Indians y Dodgers, dos caras de la misma moneda

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Indians y Dodgers, dos caras de la misma moneda

Los Cleveland Indians de Corey Kluber y Los Ángeles Dodgers de Clayton Kershaw afrontan trayectorias totalmente distintas.

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Las trayectorias totalmente distintas de ambos equipos le han dado la vuelta a una situación que parecía clara de cara a los playoffs.

El béisbol es un deporte sin igual y no hay mejor ejemplo de ello lo que les está ocurriendo a Los Ángeles Dodgers y a los Cleveland Indians, dos de los equipos que más titulares están acaparando (con permiso de los sobresalientes Diamondbacks) en los últimos tiempos en las Mayores por las proezas que están logrando sobre el diamante, algunas memorables… y otras que no lo son tanto y que desafían el sentido común.

No obstante, estamos hablando del deporte más imprevisible en el que absolutamente todo puede pasar… y ese el caso más reciente en una temporada 2017 que nos ofrecerá tantos momentos inolvidables como cualquier otro año, que para eso este deporte tiene una capacidad extraordinaria.

Un pozo sin fondo

Me resulta casi imposible tener que hablar de los Dodgers en un caso como este, pero así están las cosas. Aunque resulte increíble, los angelinos han sumado la friolera de 12 derrotas en los últimos 13 partidos y eso es algo que ni los penosos Phillies o Giants de 2017 han sido capaces de conseguir en el mismo periodo de tiempo, aunque sí han tenido rachas horrorosas que les han hecho acumular 20 derrotas en 24 en el caso de los Phillies o 15 en 18 por los chicos de la bahía.

No, no es el terreno en el que hubiéramos situado a los Dodgers en ningún momento de la campaña y mucho menos en una que les situó en ritmo de sumar más triunfos que nadie en temporada regular con un mínimo de 117 y que les ha devuelto a la cruda realidad de forma súbita, cuando menos se lo esperaban.

Si bien la semana pasada durante el debut de Clayton Kershaw, uno hubiese podido pensar que con su llegada se volvía a la normalidad tras su dominante actuación ante unos Padres a los que le tiene tomada la matrícula, esa victoria ha sido la única en una trayectoria reciente que ha visto como les saltaban las costuras en numerosas áreas porque no están funcionando en prácticamente ninguna faceta del juego y si lo hacen, sus deficiencias actuales en ese día descompensan todo el entramado.

Aunque parezca increíble, los Dodgers siguen ostentando el mejor récord de toda la competición pese a esta horripilante racha, pero su asalto a la historia se ha quedado en eso, en historia, e incluso su intento de establecer el nuevo récord de triunfos en la Liga Nacional con más de 108 triunfos está en tela de juicio puesto que su marca es de 92-48 les obliga a recuperar la senda ganadora y rápido porque tendrán que ganar 17 de los 20 partidos que restan y ultimar su preparación para los playoffs.

Jugar sin cadena

Por su parte, lo de los Cleveland Indians es un absoluto escándalo y ha ‘obligado’ a una empresa de la zona a devolver un importe de 1.7 millones de dólares por las compras de ventanas, puertas, mamparas y similares a aquellos clientes que hicieron un gasto y aprovecharon la clásica promoción de “si los Indians ganan 15 partidos de aquí al final de la temporada, te devolvemos tu compra”.

Más allá de esos 15 triunfos consecutivos de Cleveland, que ha establecido la mejor marca de la historia de club y supera lo logrado en 2016, es la manera en la que lo están logrando y es que se trata de una actuación dominante en todas las facetas del juego y el diferencial es sencillamente extraordinario.

Los Indians han registrado un +81 durante este tramo que si lo traducimos a media de carreras por partido nos da 5.4. Esa es la renta media que están consiguiendo durante la misma, con un ataque demoledor que cuenta con José Ramírez, Edwin Encarnación y Francisco Lindor a pleno rendimiento y con un grupo de lanzadores liderados por un Corey Kluber que anda en modo automático, que han permitido 22 carreras en los últimos 14 partidos.

Esa clase de dominación sólo se ha visto igualada por los New York Yankees de 1939, uno de los mejores clubes de todos los tiempos.

Y todo ello sin Andrew Miller, Michael Brantley o Jason Kipnis.

El objetivo sigue siendo el mismo

Es evidente que, en algún momento, tanto los Cleveland Indians volverán a perder mientras que Los Ángeles Dodgers regresarán a la senda ganadora, aunque las inercias pueden tener consecuencias peligrosas en materia psicológica, especialmente para los angelinos.

El récord de la Liga Americana está en 20 triunfos y el último equipo en lograrlo fueron los Oakland Athletics del Moneyball de Billy Beane en 2002. Tras once victorias seguidas como visitantes, los Indians regresan a casa para una serie de tres partidos contra un duro rival como son los Orioles.

Sin embargo, tal como suele ocurrir en el béisbol, lo imprevisto llegará como tiene que ser, cuando menos te lo esperes, pero sí son capaces de llevar su racha a la semana que viene, un calendario más que propicio con tres partidos ante Detroit Tigers y cuatro más frente a Kansas City Royals podría permitirles hacer historia.

Sea como fuere, tanto Indians como Dodgers lo tienen muy claro, pese a sus dos trayectorias totalmente diferentes del presente, y es presentarse en condiciones óptimas para los playoffs para triunfar en la Tierra Prometida, es decir, las Series Mundiales.

Ese es y siempre ha sido el objetivo.

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