España no será cabeza de serie en sorteo de fase final

BALONMANO | EUROPEO

España no será cabeza de serie en sorteo de fase final

Las derrotas cosechas el pasado mes de marzo ante Croacia condenaron a España a la segunda plaza del grupo 2, que deja al conjunto español fuera de los dos primeros bombos.

La selección española de balonmano, que hoy cerró con una nueva victoria (36-23) sobre Rumanía la fase de clasificación para el Campeonato de Serbia 2012, conocerá el próximo miércoles el nombre de sus rivales en el Europeo en un sorteo en el que los de Valero Rivera no partirán como cabezas de serie. Las derrotas cosechas el pasado mes de marzo ante Croacia, tanto en Ciudad Real como en Split, condenaron a España a la segunda plaza del grupo 2, una posición que deja al conjunto español fuera de los dos primeros bombos del sorteo, reservados a Francia, el vigente campeón, y a los ganadores de los siete grupos de clasificación.

De este modo, la selección española podrá quedar emparejada el próximo miércoles en Belgrado con Croacia, Polonia o Dinamarca, que junto al conjunto galo, vigente campeón olímpico, mundial y continental, configurarán el bombo 1 en el sorteo del Belexpo Centre de la capital serbia. Otro de los rivales de España en la primera fase del Europeo saldrá de la terna que conformarán Noruega, Alemania, Hungría y Suecia, que como primeros clasificados de sus respectivos grupos de la fase de clasificación compondrán el segundo bombo del sorteo.

Por su parte, la selección española, sexta en el pasado Europeo de Austria 2010 y bronce en el último Mundial, quedará encuadrada en el bombo número tres, junto con el anfitrión Serbia, así como con Islandia y la República Checa, que al igual que España han tenido que conformarse con la segunda plaza en la fase de clasificación.

El cuarto y último grupo del sorteo, del que saldrá otro de los rivales del equipo español, estará formado finalmente por Eslovenia, Rusia, Eslovaquia y Macedonia, que logró hoy la segunda plaza del grupo 1, sin necesidad de ganar, tras la derrota de Estonia en Hungría.