NFC Oeste desde dentro

Sustituir a Marshaws Lynch será un trabajo de equipo

Seattle ha planteado gran parte de su draft con la retirada de Lynch en mente. Hasta tres corredores fueron elegidos por los Seahawks.

Sustituir a Marshaws Lynch será un trabajo de equipo

Tercer cuarto de la Super Bowl 50. Medio mundo permanece paralizado viendo el último partido de Peyton Manning ante el equipo de moda, los casi imbatidos Carolina Panthers de Cam Newton. Podría ser la despedida soñada de una de las grandes leyendas de la historia de este deporte. De repente, como de la nada, sale un mensaje de twitter, con una única imagen de unas zapatillas verdes colgadas y por unos momentos el encuentro del año queda en un segundo plano.

Marshawn Lynch siempre ha sido un tipo peculiar desde que llegara a la NFL. Su despedida de la misma no podía desentonar en ese sentido. Con ese tuit en medio del momento más mediático de la temporada anunciaba que dejaba esto del football profesional. Hasta ahí todo bien. El problema para Seattle es que su marcha real se produjo doce meses antes, cuando contempló incrédulo como Pete Carroll ponía la Super Bowl en las manos de Russell Wilson en lugar de las suyas.

Desmotivado por esa decisión, que le privó del que debió ser su momento de mayor gloria, “Beast Mode” no afrontó la campaña 2015 con la cabeza donde debía estar. Apenas disputó siete partidos de temporada regular y ni siquiera la entrada de su equipo en los playoffs le hizo reaparecer con la fuerza y pasión a las que no tenía acostumbrados.

Los Seahawks no pudieron prepararse a lo que fue básicamente un año en blanco de Lynch y navegaron como pudieron durante la temporada con una serie de reemplazos a los que nunca pensaron que tendrían que dar tantas oportunidades. El mejor de ellos, Thomas Rawls, resultó ser una agradable sorpresa tras no haber sido seleccionado en el draft. Cuatro encuentros por encima de las 100 yardas de carrera hicieron olvidar por momentos que el runningback franquicia estaba en el dique seco. Por desgracia, una lesión de tobillo también cortó la campaña de Rawls. Sin él y sin Lynch Seattle se las apañó como pudo con Fred Jackson, DuJuan Harris y Bryce Brown antes de repescar al defenestrado Christine Michael.

Para el draft de este año Carroll y el general manager John Schneider tenían muy claro que esta vez no recurrirían a planes de emergencia en el backfield. Lynch está fuera, eso es sabido, de hecho su número 24 de momento ha quedado protegido de ser vestido por alguno de los rookies este año. Otra cosa con la que contaban era que la salud de Rawls, o más bien su durabilidad, están en duda. Ni en college ni de momento en su única temporada en la NFL ha podido terminar un año sano. De esta forma, una, dos y hasta tres veces seleccionaron los Seahawks a un runningback en el draft. Rawls es el titular claro, pero detrás de él va a haber mucha competencia y en Seattle esperan que sea de calidad.

En tercera ronda se hicieron con los servicios de C.J. Prosise de la universidad de Notre Dame. La historia de Prosise es curiosa. Fue reclutado del instituto como safety, se le transformó a wide receiver (https://vine.co/v/ix90hanQDvX) y no empezó a jugar de runningback hasta su último año por mor de las lesiones de compañeros. Su inexperiencia en esta posición hace que todavía esté aprendiendo sus particularidades, sobre todo a la hora de correr por el medio, pero el potencial es grande y de ahí la 3ª ronda gastada. De momento ya es un reemplazo joven y de mayor capacidad atlética para salir fuera del backfield en terceros downs que el veterano Fred Jackson. En el futuro ya iremos viendo hasta donde puede llegar.

Dos rondas más tarde Seattle eligió a Alex Collins, runningback de la universidad de Arkansas. El perfil de este chico es diferente al de Prosise. Lleva tres años consecutivos superando las 1000 yardas de carrera y corre más norte-sur en lugar de buscar el perímetro de la defensa. Posee una buena mezcla de potencia para ganar las yardas duras (https://vine.co/v/ix6pIxzwzx9) pero también es ligero de pies para realizar rápidos cortes (https://vine.co/v/ix6Tv9Jhh6T) . Su peinado seguro que elevará las comparaciones con Lynch, aunque por ahora su objetivo ha de ser simplemente el de entrar en la plantilla final e ir ganándose poco a poco carreras.

En 7ª ronda los Seahawks se quedaron con su tercer corredor del draft, Zac Brooks, de la universidad de Clemson. En college nunca terminó de encontrar su sitio y no parece que vaya a tener futuro en la NFL.

No sólo pensaban Carroll y Schneider suplir la producción de Lynch con este grupo de jóvenes corredores. También tenían la idea de ganar mucho peso en el lado derecho de la línea ofensiva y los movimientos realizados así lo confirman. El tackle derecho Garry Gilliam (6’5’’, 306 libras) va a pasar al lado izquierdo. El guard derecho J.R. Sweezy (6’5’’, 298 libras) no fue renovado en agencia libre y se marchó a Tampa Bay. En sus respectivos lugares de momento entran J´Marcus Webb (6’7’’, 331 libras) proveniente de los Raiders y el novato de primera ronda Germain Ifedi (6’6’’, 324 libras). Así de un plumazo los Seahawks han añadido casi 25 kilos de peso en esas dos posiciones. Ahora toda esa masa física por pulir habrá que traducirla en buen juego, algo a lo que está acostumbrado a hacer su gran entrenador de línea de ataque, Tom Cable.

El año I después de Lynch (o II según se mire) será diferente en Seattle pero desde luego la apuesta es clara para que sólo se le eche de menos fuera del campo y no dentro del mismo.