, similar al que llevó en el baloncesto a la creación de la Euroliga o en patinaje a otra demanda en la que un juez dictaminó que la Unión Internacional infringía las leyes por impedir a sus afiliados tomar parte en eventos no autorizados.

Es lo que desprenden las palabras de la Dama de Hierro, como ella misma se denomina: "Mi pasión siempre ha sido empujar a la natación en una dirección en la que los nadadores sean socios del cuerpo gobernante, no solo marionetas. La ISL nos toma en serio, no como la FINA". La denuncia impulsada por Iron Lady (Dama de Hierro) ataca también los movimientos de la Federación para entorpecer la celebración en Italia del Energy for Swim 2018, un torneo que tendrá lugar, en principio, los días 20 y 21 de diciembre. Los nadadores entienden que el comportamiento de la FINA, que supuestamente pidió 50 millones de dólares por autorizar las competiciones de la ISL, perjudica sus intereses económicos por la injerencia torticera en las relaciones contractuales que estos hubieran firmado. Si la demanda sale adelante, afectará a los deportistas de todos los países, aunque se lleve a cabo en Estados Unidos.