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AFC Este desde dentro

Los jugadores franquicia marcan la agencia libre de la AFC Este

Es el paso previo a la apertura del mercado, el 9 de marzo, y la herramienta que utilizan los equipos para mantener sus privilegios con sus mejores jugadores.

Los jugadores franquicia marcan la agencia libre de la AFC Este

El período de agencia libre de la NFL siempre comienza con la aplicación de las franchise tags. Es el paso previo a la apertura real del mercado, el 9 de marzo, y es la herramienta que utilizan los equipos para mantener sus privilegios con sus mejores jugadores. Lo más habitual es que esta etiqueta se utilice para ampliar los tiempos de negociación y evitar que el jugador en cuestión se ponga en contacto con otros equipos. O si lo hace, mantener unos derechos que le aseguren una buena compensación en caso de que el jugador se vaya a otro equipo.

En la AFC Este se viene hablando de las franchise tags desde el año pasado, cuando los New York Jets no llegaron a un acuerdo para la renovación de Muhammad Wilkerson. Desde ese momento ya se veía venir que a final de temporada, cuando el magnífico defensive end se convirtiera en agente libre, el equipo le designaría jugador franquicia para mantenerle en plantilla. Así ha sucedido y ahora empieza una nueva etapa de la negociación ya que la etiqueta aplicada, de defensive tackle, marca un salario para 2016 de algo más de 15 millones.

Hasta ahora, los Jets se han mostrado reacios a ofrecerle un contrato cercano a los de Watt o Suh (100 millones totales, 50-60 garantizados). Con el tag en juego y teniendo en cuenta el espacio salarial para 2016 (21 millones disponibles), los Jets deberían mejorar su oferta y llegar a un acuerdo a largo plazo con Wilkerson. Sería lo mejor para todas las partes a nivel económico y deportivo. Si Wilkerson juega con el tag en 2016, los Jets verán limitadas sus opciones en esta agencia libre y deberían dar ya por seguro la marcha del #96 en la agencia libre de 2017.

Más problemas económicos afrontan algo más al norte de New York. Apenas medio millón por debajo del salary cap, los Buffalo Bills afrontaban una offseason complicada, obligados a mover la plantilla para liberar espacio salarial. El veterano defensive end Mario Williams fue cortado dejando libres unos 13 millones que ahora ocupa el tackle ofensivo Cordy Glenn, designado como jugador franquicia. Un cambio de cromos que prácticamente no afecta al estado económico de los Bills, que tendrán que seguir realizando movimientos de plantilla si quieren moverse en la agencia libre.

Glenn es la prioridad número uno para Buffalo. El jugador de Georgia se ha convertido en uno de los tackles más eficientes de la liga. Ha pasado desapercibido durante sus cuatro años en la liga, buena noticia para un línea ofensiva, pero es una pieza clave en el juego de los Bills. No es el único jugador de la línea que busca contrato nuevo este año. Richie Incognito vuelve a probar la agencia libre tras su regreso a la NFL y, tras un buen 2015, no se va a conformar con cualquier cosa. Dados sus problemas salariales, los Bills quizás no sean capaces de mantener a ambos jugadores en plantilla con los problemas que ello supondría para su ataque.

La situación más interesante relacionada con las franchise tags es la de los Miami Dolphins. Por segundo año consecutivo han decidido utilizar la etiqueta de transición en lugar de la no exclusiva que es la que han usado Jets y Bills. Esto significa que el jugador elegido puede llegar a un acuerdo con otro equipo y si los Dolphis no igualan la oferta, pierden al jugador sin recibir ninguna recompensa. Esta misma estrategia siguieron el año pasado con el tight end Charles Clay con el final que todos conocemos: se convirtió en jugador de los Bills cuando estos le ofrecieron un contrato que los Dolphins no quisieron igualar.

El jugador designado este año es Olivier Vernon. El defensive end llamado a ser el heredero de Cam Wake tendrá la oportunidad de buscar mejores condiciones económicas lejos de Miami. Algo que podría resultarle muy fácil teniendo en cuenta el frágil estado del salary cap de los Dolphins, unos 3 millones por encima del límite salarial en este momento, contando los casi 13 millones que ocupa el propio Vernon bajo la franchise tag. Esta mala situación económica se puede resolver cortando a algunos veteranos como el mismo Wake o Brent Grimes pero viendo el modus operandi del front office de Miami es muy posible que veamos a Vernon seguir los pasos de Clay y jugar con otros colores en 2016.

Los tres equipos están en situaciones delicadas respecto al límite salarial por culpa del espacio que ocupan los salarios de los jugadores etiquetados. Los Jets son los que están en la situación más holgada y además pueden plantearse buscarle una salida a Wilkerson obteniendo una buena recompensa y confiar en el resto de jugadores que tienen en la línea defensiva (Damon Harrison también es agente libre y su renovación tampoco será fácil).

Tanto Bills como Dolphins están más apretados económica y deportivamente. Buffalo no encontrará un recambio en el laft tackle así que están obligados a llegar a un acuerdo con Glenn a largo plazo. Primero porque es un jugador imprescindible para su línea ofensiva y segundo porque así liberarán parte del salary cap que ocuparía con el franchise tag. En Miami aunque la presencia de Vernon no es tan vital como la de Glenn en Buffalo, sí sería importante que mantuvieran a un jugador que ha dado un gran salto en las dos últimas temporadas, coincidiendo además con el declive de Cam Wake. Buscar otro defensive end en la agencia libre les saldría igual o más caro que renovar al que ya tienen en casa.