LOS ANGELES RAMS

Fervor en Los Angeles: 171.000 entradas en pretemporada

Dos encuentros de medio mentira en agosto han servido para disipar todas las dudas que podría haber sobre el retorno de los Rams a California.

Fervor en Los Angeles: 171.000 entradas en pretemporada
Stephen Dunn Getty Images

Cuando los Rams aterrizaron en Los Angeles lo hicieron con ciertos nervios. La liga aprobó el movimiento desde Saint Louis, y las expectativas eran altas, pero quien más quien menos albergaba algunas dudas sobre un mercado que llevaba 21 años sin football profesional, precisamente desde que los Rams se fueron en 1995.

Pues bien: esas dudas están completamente disipadas.

En dos partidos de pretemporada el Coliseum de Los Angeles, casa provisional de los Rams hasta que su nuevo hogar en Inglewood sea inaugurado en un par de años, se han vendido 171.000 entradas que han dado energía, luz, color y calor a unas gradas entregadas a la NFL. 

La pretemporada de la NFL es dura de seguir para los aficionados, con muchos minutos dedicados a jugadores suplentes o, peor aún, a muchos que ni estarán en las plantillas finales. Además, la intensidad no es la misma que en los partidos oficiales, y un encuentro de football sin intensidad tiende a cero de interés más rápido que inmediatamente.

Sin embargo, es obvio que en Los Angeles tenían hambre de NFL. Mucha. Porque no sólo se han encargado de ir al estadio, de comprar las entrada, sino que, por ejemplo, se ven escenas como el público haciendo la ola... ¡en el cuarto cuarto! O disfrutando con un sack de un jugador reserva, casi anónimo, de su equipo ante el tercer o cuarto ataque de sus rivales. Casi nada.

La llegada a Los Angeles de la NFL lleva anunciándose lustros. El segundo mercado más importante de los Estados Unidos lo merecía. Pero quedaba el gusanillo de la duda en las oficinas de la liga sobre si aún quedarían suficientes aficionados con ganas de adoptar un equipo como propio y gastar lo necesario, en entradas, televisión, merchadising y productos del estadio como para poder mantener el tinglado. Pues bien, si eso ha sido así en dos partidos de pretemporada, las señales no pueden ser más positivas al respecto.