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España sólo fue España cuando consiguió correr

LONDRES 2012 | BALONCESTO

España sólo fue España cuando consiguió correr

España sólo fue España cuando consiguió correr

Jorge Guerrero

AFP

Los boomers frenaron el ritmo, obligaron a España a atacar en estático, ni una canasta fácil ni un balón recibido sin llevarse un golpe. España todavía no carbura. Gana pero no convence.

Como decíamos ayer... España aún no carbura; avanza, pero no fluye, gana, pero no seduce. Aún, insisto, que hay tiempo hasta el debut olímpico. Pero el hoy presenta algunas dudas evidentes. El partido de Málaga fue clónico al disputado 24 horas antes en Granada ante el mismo rival, una Australia que va a dar más de un susto en Londres, que a nadie extrañe verla en cuartos.

De nuevo los boomers lograron frenar el ritmo, obligar a España a atacar en estático, ni una canasta fácil ni un balón recibido sin llevarse un golpe. Con Navarro todavía demasiado oxidado como para ser el infalible desatascador que suele en estas circunstancias, quedaba claro que todo pasaba por meter balones a Pau. Un secreto a voces que Australia resolvió acumulando brazos a su alrededor. Anderson se cargó de faltas muy pronto, pero Baynes fue un equipo de demolición de una sola persona, un gladiador con la sutileza de un elefante, pero la entrega de un universitario en una fiesta de colegio mayor femenino. Una mole.

Susto. Mientras controló el ritmo, Australia se mantuvo por delante. Tuvo un amago España de animarse con la entrada de Sergio Rodríguez en el segundo cuarto: dos ataques y dos asistencias a Gasol. Pero el Chacho le duró menos de dos minutos a Baynes, que le mandó al vestuario con una contusión en el muslo tras chocar en un bloqueo. Ya no regresó, por precaución, aunque empiezan a acumularse los tocados. Marc tampoco jugó ayer y Scariolo reconoció que, aunque irá seguro, podría no llegar a Londres al 100%.

Para contrarrestar, Calderón volvió a ser Calderón (16 puntos): lanzó con confianza y dirigió con menos timidez. Y Llull sigue cómodo en su papel de microondas desde el banquillo. De hecho fue fundamental en apagar la resistencia australiana, ya en el tramo final. Sólo entonces España logró correr y al fin se atisbó al imparable equipo habitual. Al fin llegaron los mates de Pau (16 puntos silenciosos) y los alley-oops de Rudy e Ibaka. Un parcial de 18-8 en los últimos cinco minutos y medio cerraron el triunfo y esta fase más gris de la gira. Ahora llega lo gordo: Argentina y Estados Unidos. Contra ellos hará falta más.


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