“Pienso que voy por buen camino con Premios así”

Premios AS 2014 | Ángela Salvadores

“Pienso que voy por buen camino con Premios así”

“Pienso que voy por buen camino con Premios así”

Jesús Á. Orihuela

Ángela Salvadores es Premio Promesa AS 2014. Perla del baloncesto, es su vida. Y su carácter, ganador. En verano fue MVP del Mundial Sub-17.

Unas de las batallas en estos Premios AS ha sido su lucha con Sara Sorribes por el Promesa. Ganó el último día, y por un 0,2%... ¿Lo esperaba?

—No. Y me hace mucha ilusión haber ganado. Sara ha sido una rival muy dura. Y eso es un motivo más de alegría. A la gala, además, viene mi hermana, Victoria, y aunque antes ya venía ahora es mejor: me verá ganadora.

­—Su hermana, atleta, pero que empezó con usted...

—Sí, el baloncesto le encanta. Empezamos juntas en León. Pero cuando yo fui a Barcelona ella se decantó por el atletismo. Es muy duro. No le daba tiempo. Ha conseguido medallas, campeonatos de España y ahora está en Nueva York. Le está yendo muy bien. Yo la admiro.

—Su padre, jugador del Elosua León. Su madre, de Liga Femenina 2. En su casa, baloncesto. Claramente.

—Sí (risas), ocupa muchas conversaciones. Mi hermano también juega. Y el pequeño está empezando. ¡Mi madre a veces nos riñe por hablar tanto de baloncesto!

—Y eso que usted es también cinturón negro de judo...

—¡No! ¡De kárate! Empecé con cuatro años y me costó diez sacármelo. Así que si no me lo preguntan, no lo cuento...

—Premio Nacional del Deporte. Promesa de AS. ¿Le ha cambiado la vida 2014?

—Sobre todo después del verano. Hasta el Mundial yo entrenaba normal, pero en el Mundial pasó lo que pasó y... Yo estoy muy agradecida. Sobre todo por la gente que me ha ayudado siempre. Premios así me hacen pensar que voy por el buen camino. Es un orgullo para entrenar más duro.

—¡Es que lo que pasó es que le metió 40 puntos en la final a EE UU! ¿Ha visto el vídeo?

—Sí. Pero mis 40 puntos no son míos, son de mis compañeras. Éramos un equipazo. En cada partido estaba enchufada una. Y a mí me tocó en la final. Ellas lo sabían y todas me hacían llegar el balón. Y eso es muy difícil. Todas jugaron para mí.

—Y perdieron 77-75. Lloró mucho esa plata...

—Es que era un partido muy chulo. Ves que tienes ahí a Estados Unidos. Que no son mejores. Y al final, por una canasta. Y hubo unos pasos que no se contaron. Y es baloncesto. Lo sé. Y a veces esa canasta la metes tú. Y a veces te la meten. Pero no puedes evitar enfadarte.

—¿Quién es su referente?

—Drazen Petrovic.

—Pues debe ser un honor que la llamen ‘La Petrovic española’...

—Eso salió un día, pero no. Lo dirían porque dije que era mi referente. No me gusta que me comparen con él. Es un poco ridículo.

—¿Y usted se queda como él después de los entrenamientos a tirar de tres?

—Sí... Siempre me quedo. Es que me encanta tirar. Es lo que más me gusta del baloncesto.

—Y en su tiempo libre, ¿qué le gusta hacer?

—Este año no tengo mucho, pero... ¡juego a baloncesto! Lo necesito. El deporte es mi mayor hobby. También juego a fútbol.

—¿Y de qué?

—Delantera. Yo, marcar goles.

—Era del Atleti y se cambió al Liverpool. ¿Cómo es posible?

—En mi casa, todos son del Atleti y yo lo era, por Torres. Pero cuando él se fue al Liverpool me hice red. Y ya no me cambio. Yo soy del Liverpool. Y de Torres.

—Pues Anfield y su ‘You never walk alone’ le emocionarán.

—Es que... ¡No he ido nunca a Anfield! Y me encantaría.

—En junio jugará en la NCAA. La ha elegido la Universidad de Duke. ¿Siente vértigo?

—¡Qué va! Ganas. Voy con mucho respeto pero todas las ganas. Hablo con ellas por whatsapp y, fíjate: el otro día perdieron y la mejor del equipo me escribió para decirme que ya me esperan... ¡Eso me motiva aún más! Pierden y piensan en mí. Sé que será duro, pero ahí está la gracia. Algo debe ser difícil para que sea grande.

—O sea que le gustan los retos.

—Sí. Es como lo de este año en Liga Femenina. Ha sido mucho cambio, pero yo quería, necesitaba cambiar.

—¿Y cómo se ve?

—Muy verde en algunos partidos. He tenido buenos, pero también malos. Debo ser más regular. Me gusta mucho jugar contra el Avenidas. Son muy buenas. Y ahí se ve donde estoy. Y lo que me falta para llegar a ese nivel.

—Nació en Oviedo en 1997, pero se crió en León. ¿Va mucho a su tierra?

—Sí, este año no he podido ir mucho y lo echo en falta. Sobre todo mi casa.

—¿Lo que más le gusta?

—La Catedral y eso... ¡mi casa!

—¿Y la cecina no?

—Pues la verdad que no. Es que... ¡No me gusta la cecina!

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