Indianapolis Colts

Frank Gore supera a al legendario corredor Jim Brown

El running back de los Indianapolis Colts se sitúa como el noveno jugador de la NFL con más yardas de carrera, un total de 12.368. Y las que le quedan.

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Frank Gore supera a al legendario corredor Jim Brown
Michael Hickey AFP

Frank Gore ha conseguido un hito al alcance sólo de los dioses de la NFL: ha superado a Jim Brown en yardas totales de carrera. Con las conseguidas este fin de semana con los Indianapolis Colts, Gore aumenta su recorrido total en la liga a 12.368 yardas, dejando atrás al citado Brown, que llegó a 12.312 en sus nueve años como profesional jugando como fullback.

El running back de los Colts se mete así en el top ten de corredores con más yardas en la historia, concretamente en el noveno puesto, pero el hecho de que adelante al considerado por no pocos historiadores del deporte como el mejor jugador de la historia, ha de servirnos para reflexionar sobre una figura que, quizás, ha pasado por debajo del radar del gran público, algo que no merece.

Antes de nada, y para poner en contexto el hito, subrayaré que Jim Brown fue una de las primeras grandes estrellas de este deporte. Tuvo todos los récords imaginables en su época, entre 1957 y 1965, ganó una Super Bowl, fue All Pro ocho años, conquistó cuatro MVPs y sentó las bases de un equipo inolvidable. Basten las palabras de un tal Bill Belichick para decir lo que significó: "Es el jugador más grande que haya jugado en esta liga". Como argumento de autoridad, me vale.

Pero estamos aquí para hablar de Frank Gore. Un corredor de otra época. Un tipo capaz de dignificar su profesión y su puesto como pocos.

Y eso que la suerte nunca ha sido su aliada. Jugó para la universidad de Miami, donde ganó el título nacional como freshman, en 2001, acompañando a Clinton Portis en un backfield para los restos. En su segundo año se rompió los ligamentos y tuvo que estar fuera toda la temporada. Se dudaba de que pudiese volver a su mejor nivel, pero lo hizo, y completó un fantástico periplo colegial con 1975 yardas y 17 touch downs.

Se presentó al draft de 2005, pero su grave lesión le hizo caer a la tercera ronda. Allí le escogieron los San Francisco 49ers.

Eso tampoco fue una suerte. La franquicia atravesaba una severa crisis de identidad, juego y resultados. Hasta el año 2011 nunca disfrutó de una temporada ganadora. Sin embargo, no conozco un sólo aficionado minero que al recordar aquellos años no hable de Gore con palabras de alabanza. Extrema alabanza. Un trabajador encomiable, una presencia constante como referencia en el vestuario, un profesional como la copa de un pino. Alguien que se viste por los pies y te hace sentir orgulloso de animarle.

Llegó entonces la mejor parte de su carrera. Jim Harbaugh se hizo cargo de los 49ers y el equipo pasó a competir por la Super Bowl. Eran aspirantes cada año. El juego de carrera sufrió una revolución y se volvió uno de los más excitantes e imaginativos de la liga. En el centro del mismo, la figura agigantada de Gore, que sin ser el más rápido, ni el más fuerte, sacaba petroleo de cada situación. Quitando 2006, fueron tres años seguidos con sus mejores marcas, rondando siempre las 1.200 yardas.

Pero si ya se había ganado el corazón de su afición, lo que sucedió en aquel trienio es que se coló para siempre en el alma de los 49ers.

En 2014 todo se vino abajo, por desavenencias entre el grupo de entrenadores y la gerencia, y con la demolición del proyecto, Gore se fue a los Colts a vivir sus últimos años como corredor.

Y ahí está, detrás de una línea espantosa pero remontando, este año, a unas buenas 4.2 yardas por carrera. Siendo adorado por sus compañeros, empezando por Andrew Luck, que lo considera uno de los mejores con los que ha tenido la suerte de jugar.

Frank Gore se vio ayer abrumado en el vestuario. Es un amante de este juego y no se cree que haya superado a Brown, a Marshall Faulk, a Edgerrin James... dice que sólo es un corredor con ganas de aportar a su equipo y que seguirá jugando mientras pueda. Todo ese tiempo será tiempo que debemos disfrutar los fans de la NFL. Porque decía al principio que su carrera ha pasado por debajo del radar, al menos en comparación con lo que dicen sus números, pero no parece preocuparle en absoluto, lo que le hace aún más grande.