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Con Heyward, Chicago Cubs va a por todas en 2016

AGENCIA LIBRE

Con Heyward, Chicago Cubs va a por todas en 2016

Con Heyward, Chicago Cubs va a por todas en 2016

Dilip Vishwanat

Getty Images

La llegada del completo agente libre le proporciona la última pieza a un equipo que aspira a todo cuando arranque la temporada que viene.

Si hay una franquicia en la Major League Baseball que tiene una cuenta pendiente con el Destino, esa es la de los Chicago Cubs. Después de tantas maldiciones de la cabra, gatos negros, Steve Bartmans y demás, las deudas que se han ido acumulando desde el último título de las Series Mundiales allá por 1908, están más cerca de saldarse.

Y el fichaje de Jason Heyward no es sino la guinda (por ahora) que se pone al pastel de una frenética pretemporada de cara al 2016. Es normal que los seguidores de los Cachorros estén dando palmas con las orejas con todas las operaciones que están llevando a cabo la dupla Theo Epstein-Jed Hoyer y al que les falta tiempo para que arranque la campaña del año que viene.

A cualquiera, sea profano o no, que le hablen de la contratación que tiene levitando a gran parte del estado de Ilinois, la protagonizada por Jason Heyward, que cobrará 184 millones a lo largo de las próximas ocho temporadas y con cláusulas de escape tras el tercer y cuarto año, te preguntará: ¿Este chico es uno de los mejores bateadores de la liga? ¿Te garantizará 35 home runs por temporada, no? ¿Es uno de los jugadores más mediáticos y mejor considerados de toda la competición? La respuesta más probable sería no, no y otra vez no.

Jason Heyward no es, ni de lejos, el mejor bateador de la competición. Probablemente no esté ni entre los treinta mejores, ni tampoco te garantizará 30 home runs por campaña (ha acumulado un total de 38 home runs ENTRE LOS TRES ÚLTIMOS AÑOS). Sin embargo, a sus 26 años, es una apuesta fascinante por el hecho de que el punto álgido, el prime de Jason Heyward puede no haberse producido todavía. Quizás ese bate nunca evolucione más allá de los 15-18 home runs por campaña con lo que el precio, 23 millones a lo largo de ocho temporadas, parece desproporcionado y sería el caso.

Sin embargo, Heyward hace muchas cosas y casi todas las hace bien. Es un excelente hombre a la hora de abrir el turno o ser el segundo bate en un turno de bateo, mostrando disciplina y capacidad para hacer contacto con la pelota, algo que fue clave en el tramo final del 2015, la incapacidad para lograrlo contra los cañoneros de los New York Mets.

Y con esa planta que tiene, rozando los dos metros de estatura, el jurado todavía está deliberando sobre el balance final de un jugador que logró el primer home run de su carrera deportiva contra su ahora nuevo equipo.

El bate de Kris Bryant será un excelente complemento al de Jason Heyward.

Es un bateador zurdo que se maneja de forma notable contra los lanzadores de su mismo palo, añade equilibrio a ese turno y no tendrá que ser, a pesar de ese monstruoso contrato, el hombre que lidere el ataque sino que ese rol cae más en los hombros de Anthony Rizzo o Kris Bryant en un futuro, sin descartar a Kyle Schwarber.

Su excelente juego de carrera, con veinte robos de base en tres de las últimas cuatro temporadas, le vendrá fenomenal para aportar dinamismo a un verdadero mago de la táctica como es Joe Maddon, técnico para el que todo el mundo está deseando jugar. En el caso de Heyward no es una excepción ya que tenía encima de la mesa cifras superiores como las de Cardinals y Nationals aunque no se sabe si eran superiores en salario medio.

Y la defensa es otro extra. El Wrigley Field tiene la cuarta cifra más baja de terreno a cubrir en su exterior central, puesto en el que Heyward se manejará a no ser que se produzca algún cambio imprevisto como un traspaso de Schwarber o Jorge Soler para reforzar la rotación de lanzadores.

El objetivo siempre es prevenir carreras de los rivales y la defensa de los Cachorros no fue especialmente lúcida ni por el antiguo center fielder y agente libre Dexter Fowler sino por toda la combinación de jugadores que se manejaron en el exterior. El impacto de Heyward será tremendo a la hora de echar un cable (o muchos) a Kyle Schwarber y Jorge Soler y evitará muchos hits de bases extra aunque su impacto en el CF (tres carreras salvadas en 200 entradas en su carrera) será mucho menor.

En definitiva, lo que se premia con este contrato es el paquete completo que representa un jugador. Heyward no posee el bate de Justin Upton o Yoenis Céspedes pero su impacto a todos los niveles de juego, cuando se valoran todas las facetas del mismo es grande y si a eso le sumas que vas a tenerle durante los años más valiosos de su carrera sin un gran declive en la parte final, casi todas son noticias positivas.

Desde que Heyward debutó en 2010, ha acumulado la octava mejor marca en WAR (Wins above replacement) de toda la competición, la estadística (no perfecta) que mide todas las contribuciones de un jugador. Sólo por delante de él se sitúan Robinson Canó, Adrián Beltré, Miguel Cabrera, Mike Trout, Andrew McCutchen, Joey Votto y José Bautista.

Cuando se hablan de contratos como el de Jason Heyward, siempre hay riesgos y las expectativas serán máximas pero los Cubs han logrado reforzar un excelente plantel que ha madurado antes de lo esperado y, al mismo tiempo, ha debilitado en gran medida a un rival directo como son los Cardinals.

El inicio de la temporada 2016 está más cerca con cada día que pasa pero no lo hace con la suficiente rapidez para los seguidores de los Cubbies.

 

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