España vence y demuestra su fondo de armario

BALONMANO | ESPAÑA 36 - RUMANÍA 23

España vence y demuestra su fondo de armario

España evidenció en el último partido clasificatorio que dispone de fondo de armario para permanecer en la elite a la que regresó el pasado mes de enero con el bronce mundialista.

La selección española de balonmano cerró la fase de clasificación para el Europeo de Serbia 2012 con una cómoda victoria por 36-23 sobre Rumanía, en un encuentro en el que España evidenció que dispone del fondo de armario preciso para permanecer en la elite a la que regresó el pasado mes de enero con el bronce mundialista.

Con la clasificación ya asegurada, el encuentro con Rumanía era el momento para comprobar la profundidad del banquillo de la selección, que el próximo curso se someterá a un todavía más extenuante calendario con la disputa del la Supercopa de Naciones, el Europeo, el preolímpico, además de su posible concurso en los Juegos de Londres. Compromisos y más compromisos que exigen a Valero Rivera contar con un amplio número de jugadores, entre los que, sin duda, figurará el guardameta José Manuel Sierra, que evidenció con su actuación en la primera parte que España tiene asegurado perfectamente el relevo en la portería.

Eclipsado por el carisma de Barrufet y Hombrados o el talento del cancerbero de origen serbio Arpad Sterbik, el portero del Cuatro Rayas Valladolid siempre ha cumplido con la selección, una dinámica que Sierra no rompió ante Rumanía, que tuvo numerosas dificultades para superar al meta onubense. Más irregular ha sido hasta el momento el concurso del lateral Antonio García en el equipo nacional, donde el jugador del Fraikin Granollers no acaba de adquirir la solidez, tanto en defensa como en ataque, que le ha convertido en una de las grandes revelaciones del campeonato liguero.

Aunque para expectativas, las que ha levantado en su primer año en la ASOBAL el joven lateral del Reale Ademar de León Ángel Montoro, el techo del balonmano español, que con sus 2,10 metros de altura está destinado a convertirse en el gran "cañonero" que siempre ha añorado la selección. Como demuestran los dos goles que el toledano -dos potentes latigazos- anotó en una primera mitad en la que al equipo español le bastó con la solvencia de Sierra bajo los palos y la solidez del 5-1 defensivo, hoy con Cristian Ugalde en el puesto de avanzado, para dispararse en el marcador.

Un tanteador que ya reflejaba al descanso un contundente 18-11, que convertía ya en utopía cualquier opción de victoria de la selección rumana, otrora gran dominadora del balonmano mundial y que hoy debe conformarse con ofrecer algún que otro detalle de calidad, aunque insuficiente para inquietar a un rival de primer nivel.

Elite a la que se acerca cada vez más el nuevo pivote del Ademar de León Rafa Baena, que en la segunda mitad, a diferencia de lo ocurrido el jueves en Lituania, donde el andaluz se mostró muy dubitativo, mostró toda su pericia en la línea de seis metros. Zona donde Baena aprovecha como nadie su enorme corpachón para ser el socio ideal en cualquier combinación, como evidenció con cuatro goles en la segunda parte que ayudaron a España a ampliar su renta hasta el definitivo 36-23.