ESQUÍ ALPINO

La violinista Vanessa Mae, suspendida por hacer trampas

La FIS le ha sancionado con cuatro años por manipular los resultados en las pruebas de Eslovenia clasificatorias para los Juegos de Invierno de Sochi 2014.

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La violinista Vanessa Mae, suspendida por hacer trampas
Getty Images

Vanessa Mae es una afamada violinista de 36 años, una de las mejores del mundo, una artista con 15 discos grabados, muy popular en su entorno por mezclar los sonidos clásicos con pop o jazz. En el presente 2014, Mae quiso darse el capricho de aparcar momentáneamente la música para competir en esquí alpino, un deporte que había practicado desde niña. Aunque nació en Singapur y tiene nacionalidad británica, lo hizo en representación de Tailandia, el país de su padre, el empresario hotelero Vorapong Vanakorn. Su madre, la china Pamela Soei Luang, es abogada y pianista.

A petición de la propia Vanessa Vanankorn (su nombre en competición), Eslovenia organizó en Krvavec cuatro gigantes femeninos los días 18 y 19 de enero con el objetivo de conseguir los puntos suficientes para clasificarse para los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014. En su última carrera de categoría FIS se clasificó séptima. Y pudo acudir en febrero a la cita rusa, donde su glamurosa presencia fue más exótica que otra cosa: se clasificó en la plaza 67ª del gigante, a más de 50 segundos de la campeona olímpica Tina Maze. Tampoco aspiraba a más.

Este martes se ha conocido que Vanessa Mae ha sido suspendida cuatro años por amañar los resultados que le permitieron clasificarse para Sochi. También han sido sancionados, entre uno y dos años, el italiano que ejerció como delegado técnico (Fabiano de Cassan) y cuatro oficiales eslovenos que estaban compinchados con la violinista: un jefe de carrera (Borut Hrobat), un jefe de cronometraje (Matiaz Goltez), un juez (Vlado Makuc) y un oficial de salida (Uros Sinkovec). “Los resultados no reflejan las verdaderas prestaciones de los competidores en estas pruebas, y en particular los puntos atribuidos a Vanessa Vanankorn”, dice el comunicado emitido por la Federación Internacional de Esquí (FIS).

La investigación detectó una participante imaginaria, una esquiadora caída que aparecía en la clasificación, condiciones metereológicas que deberían haber anulado las competiciones, la ausencia del cambio de trazado obligatorio en la segunda manga… Un cúmulo de manipulaciones que permitieron a Vanessa Mae cumplir su sueño olímpico, aunque ahora en el deporte solo será recordada por sus trampas.